domingo, 31 de enero de 2010

Ángel Duerto Oteo en la E.O.I.1 de Zaragoza. Paredondehelarte en febrero. La exposición que mañana estará colgada.

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El huerto lírico.

Presentamos en esta exposición 18 obras (1) del acreditado fotógrafo zaragozano Angel Duerto Oteo. Se trata de fotos de la era predigital, aunque, permítaseme la broma, los retoques estén hechos con los dedos, la mayoría directamente sobre el negativo. Bastantes de ellos son parecidos a los que se hacen hoy en día con los programas informáticos. También en el cine de los pioneros había muchos efectos -alguno de ellos descubierto por pura casualidad, como el truco de parada cuyo origen explica Méliès en un libro de recuerdos- que después han sido reelaborados con técnicas digitales. La diferencia entre las fotos actuales y las que componen la exposición reside en el hecho de que hoy en día con unas pocas horas de uso de un programa de tratamiento de imágenes se consiguen resultados vistosos, mientras que, entonces, conseguir los resultados que logrados por Duerto implicaba una gran pericia, amén de un finísimo trabajo artesanal. Estos dos ingredientes son, a menudo,  la antesala de muchas grandes obras.
La mayoría de las fotos son paisajes que parecen cifrar escenarios vitales, emociones, sentimientos. En ellos la naturaleza se moldea como si de un ámbito interior se tratara. La mirada de Ángel Duerto Oteo no es la de un naturalista, sino la de quien mantiene un difícil equilibrio entre la realidad observada y la realidad recreada, la realidad vista y la proyectada, entre el movimiento de recibir del exterior y el de reintegrar, reelaborado, lo visto, en una conflictiva dialéctica que evita la cosificación del paisaje gracias a una reinterpretación lírica. Más que humanizar el paisaje, se tiene la sensación de que el artista paisajiza su interior, como si sus fotos fueran el fruto de un esfuerzo por simbolizar su subjetividad a través de la naturaleza. En cierto sentido, podríamos decir que son una particular e inconsciente recreación de su propio mundo, realizada sintéticamente, codificando las emociones a través de las imágenes, si por tal entendemos lo opuesto a una lectura analítica, interpretativa de uno mismo. Un proceso semejante está presente en casi toda creación artística, pero en el caso que nos ocupa, dado que se trata de imágenes eminentemente líricas, me parece particularmente significativo.
Desde el punto de vista formal, la base recurrente sobre la que se apoya Duerto son las notas de color, dadas con tanto tino, y esas agridulces e irregulares geometrías, integradas con frecuencia en una estructura en tres niveles desiguales -que a veces es rígida y otras se desdibuja-, una tendencia al orden imperfecto. Sus fotos están pobladas de una vegetación árida que se resuelve en manchas de tonalidades delicuescentes, a caballo entre la foto y la pintura, la figuración y la abstracción, la intención y la casualidad de los efectos, los retoques.
Sobre lo concreto que celan, la emociones, las imágenes reales o ensoñadas, las peripecias vitales que han llevado al artista a darles esa forma, una vez entendido el mecanismo creativo general, poco cabe decir, pertenecen a un mundo que solo podemos entrever y por el que hasta cierto punto no debemos interesarnos. Qué importa que los matojos parezcan enmarañados sexos femeninos o que ese ojo, por cierto, el único rasgo humano que he conseguido distinguir, signifique algo concreto. Resulta indiferente descender a esas minucias. Lo importante es seguir la onda del proceso creativo, esperar que se produzca una comunicación mágica entre la obra y el espectador, esa que permite entender sin palabras, que hace caer en la ensoñación mediante la caricia del color, o por el contrario, aumenta la desazón que produce lo larvado, lo subterráneo. Si comprendemos que estas obras se asientan sobre un magma de sensaciones, recuerdos, intuiciones, quizá sintamos el melancólico esfuerzo –así lo veo yo, por ejemplo, a la luz tibia de esas lunas o soles nocturnos- que supone realizarlas y tal vez podamos apreciar la exposición como un particular huerto cultivado en el que la voz primaria de alguien se hace oír.
Imágenes precisas e intensas, bajo las que un mundo interior crepita y late con un ritmo insistente e hipnotizado. Si notamos ese difícil equilibrio entre la fuerza y la técnica, habremos conseguido establecer un diálogo enriquecedor con el artista, un diálogo parecido al que él entabló con la naturaleza, consigo mismo. Árboles, flores, plantas, un perro, que están fuera y dentro, que son íntimos y de nadie, reelaborados con mimo, poniendo de manifiesto que lo importante no es llegar lo más rápido posible, sino saber ver las flores que cubren las vías de nuestro tren, y que incluso, alguna rara vez, la realidad y el deseo se funden sin retoques.
Javier Brox
(1) Las fotos expuestas en la EOI1Z son 15, a causa del insuficiente espacio.
Algunos enlaces de interés:                         
http://www.enciclopedia-aragonesa.com/voz.asp?voz_id=4800   http://www.redaragon.com/agenda/fichaEvento.asp?id=46392 http://www.cefoto.org/artistas/premiosnacionales/nominados.htm http://www.unizar.es/artigrama/pdf/17/3varia/11.pdf http://www.diariodelaltoaragon.es/NoticiasDetalle.aspx?Id=600725

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sábado, 30 de enero de 2010

Rincón último. Muere Salinger

Yo creía que ya estaba muerto y cuando leí los artículos de El País tuve la sensación de que ya los había leído. También cuando me he puesto a hacer esto me ha parecido que ya lo había hecho tiempo atrás. Salinger no decía ni mu desde hace muchos años. Quizá era un gesto soberano, que diría Cercas. Pero no estaba muerto ni tampoco había perdido su vida par délicatesse, solo estaba callado.

No calla quien calla, sino quien nunca está callado (Proverbio árabe).

Salinger en la prensa internacional:

http://topics.nytimes.com/topics/reference/timestopics/people/s/j_d_salinger/index.html

http://www.liberation.fr/culture/0101616242-j-d-salinger-n-est-plus

http://www.ilmanifesto.it/il-manifesto/argomenti/numero/20100130/pagina/11/pezzo/270311/

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Muere/J/D/Salinger/autor/guardian/centeno/elpepucul/20100128elpepucul_5/Tes

http://www.allgemeine-zeitung.de/nachrichten/kultur/8306658.htm

http://www.pravda.ru/news/culture/28-01-2010/1010277-salinger-0/

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Holden, Phoebe y Salinger.

jueves, 28 de enero de 2010

Rincón de los reportajes (6). Un mirón en la librería Antígona y en la de Manolo

La mayor parte de las librerías actuales carecen de fondo de armario. Están llenas de novedades, estratégicamente colocadas en función del poderío de las editoriales que las publican. Pero si vas a buscar algún libro que supere los dos años de edad, estás listo. Por suerte, quedan algunas que acumulan volúmenes, como si el sueño fundacional de la vocación del librero, que es reunir todos los libros del mundo en su negocio, no se hubiera extinguido. Antígona, en Pedro Cerbuna, no es la única en Zaragoza, pero creo que es la que tiene las estanterías más surtidas, y no digamos la mesa central, que cuando se acabe por hundir bajo el peso enciclopédico que acumula dejará un hermoso y privilegiado cráter. Su puerta de entrada también tiene poderes. La fuerza centrípeta que ejerce es tremenda, tanta que evito acercarme al escaparate, porque sé que tarde o temprano acabaré absorbido hacia el interior, y que después, al salir, correré el riesgo de constiparme o de volver con dolor de cabeza, porque allí hay definitivamente demasiados libros y, como cuando era niño y me llevaban al zoo, no sé dónde mirar, qué tocar, si leer la contracubierta o ir directamente al precio, si estirar el brazo y coger la rareza que veo al otro lado de la mesa o pillar un fajo entero de libros e ir mirándolos de uno en uno. Casi todo me llama, los nombres, las portadas, pero cuando me decido a hojear algo aparece de repente otro reclamo, que me hace tropezar, a veces no solo en sentido figurado. Me agoto, disminuyen las defensas y cuando logro escapar de este ombligo del mundo salgo despedido hacia la calle con una sensación parecida a la que se tenía cuando las ventanillas del tren se podían abrir y, tras sacar la cabeza, volvías a meterla en el vagón, en el mundo ordinario. Ahora, ni siquiera, porque han puesto una estantería de metal en el exterior con cosas viejas. Con suerte, diez minutos más.

Otra librería, pero esta sin ninguna novedad, enteramente dedicada a libros viejos, es la de Manolo, que también acuna a su gato y vende punching balls de entrenamiento en el mismo establecimiento. Es una librería papelería, como las de barrio, pero en el Tubo, y vende poco, por decir que vende. A mí me gusta pasar delante de ella, aunque como me da un poco de miedo paso deprisa. Mi perro, sin embargo, siempre encuentra un motivo para detenerse, que si un olorcillo que sale de la puerta, que si una meadita justo en el ángulo ente la fachada y el suelo. Me doy menos prisa de la habitual en marcharme, como si me hubiera cruzado con una chica que me inquieta. Al final, indeciso, tiro de él por cumplir, porque en realidad  siento el cosquilleo de quien nota un grato peligro a la entrada de un cueva misteriosa. El otro día salía de allí una luz intensa a través de la rendija. Esto es lo que mi cámara capto, digo mi cámara porque yo no tuve valor para fijarme bien en lo que fotografiaba. Me pregunto si esta librería estará como muestran las fotos por no querer vender novedades y dar cobijo los gatos.

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Rincón de las actividades

El Departamento de Inglés programa la siguiente actividad:

“How English became English –the mysterious development of a language” (BY JULIAN CHANCELLOR)

February, 3rd (Wednesday) 7.00 p.m.   SALÓN DE ACTOS                                            

El Dep. de Italiano programa la siguiente conferencia:

IL CONCETTO DI GIARDINO - Dal giardino dell'Eden al giardino delle Certose del '300

A cargo de: Cecilia Papi (Profesora de Italiano - Università per Stranieri di Siena)
Jueves, 4 de febrero, 18 horas.  SALA DE CONFERENCIAS

miércoles, 27 de enero de 2010

Rincón de los reportajes (5). Candados del amor. Versión catastrófica.

Sous le pont Mirabeau coule la Seine/ Et nos amours (Apollinaire)

Las leyendas son contagiosas y la enfermedad ya ha llegado a Zaragoza. Según parece, si dos enamorados atan un candado en un puente y después tiran la llave al agua tienen asegurado su cariño por lo menos hasta la muerte. Los primeros síntomas del virus se dieron en Ponte Vecchio, en Florencia.image Después, a pesar de las recomendaciones de la OMSA –la OMS del amor-, el virus se extendió a otras ciudades italianas, mostrando particular virulencia en Roma. Supongo que en otras ciudades europeas la cosa se está poniendo fea. Por lo pronto, la enfermedad también se transmite por vía electrónica.

Zaragoza, por su parte, desde que, gracias a la expo, ocupa el lugar que le corresponde en el mundo mundial, no podía ser menos y algunos de sus habitantes se han expuesto voluntariamente al contagio. Las siguientes fotos, tomadas en el Puente de Santiago ayer mismo dan prueba de ello. Son los primeros casos de abducción por candado, pero no serán los últimos, y yo que vivo en el Actur sé que de aquí a no mucho el puente mismo correrá peligro de hundimiento. Por eso, reclamo a las autoridades que pongan freno a la epidemia antes de que se extienda a otras franjas de edad y condición, porque aunque afecta sobre todo a los adolescentes, ya se conocen casos de la tercera edad.

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Imagen3017A veces aparecen en forma de racimo, como si fueran enjambres de enamorados; otras veces, toman la apariencia de seres discretos, poco propensos a la vida social.

En otras ocasiones, no pueden evitar mostrar su carácter ofensivo y adoptan la forma de avanzadillas militares.

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En fin, que la cosa no va en broma y los vecinos del Actur corren el riesgo de perder un puente y no les cuento lo que eso supondría para un tráfico que cada día que pasa está peor.

(Desde su casa, para el blog de actividades de la eoi1z, Melmoth)

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Rincón de las anécdotas. Exámenes orales

Los exámenes orales a veces me resultan muy difíciles de hacer, no tanto de preparar como de ejecutar. Me ocurre que en los monólogos, que son más bien breves discursos del tipo de los temas de oposición, pero sobre cuestiones banales -huimos de la densidad como los gatos huyen del agua (quizá para no discriminar, quizá para no ponernos en evidencia- me ocurre, digo, que me pongo a hablar y acabo robando la palabra al alumno, que poco a poco me cede el protagonismo hasta a veces enmudecer. En los malos días, pienso que sufro de narcisismo, en los buenos, que me gusta debatir, convertir la situación en algo parecido a la realidad, esa en la que dos personas hablan sobre algo, porque cuando habla uno solo tanto tiempo con tan poca chicha disertadora como la que solemos escuchar le toman por loco o charlatán. Pero es que, por otro lado, de eso se trata precisamente, de asumir con corrección el papel de charlatán, porque, monólogos de tres minutos son, por suerte, excepcionales en la vida ordinaria. Los examinadores nos fijamos más bien en la forma, en la capacidad para construir con mediana corrección un pequeño edificio lingüístico, sin parones y con cierta agilidad. A veces, una apariencia de soltura nos basta, como si no fuéramos conscientes de que cuanto más denso es el contenido más difícil es de mover con ligereza. Y es que los exámenes de lenguas extranjeras son un canto a la banalidad, una antología del tópico. Los que cuenta es el cómo lo dice, no qué se dice, porque lo que se dice aprender cosas, en nuestras clases se aprenden pocas, quizá por eso los alumnos tienden muy a menudo a tomar la propia como la madre de todas las lenguas, porque derivamos hacia un juego de formas en el que el vértigo del conocimiento, los contenidos, con su inercia positiva, no se imponen sobre la forma.

El caso es que el otro día, en mi examen trimestral, el alumno en cuestión, una persona de cierta edad, no pudo resistirse a hacer consideraciones serias sobre la ciudad de Roma y además en un alarde de conocimiento quiso envolverlas con un ropaje a la altura de la ciudad eterna. Empezó hablando del Papá, derivó hacia Jesucristo, de ahí paso a los cuatro judíos más importantes de la historia, y cuando dijo que eran el citado Jesús, Marx, en ámbito político social, y Einstein, por lo que se refiere a la ciencia, yo no pude resistirme ante la injusticia y dije, siguiendo por cierto, como he visto después la opinión de decenas de sitios web , que faltaba Freud. la cosa no pareció agradarle, quizá porque otras tantas páginas web presentan otros hit parades de importancia distintos. Después , he seguido dando vueltas al asunto, y me reafirmo en que por lo que a mí respecta Freud debe estar en la pomada. Casi nada que tenga que ver con el interior de las personas, con su carácter, pasiones, dudas…, puede interpretarse sin un trasfondo, más o menos intenso, más o menos ortodoxo, freudiano. A menudo, soy incapaz de participar en conversaciones en las que tópicos como la neurosis, la histeria, las manías, todo con un inequívoco velo freudiano, mediaticen mis opiniones. Pero es más, mimo mis pulsiones, soy medianamente consciente de los vericuetos de mi subconsciente, mi super ego me tiene a raya, y para qué les voy a hablar de mis sobreactuaciones si no conocen mis complejos.

Después del examen me acordé de un hermoso texto de F. Savater sobre la cuestión, hermoso y clarividente, porque sitúa la figura del gran psicólogo en un ámbito tan amplio como para poder hablar de él en términos de dignísimo heredero en parte rebelde de la gran tradición humanista y racionalista. De Jesús y Marx no digo nada, que, sobre todo al segundo, lo tengo en un pequeño altar que descuido a menudo, y de Einstein sé poco. Leí la vieja introducción al personaje de D. Font y la más reciente de Fernández Buey, y he oído que hasta los móviles existen en parte gracias a él. No sé si reprochárselo o agradecérselo. Desde luego, a fin de mes, maldigo su nombre en euros. Pero, he de reconocer que soy casi analfabeto en temas científicos. savi1defsavi22def

savidef Savater, Fernando, Diccionario filosófico, Madrid, Planeta, 1995, La voz Psicoanálisis ocupa las págs. 296-303.

lunes, 25 de enero de 2010

Departamento de Ruso. Recordatorio del viaje a San Petersburgo en Semana Santa.

El Departamento de Ruso organiza para Semana Santa un
VIAJE A SAN PETERSBURGO
27 de marzo – 3 de abril 2010…

http://holdontightmarie.blogspot.com/2010/01/departamento-de-ruso-viaja-san.html

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Guía para una ciudad rebautizada en Brodsky, Joseph, Menos que uno. Ensayos escogidos, Traducción de Carlos Manzano, Madrid, Siruela, 2006, pág. 75.

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sábado, 23 de enero de 2010

Rincón del baile (13). Un baile escrito esta vez, pero de E. Olmi

La única obra literaria del gran director de cine italiano E. Olmi es Ragazzo della Bovisa, traducido en español como Chico de Barrio:
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Título: Chico de barrio | Autor: Ermanno Olmi | Traducción: Carlos Manzano | Editorial: Libros del Asteriode Precio: 14.95 € | Páginas: 184

Olmi tenía el proyecto de hacer una película sobre sus recuerdos infantiles de la Segunda Guerra Mundial. Una enfermedad se lo impidió y el guión se transformó en esta novela durante la convalecencia. Se podría esperar, pues, cierta impericia en el tratamiento literario de la materia por parte de quien, como narrador, solo se había dedicado al cine. Pero Olmi sabe moverse estupendamente en el terreno de la escritura, en el que se muestra ducho en la descripción de ambientes vistos con los ojos de sus personajes. La naturalidad, esa especie de silenciosa elegancia, con la que presenta las situaciones a través de las que un niño va creciendo hasta asumir activamente sus emociones y su sexualidad, se recrea como en sus películas, sin salidas de tono ni sensiblería, pero sin perder de vista la transcendencia que en la vida de cada uno tienen esas experiencias tan comunes como insustituibles e intransferibles: la amistad, el amor infantil, la importancia de las figuras paterna y materna, las relaciones con el hermano. Todo ello sucede  en el contexto de lo que, en el prólogo a la edición italiana, Goffredo Fofi define como una Italia popular, desaparecida en los años cincuenta con el desarrollo económico, la Italia previa a la homologación, anterior a la llegada de la tele. Y es que, cronológicamente, la novela empieza poco antes de la entrada en guerra de Italia en el año 1940 y acaba con el principio, en 1945, de la Italia republicana. Espacialmente, se desarrolla en el extrarradio de Milán, en el pueblecito de  Treviglio y en un campamento para jóvenes en el Lago Mayor, donde el protagonista es enviado para protegerlo de los bombardeos aliados sobre Milán.
En la novela se reproducen detalles que aparecen en las pelis de Olmi. Estoy pensando por ejemplo, en Il posto y la importancia de la bici como objeto que resume un ritmo de vida, una esforzada forma de relacionarse con el mundo o en ese plato con el que la madre cubre la comida para evitar que se enfríe, en el periódico a través del que el padre se relaciona con el mundo… Otra de las virtudes del cine de Olmi, que también está presente en esta obra, es el fluido engarce de la historia individual con la vida social y el de esta, a su vez, con los acontecimientos históricos de relieve.
Pero el motivo por el que traigo a este Rincón del baile la novela de Olmi es por la repetida presencia del baile en la obra como una especie de espacio en el que se cruza lo privado con lo público, en el que lo íntimo se socializa, se da a conocer, pues solo al ser socializado cobra verdadera carta de naturaleza para el individuo. En el baile es donde se consuman y escenifican los deseos, las dudas, los adulterios, la dicha. El libro termina con un baile que para el protagonista y para el país entero es un rito de paso en el que el abandonan una forma vivir y entra en un nuevo periodo de sus vidas. Estas son las dos últimas páginas, 169-171, que recuerdan la escena del cotillón de Il Posto, pero en el contexto de la alegría de la Liberación:
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Traducción:

Todas las ventanas estaban abiertas de par en par y hasta por la calle habían puesto bombillas provisionales que iluminaban un tramo de acera, justo cerca del chalecito vacio de Gabriella.
Una radio transmitía música de baile a todo volumen y muchas parejas bailaban ya en medio de la calle.
Al día siguiente por la tarde pusieron farolillos de papel y las banderas de los vencedores. Hasta ataron a los palos de los faroles dos grandes altavoces de trompeta.
Empezaron a volver algunos de mis viejos compañeros de la calle Cantoni y nos pusimos juntos a empezar a bailar. Una tarde vino incluso una pequeña orquesta y la calle se puso a rebosar de gente. Bailábamos por todos los sitios, hasta en los rincones con menos luz. Y, entonces, yo también, en medio del lío, sentí ganas de intentarlo. Mis amigos eran más valientes y ya estaban bailando. Vi a una chica grande y gorda, que se mantenía apartada, quizá porque nadie la sacaba a bailar. Fue ella la que me dijo: “¿Quieres bailar?”
6. Bailamos durante todo el verano. Había aprendido muy bien y era ya uno de los mejores, tanto como para que las chicas estuvieran encantadas de que las sacara a bailar, de manera que podía escoger a las que más me gustaban. Y en cuanto me acercaba a la bailarina comprendía lo que podía significar ese abrazo, o sea, si era un simple lance del baile o algo más. Bastaba un paso contenido o un leve roce de los cuerpos para captar las señales cuyo significado había aprendido. Ya sentía entonces que al cabo de poco tiempo, una de aquellas tardes, también yo tendría la ocasión propicia para sentir la emoción más esperada de la vida.

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Título: Ragazzo della Bovisa| Autor: Ermanno Olmi | Editorial: Mondadori, piccola biblioteca Oscar|Precio: 9.00 € | Páginas: 171

viernes, 22 de enero de 2010

Rincón de las fotos (16). Luz medieval ¿luz actual?

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San Bernardo y el arte cisterciense (el nacimiento del gótico), Duby, Georges, Madrid, Taurus, 1981, pág. 127.

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Luz pastelera:

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Queda el alma de esta oración y unión con grandísima ternura, de manera que se querría deshacer, no de pena, sino de unas lágrimas gozosas; hállase bañada de ellas sin saber cuándo ni cómo las lloró, mas dale gran deleite ver aplacado aquel ímpetu de fuego con agua que le hace crecer …

Vi a un ángel cabe mí hacia el lado izquierdo en forma corporal... No era grande, sino pequeño, hermoso mucho, el rostro tan encendido que parecía de los ángeles muy subidos, que parece todos se abrasan... Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces y que me llegaba a las entrañas: al sacarle me parecía las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios…  (Vida de Santa Teresa de Jesús)

Digamos que sea la unión como si dos velas de cera se juntasen tan en extremo, que toda la luz fuese una, u que el pábilo y la luz y la cera es todo uno… (Moradas)

jueves, 21 de enero de 2010

Rincón de los reportajes (4). El observador es un príncipe que disfruta por doquier de su incognito (Baudelaire). De paseo por el Támesis

En el psicoanálisis freudiano el analista puede y quizá debe mantener un tipo de atención que tiene un alto porcentaje de distracción. Creo que lo llaman atención flotante. Ante la maraña de datos que recibe de sus pacientes no le queda otra opción que dejarse ir, permitir que su educada intuición le indique cuándo debe prestar oídos plenos a lo que está escuchando y cuándo puede ahorrar energía. Como si tuviera un detector de inflexiones o de contenidos interesantes debe saber cuáles son los tonos, las dudas, los indicios que pueden llevar a franquear puertas cerradas,  cuáles son los síntomas cardinales. Si no fuera así su procesador se bloquearía por exceso de programas abiertos, tendría que estar atento a todo lo que dicen todos y acabaría loco perdido, saturado, exhausto.  El flâneur, el paseante distraído de la gran ciudad, tal y como nace en el París de principios del S. XIX, comparte durante sus caminatas, ese mismo tipo de atención. La gran urbe, una especie de inmenso Corte Inglés al aire libre, saturaría sus sentidos si no fuera capaz de abstraerse. Su paraíso son los rastrillos temáticos, donde todo es parecido y el tiempo un remanso de paz, hasta que salta la liebre y aparece el objeto, la pieza, que de repente adquiere valor para él, lo tenga o no objetivamente. Pero al flâneur, muy de vez en cuando, también le agrada pasear por ciudades desconocidas, aunque la experiencia sea demasiado exigente y  le lleve a tener que estar escudriñando a su alrededor como un perro de caza –él, que es un afgano indolente cruzado con un schnauzer gruñón. La ciudad extranjera le agota y pocas veces le lleva a descubrir cosas verdaderamente importantes, porque ya se sabe que el que que no busca encuentra. Pero a veces se organizan experiencias de esas que llaman viajes, fines de semana y por la familia se hace cualquier sacrificio.
Pues Iba yo un día andando por la orilla del Támesis (algo, que no se crean, he hecho dos veces en mi vida) cuando, intentando distraerme de tanto reclamo visual, levanté la cabeza al cielo con la intención de preguntar por qué, por qué, aunque no supiera el motivo exacto de mi pregunta. Hete aquí lo que vi:
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http://www.nytimes.com/2006/02/07/travel/08weblondon.html?_r=1&scp=1&sq=Woody%20Allen%20colin%20cameron&st=cse
http://www.movie-locations.com/movies/m/matchpoint_02.html
Seguramente, solo los letraheridos no creyentes sabemos hasta qué punto las ciudades están llenas de ermitas, santuarios, capillas y en general, lugares de culto: dónde pasó su última noche W. Benjamin, dónde se pegó el tiro Larra, el bar de Benet, las calles por donde pasea Zúñiga…. Yo me dije al verla , esta es la casa que sale en Match Point, y de ahí no me apea nadie, porque, además, lo mismo que veían los protagonistas de esa magnífica versión irónica de Crimen y castigo cuando se asomaban al ventanal de la casa regalada por papá veía yo, pero desde el otro lado, el de los no protagonistas de la Historia.
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Rincón de las fotos (15). A natural alien in London (Pseudo Sting)

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Naturaleza y civilización… Pero, decidme: ¿que es más naturaleza: un león persiguiendo a un antílope en el Parque Nacional de Tanganika o un gato persiguiendo a una rata bajo la luz de los faroles junto a la interminable pared del matadero.  Rafalel Sánchez Ferlosio, Vendrán más años malos y nos harán más ciegos, Barcelona, Destino, 1993, pág. 10                         

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miércoles, 20 de enero de 2010

Rincón de los escaparates (4). Paseíto frikisentimental hasta la bahía. La barquita de plata.

Las benditas rebajas, el imperfecto y el indefinido
Imagen014 Había una vez un barquito chiquitito, (bis)/que no sabia, que no podía, que no podía navegar,/pasaron un, dos, tres, cuatro , cinco, seis semanas,/pasaron un, dos, tres, cuatro, cinco, seis semanas,/y aquel barquito y aquel barquito y aquel barquito navegó./Y si esta historia, parece corta, volveremos, volveremos, a empezar,/había una vez un barquito chiquitito (bis)/ que no sabia, que no podía, que no podía, navegar.....






Il était un petit navire/Il était un petit navire
Qui n'avait ja, ja, jamais navigué/Qui n'avait ja, ja, jamais navigué
Ohé, ohé.../Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/Il entreprit un long voyage/Il entreprit un long voyage/sur la mer mé, mé, Méditérannée
Sur la mer mé, mé, Méditérannée/ Ohé, ohé.../ Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/Ohé, ohé Matelot/Matelot/navigue sur les flots/Au bout de cinq à six semaines
Au bout de cinq à six semaines/Les vivres vin, vin, vinrent à manquer/Les vivres vin, vin, vinrent à manquer/Ohé, ohé... /On tira z'à la courte paille/On tira z'à la courte paille/Pour savoir qui, qui, qui serait mangé/Pour savoir qui, qui, qui serait mangé/Ohé, ohé.../Le sort tomba sur le plus jeune/Le sort tomba sur le plus jeune/Bien qu'il ne fut, fut, fut pas très épais/Bien qu'il ne fut, fut, fut pas très épais/Ohé, ohé.../On cherche alors à quelle sauce/On cherche alors à quelle sauce/Le pauvre enfant se, se, serait mangé
Le pauvre enfant se, se, serait mangé/Ohé, ohé.../L'un voulait qu'on le mit à frire/L'un voulait qu'on le mit à frire/L'autre voulait le, le fricasser/L'autre voulait le, le fricasser/Ohé, ohé.../Pendant qu'ainsi on délibère/Pendant qu'ainsi on délibère/Il monta sur, sur, sur, le grand hunier/Il monta sur, sur, sur, le grand hunier/Ohé,ohé.../Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots
Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/Il fit au ciel une prière/Il fit au ciel une prière/Interrogeant, geant, geant l'immensité
Interrogeant, geant, geant l'immensité/Ohé, ohé.../Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/Ohé, ohé Matelot/Matelot navigue sur les flots/O sainte Vierge, ô ma patronne/O sainte Vierge, ô ma patronne/Empêchez-les, les, les de me manger
Empêchez-les, les, les de me manger/Ohé, ohé.../Au même instant un grand miracle/Au même instant un grand miracle/Pour l'enfant fut, fut, fut réalisé/Pour l'enfant fut, fut, fut réalisé/Ohé, ohé.../Des p'tits poissons dans le navire/Des p'tits poissons dans le navire/Sautèrent bientôt, tôt, tôt par milliers/Sautèrent bientôt, tôt, tôt par milliers/Ohé, ohé.../On les prit on les mit à frire/On les prit on les mit à frire/Et le p'tit mousse, mousse, mousse fut sauvé
Et le p'tit mousse, mousse, mousse fut sauvé/Ohé, ohé...



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(…)Pero el soldadito de plomo guardó silencio y apretó el fusil. El barquito siguió viaje y la rata lo persiguió. ¡Uf! rechinaban sus dientes y gritaba a las pajuelas y trocitos de madera:
- ¡Detenedlo! ¡Detenedlo! No ha pagado el peaje, no me mostró el pasaporte.
Pero la corriente era cada vez mas fuerte, ya el soldadito divisaba luz, aunque se oía al mismo tiempo un ruido capaz de atemorizar al mas intrépido. Había al extremo del canal una caída de agua, muy peligrosa para él. Ya se había acercado tanto que le era imposible detenerse. El barquito se precipito por la caída. El pobre soldadito se mantuvo lo mas tenso que pudo y nadie habría podido decir que hubiera siquiera parpadeado. El barquito, después de girar varias veces sobre si mismo, se había llenado de agua y estaba a punto de zozobrar. El soldadito tenia el agua hasta el cuello; el barco se hundía cada vez mas(…)http://jai.com.uy/soldado.htm



Diamonds. Little ship:


   
Little ship keep sailin'
Sailin' cross the sea
Bring my lovin' baby
Safely home to me
Oh, the nights are lonely
My heart feels such pain
Little ship please hurry
Bring her home again
She may be in trouble /As I say this prayer /See her through the trouble/ Keep her safe out there/Little ship keep sailin'/Till you reach the shore/Then I'll hold my loved one
In my arms once more/She may be in trouble/As I say this prayer
See her through the trouble/Keep her safe out there/Little ship keep sailin'/Till you reach the shore/Then I'll hold my loved one/In my arms once more/In my arms once more/In my arms once more

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