adiós

sábado, 21 de mayo de 2011

Sueños (la paradoja de Diderot aplicada al arte)

"Creo que siempre debería existir un distanciamiento entre el actor y el personaje que interpreta. Más aún, es necesario que haya siempre un ojo que guiñe irónicamente, como diciendo: "Bueno, no le des tantas vueltas, recuerda que lo que estás haciendo es una interpretación, que no estás viviendo este personaje.
Aunque a veces uno se conmueve, cosa que al actor no debería sucederle jamás: el actor debe hacer llorar al público, pero él no debería llorar nunca.Y, sin embargo, puede suceder, porque quizás en una obra en concreto hay algo que te afecta más…"

"Si, ya me acuerdo...", Marcello Mastroianni, Ediciones B, 1999, p., 147.

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Dos obras de Feldmann

Deseos

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jueves, 19 de mayo de 2011

Los “indignados” toman la prensa extranjera

La protesta degli “indignati” scuote i partiti spagnoli (Repubblica)

Les «indignés» prennent la Puerta del Sol (Libération)

Ahead of Election, Thousands in Spain Demonstrate Against Corruption (NYT)

Les jeunes Espagnols manifestent massivement (Figaro)

Protest in the Med: rallies against cuts and corruption spread (Guardian)

El David de Miguel Ángel también necesita atenciones

Aunque está encerrado y bien protegido en la Galleria dell’Accademia, y no al aire libre, en la Piazza della Signoria, su emplazamiento original, el David de Miguel Ángel, quizá la obra del arte occidental más reproducida en imágenes, necesita ser limpiado cada dos o tres meses. Parece ser que, contrariamente a lo que podría pensarse, se ensucia más en invierno que en verano, aunque el número de visitantes, muchos de ellos sudorosos después de hacer cola para entrar al recinto, es muy superior durante los meses de calor. La explicación la proporciona la directora del centro en una entrevista. Lo que más contamina y, en consecuencia, acaba por ensuciar el divino bloque de marmol son las calefacciones y los coches. Pero el David también necesita un peeling de los residuos filamentosos provenientes de la ropa de los turistas que acaban yendo a posarse, como moscas que van a la miel, sobre su superficie. Y no solo eso, sino que dentro del reino animal tiene otros seguidores, las pequeñas arañas atraídas por sus rizos.

David, grandi pulizie

En fin, que al cabo de dos o tres meses se pone grisáceo y pierde luminosidad. Supongo que pocos lo perciben, pero no parece que por ahora, los importantes recortes de presupuesto que han sufrido los bienes culturales en Italia, hayan afectado a la escultura, parte de uno de los tres museos más visitados del país. David, grandi pulizieDavid, grandi pulizie

Fuente de las imágines: Repubblica

domingo, 15 de mayo de 2011

Máquinas de escribir

El paso de la máquina de escribir al ordenador me ha planteado no pocas pequeñas incertidumbres en mi trabajo. Una de ellas era si debía decir que los trabajos debían ser entregados “a ordenador”. Hasta hace relativamente poco tiempo, la expresión no ha dejado de resultarme extraña, como un invitado sorpresa que no acababa de encajar con los usos y costumbres de de mi casa. Cuando ya ningún estudiante escribía a máquina, yo seguía diciendo que los trabajos debían entregarse escritos “a máquina”. Es verdad que la expresión no parecía sorprender a nadie, pero ya se sabe que los estudiantes van a lo práctico y suelen perdonar los feos detalles de expresión carroza. Acabé aceptando decir “a ordenador”, aunque de algo me advierte  el estómago cada vez que pronuncio la expresión.

Por otro lado, hoy en día, cuando el ordenador ya no necesita diferenciarse de la máquina de escribir -reservada a ámbitos muy reducidos- porque tiene una entidad propia indiscutible, no estaría mal que como en el caso de los timbres de los teléfonos móviles que imitan el ring-ring de los antiguos teléfonos fijos de las casas, el teclado del ordenador incorporara para satisfacción de los viejos nostálgicos y también de los que tienen nostalgia de lo que no han vivido, que incorporara, digo, el ruido de las teclas de las máquinas de escribir, un ruido mecánico inconfundible cuya potencia atravesaba los tabiques de las casas. Proust decía que  una vez aprendida la cadencia de un escritor no le costaba hacer pastiches de él, porque era algo así como tatarear una melodía en la que el contenido no es lo esencial. Cada escritor tiene una música y una vez aprendida se le puede imitar, incluso con efectos cómicos si el contenido de la imitación choca con las ideas del escritor, aunque el texto suene a suyo.

Me imagino que cada uno de los escritores fotografiados en esta galería producía una cadencia distinta al teclear, más allá de que estuvieran describiendo, paisajes, cuerpos, narrando hechos o escribiendo diálogos. Behan parece aporear las teclas con rabia, Sagan  coquetear con la escritura, A. Christie querer dejar para después el indicio clave, Cheever contento por un rato, Faulkner un mercenario redactando un informe, Hemingway lo de siempre, Highsmith dueña de su oficio, y Roth, encerrado en su cenobio, como si no hubiese matado nunca a una mosca

Fuente de las imágenes: Guardian

Authors and typewriters: Authors and typewriters

Bonjour Tristesse author Françoise Sagan in 1955.   Photograph: Thomas D. McAvoy/Time & Life Pictures/Getty Image

Authors and typewriters: Authors and typewriters

Agatha Christie behind her desk with towers of her own books piled around her.   Photograph: Popperfoto/Getty Images

Authors and typewriters: Authors and typewriters

John Cheever at his home in Ossining, New York in 1979.Photograph: Paul Hosefros/Getty Image

Authors and typewriters: Authors and typewriters

William Faulkner works on a screenplay on a balcony, Hollywood in the early 1940s.Photograph: Alfred Eriss/Time & Life Pictures/Getty Image

Authors and typewriters: Authors and typewriters

Ernest Hemingway is shown at his typewriter as he works on For Whom the Bell Tolls at Sun Valley lodge, Idaho, in 1939. Photograph: AP

Authors and typewriters 3: Authors and typewriters 3

Patricia Highsmith at home in the village of Moncourt, near Fontainebleau, in 1976.Photograph: Jacques Pavlovsky/Sygma/Corbis

Authors and typewriters 3: Authors and typewriters 3

Carson McCullers in 1961.Photograph: Time & Life Pictures

Authors and typewriters 3: Authors and typewriters 3

Poet, novelist, dramatist, ballad singer and house-painter Brendan Behan at work in the early 60s/     Photograph: Daniel Farson/Getty Images

Authors and typewriters 3: Authors and typewriters 3

Author Philip Roth sitting at typewriter seen through panes of window, at Yaddo artist's retreat. Photograph: Bob Peterson/Time Life Pictures/Getty Images