adiós

jueves, 11 de febrero de 2016

Hipótesis titiriteras. De mal en peor. Si Charlie levantara la cabeza

Deténgase vuesa merced, señor don Quijote, y advierta que estos que derriba, destroza y mata no son verdaderos moros, sino unas figurillas de pasta. Mire, ¡pecador de mí!, que me destruye y echa a perder toda mi hacienda.
Mas no por esto dejaba de menudear don Quijote cuchilladas, mandobles, tajos y reveses como llovidos. Finalmente, en menos de dos credos, dio con todo el retablo en el suelo, hechas pedazos y desmenuzadas todas sus jarcias y figuras.

Mal: El fiscal no vio  la obra. El juez tampoco. Tragarse una de titiriteros entre semana es duro.

Peor: El fiscal vio la obra, pero no la entendió. El juez no vio la obra. No desconfió... si hay que ir, se va, si no, a qué.

Peor todavía: Los dos vieron la obra, pero ninguno la entendió. Demasiado subtexto y cierto tufillo antisistema bastaron. Y luego hablan de la posición de los escolares españoles en los informes PISA. Había, además, niños en juego, carne del cielo, como la llamaba V. Verdú en un ensayo. "Sería preciso escribirlo en las paredes, por obvio que ello sea, no hay una mente infantil ni una mente femenina, no hay más que una sola mente humana; la infantilidad es un invento de la misma ralea que el de la fenimidad y estrechamente coordinado a éste: los niños y las mujeres son, por antonomasia, "los que se quedan en casa" (R. S. Ferlosio, Personas y animales en una fiesta de bautizo). Si los infantes, de la mano de sus padres, cuando salen de casa se encuentran lo que se representaba en el escenario, es que los adultos no hemos sabido defender su infantilidad. Nada de sinceras explicaciones: "Las afrentas pueden ser reales, pero no debemos olvidarnos de que lo que vulneran no es nuestra esencia, sino una ficción fundacional que suscribimos con mayor o menor entusiasmo"(Coetzee). Pero el momento de hacer comedia había llegado. Era hora de expiar culpas. 

Pésima: El asunto consistió en que es más cómodo sostenella que enmendalla, aunque enmendalla hubiera sido sin duda mancha que limpia. Sostenella cinco días ha acabado con mi fe.


Ondas gravitacionales: Juez y fiscal siguen pensado lo mismo. Churras y merinas maridan requetebien. La ley les ampara.

martes, 9 de febrero de 2016

Un gorila expiatorio: Inconveniencias en tres idiomas o de cómo cuecen habas por doquier

Podría ser el himno de una concentración anti sistema, de una reunión de personas con el carácter corroído, hartas de soportar a la familia, a los transportes urbanos, al ayuntamiento, a la judicatura, a las librerías que sólo tienen novedades, a la champions. Eso es lo que simboliza el gorila que se escapa de la jaula y la monta, la fuerza del que ve la ocasión de huir y, en vez de irse a los mares del sur, desata su instinto vengador, como una ola. Hay en la anécdota del gorila una suerte de desquite, de acto salvajemente compensatorio. Este gorila es del lumpemproletariado, ese que tanto despreciaba Marx, porque lo consideraba incapaz de organizarse, ajeno a la conciencia de clase, individualista, pero apto para la violencia y el pillaje insolidario. En su individualismo justiciero, no se parece desde luego a Espartaco, germen de una lucha colectiva.

La salida de tono, como común denominador de tantas composiciones, tiene innumerables  precedentes, en particular en la poesía tardomedieval. Los tiempo de crisis exasperan el humor como pocas otras cosas. A veces, la sátira vetea obras que parecían otra cosa, como en el caso del final del Corbacho. Entresaco una cita de Las Coplas del Provincial, compuestas entre 1465 y 1474, consideradas a menudo como un poema difamatorio sobre la monarquía,  ejemplo, en cualquier caso, de cómo se las gastaban a veces:

y es pública voz y fama/ que jodes personas tres:/a tu amo y a tu ama/y a la hija del marqués/jodes al rey y a la reina,/jodes las tres Badajoces/y todo el mundo se espanta que no jodes la infanta.

Ahí va el gorila en orden cronológico inverso:



Carbonell, Krahe y Sabina:

Ojo Al Gorila (G. Brassens)

A través de las anchas rejas
 de la jaula de un bello zoo,
contemplaba un grupo de viejas,
un gorila muy juguetón.
Sin ningún pudor las comadres/señalaban cierto lugar,
que como es natural mi madre,/me ha prohibido aquí citar.
¡OJO AL GORII III III III LAA! /De repente se abrió la puerta
de la jaula del animal. /¿Cómo es posible que esté abierta?
alguien debió cerrarla mal. /El mono, al verse sin grilletes,
en vez de "VIVA LA LIBERTAD", /dijo tocándose el paquete:
"HOY PIERDO LA VIRGINIDAD". /¡OJO AL GORII III III III LAA!
El guardián con gesto afligido /pensó para sí: "¡SANTO DIOS!
es un gorila reprimido/ y la culpa la tengo yo"
Y todas las viejas curiosas, /de que al principio les hablé,
pusieron pies en polvorosa /a pesar suyo, ¡yo lo sé!. /¡OJO AL GORII III III III LAA!/ Incluso aquellas que miraban
al gorila como a un Don Juan /fingieron estar asustadas
por aquello del qué dirán. /El fornicio les daba miedo,
pero Uds. y un servidor, /sabemos que el "quiero y no puedo"
es un suplicio mucho peor /¡OJO AL GORII III III III LAA!
Todo el mundo alocadamente /huye lejos del animal.
Salvo una vieja indiferente /y un joven juez sin moral.
El mono al ver el fracaso /y que todos huyen de él,
empezó a acelerar el paso /hacia la vieja y hacia el juez
¡OJO AL GORII III III III LAA!/¡BAH!, decía la solterona: /"Como el mono me va a querer /si al menos fuese yo una mona
pero soy toda una mujer" /Y el juez pensaba insobornable:
"que el elegido sea yo, /es completamente improbable",
ya veremos luego que no. /¡OJO AL GORII III III III LAA!
Supongamos por un instante, /que igual que el mono, debe Ud.
elegir como dulce amante, /bien a una vieja, bien a un juez.
Pienso que si esta alternativa /la debiera decidir yo,
la vieja aún sin ser atractiva, /seria objeto de mi elección.
¡OJO AL GORII III III III LAA!/Pero aunque el bueno del gorila
sea Tarzán haciendo el amor /por el contrario, cuando cavila,
da más gatillazos que yo. /Con que en vez de optar por la vieja
como haríamos Ud. o yo /agarrando al juez de una oreja,
bajo un árbol se lo llevó. /¡OJO AL GORII III III III LAA!
Lo que viene después es algo /que hubiera querido contar,
pero me estimo en lo que valgo /y no quiero degenerar.
Basta decir que el juez gemía/y que luego empezó a gritar
como el hombre al que aquel mismo día, /él había mandado ahorcar.
¡OJO AL GORII III III III LAA!

Fabrizio de André:



Sulla piazza d'una città
la gente guardava con ammirazione
un gorilla portato là
dagli zingari di un baraccone
con poco senso del pudore
le comari di quel rione
contemplavano lo scimmione
non dico dove non dico come
attenti al gorilla!/d'improvviso la grossa gabbia/dove viveva l'animale/s'aprì di schianto non so perché/forse l'avevano chiusa male/la bestia uscendo fuori di là/disse: "quest'oggi me la levo"
parlava della verginità/di cui ancora viveva schiavo/attenti al gorilla!/il padrone si mise a urlare/"il mio gorilla, fate attenzione"
non ha veduto mai una scimmia/potrebbe fare confusione/tutti i presenti a questo punto/fuggirono in ogni direzione/anche le donne dimostrando/la differenza fra idea e azione/attenti al gorilla!/tutta/la gente corre di fretta/di qui e di là con grande foga
si attardano solo una vecchietta/e un giovane giudice con la toga
visto che gli altri avevan squagliato/il quadrumane accelerò/e sulla vecchia e sul magistrato/con quattro salti si portò/attenti al gorilla!
"bah, sospirò pensando la vecchia,/ch'io fossi ancora desiderata
sarebbe cosa alquanto strana/e più che altro non sperata"/"che mi si prenda per una scimmia/pensava il giudice col fiato corto,/non è possibile, questo è sicuro"/il seguito prova che aveva torto/attenti al gorilla!/se qualcuno di voi dovesse/costretto con le spalle al muro,
violare un giudice od una vecchia/della sua scelta sarei sicuro/ma si dà il caso che il gorilla/considerato un grandioso fusto/da chi l'ha provato però non brilla/né per lo spirito né per il gusto/attenti al gorilla!/infatti lui, sdegnata la vecchia/si dirige sul magistrato
lo acchiappa forte per un'orecchia/e lo trascina in mezzo ad un prato
quello che avvenne fra l'erba alta/non posso dirlo per intero/ma lo spettacolo fu avvincente/e la "suspence" ci fu davvero/attenti al gorilla!/dirò soltanto che sul più bello/dello spiacevole e cupo dramma/piangeva il giudice come un vitello/negli intervalli gridava mamma/gridava mamma come quel tale/cui il giorno prima come ad un pollo/con una sentenza un po' originale/aveva fatto tagliare il collo./attenti al gorilla!

Y el autor, G. Brassens, ya muy mayor:


C'est à travers de larges grilles,
Que les femelles du canton,
Contemplaient un puissant gorille,
Sans souci du qu'en-dira-t-on.
Avec impudeur, ces commères
Lorgnaient même un endroit précis
Que, rigoureusement ma mère
M'a défendu de nommer ici.../Gare au gorille !.../Un jour la porte de la prison bien close/Où vivait le bel animal
S'ouvre, on n'sait pourquoi. Je suppose/Qu'on avait du la fermer mal.
Le singe, en sortant de sa cage/Dit "C'est aujourd'hui que j'le /perds !"/Il parlait de son pucelage,/Vous aviez deviné, j'espère !
Gare au gorille !.../L'patron de la ménagerie/Criait, éperdu : "Nom de nom !/C'est assommant car le gorille/N'a jamais connu de guenon !"/Dès que la féminine engeance/Sut que le singe était puceau,/Au lieu de profiter de la chance,/Elle fit feu des deux fuseaux !/Gare au gorille !.../Celles là même qui, naguère,
Le couvaient d'un œil décidé,/Fuirent, prouvant qu'elles n'avaient guère/De la suite dans les idées ;/D'autant plus vaine était leur crainte,/Que le gorille est un luron/Supérieur à l'homme dans l'étreinte,/Bien des femmes vous le diront !/Gare au gorille !.../Tout le monde se précipite/Hors d'atteinte du singe en rut,/Sauf une vielle décrépite/Et un jeune juge en bois brut;
Voyant que toutes se dérobent,/Le quadrumane accéléra
Son dandinement vers les robes/De la vieille et du magistrat !
Gare au gorille !.../"Bah ! soupirait la centenaire,/Qu'on puisse encore me désirer,/Ce serait extraordinaire,/Et, pour tout dire, inespéré !" ;/Le juge pensait, impassible,/"Qu'on me prenne pour une guenon,/C'est complètement impossible..."/La suite lui prouva /que non !/Gare au gorille !.../Supposez que l'un de vous puisse être,/Comme le singe, obligé de/Violer un juge ou une ancêtre,/Lequel choisirait-il des deux ?/Qu'une alternative pareille,/Un de ces quatres jours, m'échoie,/C'est, j'en suis convaincu, la vieille/Qui sera l'objet de mon choix !
Gare au gorille !.../Mais, par malheur, si le gorille/Aux jeux de l'amour vaut son prix,/On sait qu'en revanche il ne brille/Ni par le goût, ni par l'esprit./Lors, au lieu d'opter pour la vieille,/Comme l'aurait fait n'importe qui,/Il saisit le juge à l'oreille/Et l'entraîna dans un maquis !/Gare au gorille !.../La suite serait délectable,
Malheureusement, je ne peux/Pas la dire, et c'est regrettable,
Ça nous aurait fait rire un peu ;/Car le juge, au moment suprême,
Criait : "Maman !", pleurait beaucoup,/Comme l'homme auquel, le jour même,/Il avait fait trancher le cou.

Gare au gorille!

lunes, 8 de febrero de 2016

¡Gorrión cito, qué melancolía!

(…)Siempre
de prestado, sin rumbo,
como cualquiera, aquí anda,
se lava aquí, tozudo,
entre nuestros zapatos.(…)


Claudio Rodríguez, "Gorrión"





"Respecto a ella [la función apelativa del lenguaje] hay tres clases de animales: los que no se llegan a dar por aludidos a ninguna señal de voz humana -un niño recién nacido, una tortuga-; los que gregariamente acuden a llamadas específicas -los gatos ("ps-bs-bs"), las gallinas ("pita-pita")-; los que singularmente atienden por su nombre individual -un perro adulto, los bueyes de una yunta. Sólo a esta última clase es pertinente la imposición y empleo de prosopónimos o nombres de persona. En los bueyes del carro o del arado es donde más estrictamente se ejerce la función, pues hay que estar apelando de continuo ora a uno ora a otro buey, si se retrasa o si hay que dar la vuelta, y ellos han de saber a quién habla en cada caso el labrador o el carretero." (Sánchez Ferlosio, R,  "Personas y animales en una fiesta de bautizo", en Ensayos I, Altos estudios eclesiásticos, Gramática, narración, diversiones, Ed. I. Echevarría, Debate, 2015, p. 6-7)





"Son los pájaros naturalmente las más dichosas criaturas del mundo. No lo digo porque si los ves o los oyes te alegren el corazón; sino porque resultan así en sí mismos, quiero decir que sienten alegría y dicha más que ningún otro animal. Se ve al resto de los animales normalmente serio y grave; y muchos de ellos parecen hasta melancólicos..." Elogio de los pájaros, Leopardi



"Sin saberlo, los pájaros tienen una función cósmica. La naturaleza que ha sobrevivido en estos tiempos modernos los ama naturalmente; y ellos aman a la naturaleza. Aman a la naturaleza y la hacen feliz. Con los hombres tiene una relación íntima: lo que nos parece gracioso a nosotros, se lo parece también a ellos; prefieren el espacio civilizado o artificial y las plantas cuidadas y ordenadas, los ríos ceñidos por sus márgenes. Es esos parajes su voz es más dulce y amable y su canto más modulado. Rehuyen sin embargo los terrenos  cuyo suelo quedó áspero e inculto. Cantando, ríen como los hombres, que en su alma tienen un lado pajaril, aunque casi siempre emperruchado: así es como ellos representan el ideal, la utopía de los hombres... Esas voces resonantes de alegría y solemnes, esos plausos a la vida universal, esos testimonios de felicidad de las cosas que nos llegan a través del canto-risa de los pájaros, son falsos, añade Leopardi en un inciso" (Citati, Piero, Leopardi, Mondadori, 2013, p. 272)




Literatura, vida y realidad, a tope ayer en el periódico

Se llenó ayer El País de disquisiciones sobre literatura y vida, aunque era domingo y no sábado, que es el día de Babelia. Mi conclusión es que casi siempre la vida (zona privada de la realidad toda) es un asquito, lenta desilusión que se convierte en topetazos al cabo de unos cuantos años -y vuelta a empezar. Pero qué sería de la literatura si no existiera esa realidad.
En cuestión de encuentros, quizá el mejor de mi adolescencia tardía fue Clelia, aunque no olvido detalles de la princesa Micomicoma, tan clara de piel que se le veía el vino pasar  por el pomo di adamo (nuez, para los prosaicos), de forma que siempre quise besarla. Antes, había estado enamorado de la novia de A. Adamov, pero a esa casi no la recuerdo. Me queda solo su foto cubierta de tiras de celo en una carpeta. Hace no muchos también tuve un affair (amorazzo) con Natasha, aunque también me atraía la princesa María. Pienso en la dificultad de elegir, en la grandeza moral que supone y pienso en especial en Machín, que decía querer a dos mujeres a la vez.
Pienso en todo eso y me digo que si no hubiera sido porque de camino al trabajo, después de comer, en el váter, un rato al levantarme, en fin, metido en la grietas de la realidad, podía leer aquellas páginas, no habría conocido lo mejor de la vida, la literatura que habla de la vida. No hay una cosa sin la otra y viceversa.

Recojo unas cuantas citas del País de ayer:

"¿Qué le preocupa de la realidad, de lo que es verdaderamente real? Juan Marsé me ha dicho más de una vez que me acerco “cautelosamente a la realidad”. Y yo todos los días me acerco cautelosamente a su frase. La estudio, la pienso, trato de averiguar qué ha querido decir. Sólo sé por el momento que la realidad es dolorosa, no descubro nada. Pero encontramos también a la realidad en el descubrimiento de que la literatura es lo mejor de la vida. Pero lo es a condición de que la vida sea lo mejor de la literatura". (Vila-Matas)


"Diré que no poseemos más conciencia que la literatura; que su función como conciencia es la de informarnos de nuestra incapacidad de aprehender el horrendo peligro de la fuerza nuclear. La literatura ha sido la salvación de los condenados; la literatura, la literatura ha inspirado y guiado a los amantes, vencido a la desesperación, y tal vez en este caso pueda salvar al mundo". (Fresán cita a

"En el taller de escritura hablamos mucho de la conversación como materia narrativa, así que envié a toda la clase a escuchar conversaciones. Tenía gente en el tanatorio, en el metro, en el autobús, en diferentes bares y cafeterías, en el mercado, en la consulta del pediatra, en el especialista de la piel… Yo mismo formé parte de una patrulla que recogió conversaciones de museo. No dejamos sector por cubrir en la idea de disponer al menos de un diálogo por situación novelesca. Estuvimos dos semanas transcribiendo las conversaciones grabadas y analizándolas sin hallar nada de interés en ninguna. Resultó que en los tanatorios se hablaba como en los tanatorios, en los autobuses como en los autobuses, en los bares y cafeterías como en los bares y cafeterías, etcétera". (J.J. Millás)


"Pero veo de un tirón los 10 capítulos de la primera temporada de la danesaBorgen y flipo. Con su argumento, su credibilidad, su ritmo, sus actores. Es muy buena. Y me habla modélicamente de una realidad fatigosa que vive nuestro enfangado país. Después de las elecciones no hay forma de que los partidos lleguen a un acuerdo para gobernar el país. Y comienza el yo te doy si tú me das, el transfuguismo, las alianzas que parecían imposibles, los chantajes entre colegas. Da igual su ideología. Se trata de pillar poder. ¿Les suena esta turbia movida?" (Boyero)

domingo, 7 de febrero de 2016

Carnaval (II). Reedición enmascarada de entradas: Las fotos de Charles Fréger

Llega el carnaval y da gusto ponerse máscaras, no como el resto del año, cuando el disfraz diario es tan pesado. Las verdaderas máscaras son las que llevamos en el trabajo, en el autobús de vuelta a casa, en el ascensor, hasta en casa, por momentos. Máscara con los vecinos, máscara de blog, máscara de facebook, máscara indignada, máscara sobre máscara, capa sobre capa, la máscara que sea con tal de no quedarte en cueros, pues cuero es lo que separa nuestro cuerpo, cadáver ambulante (denominación inventada por Quevedo para un síndrome que llegaría siglos después), del aire y no somos solo, shape without form, shade without colour, como decía otro poeta. Hasta que por fin llegan las tardes de carnaval y puedes quitarte por fin toda la cosmética para ponerte una máscara de mentira  salir a vacilar.

El fotógrafo francés Charles Fréger fotografió a setenta hombres salvajes (Wilder Mann, fruto del cruce, según algunas tradiciones legendarias, de oso y mujer) ligados a ritos carnavalescos de distintos países europeos, entre ellos Austria, Bulgaria, Croacia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Italia, Macedonia, Polonia, Portugal, República Checa, Rumanía, Escocia, Eslovaquia, Eslovenia, España, Suiza, Hungría, Inglaterra e Irlanda. Las fotos han sido expuestas y también publicadas en un libro
He aquí alguno de estos multiformes hombre salvajes, multicolores, hechos con diversos materiales, casi todos ellos unidos por la hermandad del palo, porra o estaca, y a menudo dotados de instrumentos que hacen ruido. Solo quien ha hablado con ellos sabe qué lenguas hermosas hablan, si es que hablan y no solo gruñen. Yo solo los he visto en foto y en algún sueño, pero seguramente viene a arrancarnos las máscaras.



Wilder, Tefs, Austria

Sonaggiaos, Ortueri, Cerdeña, Italia

Laufr, (el Saltador), Trebic, República Checa

Mascarita, Alsasua, País Vasco, España

Hueso, Zarramacadas de Mecerreyes, España


Trapajón, Silió, España


Schnappviecher, Tramin, Italia

Tschaggatta del Loeschental, Suiza

Luzifer und kleine Teufel e Schab, Tauplitz, Austria


Nevesta, Begnishte, Macedonia


Dziady Smigustne, Dobra, Polonia


Careto, Vila Boa de Ousilhao, Portugal


Juantramposos, España

Certi, República Checa

Strohmann, Alemania

Carnaval (I)




et l'un de vous tous pour l'ingénuité (esforzada traducción de  A. y Amelia Gamoneda)


Mallarmé, L'après-midi d'un faune.