miércoles, 29 de septiembre de 2010

Rincón de las versiones: Las hojas secas, autumn leaves, les feuilles mortes.

El cuerpo humano produce humores que inequívocamente se asocian con ciertos estados. Las lágrimas son la materialización líquida de la tristeza, el sudor es trasunto del esfuerzo. También el hambre o la excitación producen fluidos. Creo que lo decía Santo Tomás y lo repite Coetzee, no somos dueños de nuestras erecciones. Somos un cuerpo como es un cuerpo cualquier otro animal, pero, a diferencia de ellos, al tiempo tenemos un cuerpo (1). Entre el cuerpo que es y el que se tiene media la conciencia, la voluntad, todo aquello que nos hace seres excéntricos, desdoblados, observadores de sí mismos, reflexivos. Así es la condición humana, fronteriza, en desequilibrio equilibrado permanente, en el mejor de los casos. Lo humano no constituye tanto una categoría en sí misma como una negociación entre categorías. Si no existes más que en tu inmediatez, si sólo vives y experimentas, tu cuerpo es en demasía y corres el riesgo, por ejemplo, de tirarte pedos donde no debes, como un pequeño salvaje; si te distancias de tu experiencia inmediata, si tu cuerpo es demasiado tenido por tí a distancia tiendes, dicho vulgarmente, a mear colonia. La naturaleza es y basta, quizá por eso el sufriente R. Darío envidiaba a la piedra dura, “…porque esa ya no siente/pues no hay dolor más grande que el dolor de estar vivo/ ni mayor pesadumbre que la vida consciente”.

Pero Natura también tiene sus fluidos y las hojas que caen, las hojas de otoño, son la materialización del tiempo que se va sigilosamente, un año más. Y para mí van 51. Además, mi parte pensante no puede dejar de ver en la hoja un anhelo incumplido, un momento feliz que se fue, hasta cubrir el suelo de hojarasca cada principio de otoño. Por suerte, mi servicio de limpieza, que he externalizado en una empresa que funciona bien, pero paga poco a sus trabajadores, amigos, lecturas, terapeutas, me da unos barridos excéntricamente perfectos. No dejo que usen lejía, porque quiero quedarme con el regusto de lo que perdí, si no en qué voy a pensar al ver cómo caen las hojas de otoño. Cuando se acumulan demasiadas, me ahogo si no las barren. He notado que mi perro también lo agradece.

(1) Vid. Critchley, Simon, Sobre el humor, quálea editorial, 2010.

Parece que Prévert compuso la primera versión de la canción para la película Les Portes de la nuit (Marcel Carné), donde es interpretada por Yves Montand. Pero también parece que la primera grabación la hizo Cora Vaucaire.

LES FEUILLES MORTES
paroles: Jacques Prévert
musique: Joseph Kosma
Oh! je voudrais tant que tu te souviennes
Des jours heureux où nous étions amis
En ce temps-là la vie était plus belle,
Et le soleil plus brûlant qu'aujourd'hui
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle
Yves Montand
Tu vois, je n'ai pas oublié...
Les feuilles mortes se ramassent à la pelle,
Les souvenirs et les regrets aussi
Et le vent du nord les emporte
Dans la nuit froide de l'oubli.
Tu vois, je n'ai pas oublié
Cora Vaucaire
La chanson que tu me chantais.
REFRAIN:
C'est une chanson qui nous ressemble
Toi, tu m'aimais et je t'aimais
Nous vivions tous les deux ensemble
Toi qui m'aimais, moi qui t'aimais
Mais la vie sépare ceux qui s'aiment
Tout doucement, sans faire de bruit
Et la mer efface sur le sable
Les pas des amants désunis (bis).
A partir de 1949 se convierte en un éxito en inglés, cantada con una letra mucho menos feliz que la original, y también como standard instrumental de jazz. Hasta que K. Veneno no acabó con las excesivas echadas de menos (Lo mismo te echo de menos que antes te echaba de más) el volcan del almibar no se secó. Las versiones en inglés se cuentan por lo menos por decenas. He aquí algunas:
(UNA PEQUEÑA HISTORIA DE LA CANCIÓN, en inglés)
Artist: Eva Cassidy
English Lyrics by Johnny Mercer and Music by Joseph Kosma
The falling leaves drift by my window
The falling leaves of red and gold
I see your lips, the summer kisses
The sunburned hands I used to hold
Since you went away the days grow long
And soon I'll hear old winter's song
But I miss you most of all, my darling
When autumn leaves start to fall
Since you went away the days grow long
And soon I'll hear old winter's song
But I miss you most of all, my darling
When autumn leaves start to fall
I miss you most of all, my darling
When autumn leaves start to fall
La versión intrumental de M. Davis
Y la de K. Jarret
Hasta el tigre de Gales se sintió tentado por ella.




Y muy recientemente Clapton:
Y para terminar, antes de dormir(me), otra hermosa canción de otoño:
Colchiques dans les près
Fleurissent, fleurissent
Colchiques dans les près
C'est la fin de l'été
La feuille d'automne
Emportée par le vent
En rondes monotones
Tombe en tourbillonnant
Châtaignes dans les bois
Se fendent, se fendent
Châtaignes dans les bois
Se fendent sous nos pas.
La feuille d'automne Emportée par le vent En rondes monotones Tombe en tourbillonnant
Nuage dans le ciel
S'étire, s'étire
Nuage dans le ciel
S'étire comme une aile
La feuille d'automne
Emportée par le vent
En rondes monotones
Tombe en tourbillonnant

Et ce chant dans mon cœur
Murmure, murmure
Et ce chant dans mon cœur
Appelle le bonheur (bis)

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