Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Crisis. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de mayo de 2013

Dos años después del 15M. Hacia las ocho de la tarde en Sol: tan solo no se ve a los dos icos.

Then they'll raise their hands
Sayin' we'll meet all your demands
But we'll shout from the bow your days are numbered
And like Pharaoh's tribe
They'll be drownded in the tide
And like Goliath, they'll be conquered (When The Ship Comes In, Bob Dylan) Enlace a la versión italiana de Capossela

12052013628
 

12052013586
 

12052013641


12052013625


12052013606
12052013609


image


image


12052013587


12052013622


12052013621


12052013584


12052013617


12052013570


image


12052013629


12052013612


12052013582


12052013573


12052013572


12052013626


12052013630







miércoles, 3 de octubre de 2012

Del rottweiler al roadweiler: de cómo un animal fiero puede contribuir mansamente en las obras del tranvía

 

Con tantas alteraciones en el comportamiento como hubo la primavera pasada por efecto ciertas medidas políticas tomadas por los gobiernos locales y central, y también a resultas de la presencia en el aire de pólenes que no habían aparecido nunca antes por la ciudad de Zaragoza, algunos fieros rottwéileres fueron domesticando sus rudas maneras de proceder, aflautando su fiero ladrido, y, desbravados casi por 23092012107completos, encontraron hueco entre los trabajadores del tranvía zaragozano. Al principio, su cambio de actitud suscitó desconfianza y temor, pero como dieran muestras de haberse vuelto sumisos currantes dispuestos a todo con tal de obtener empleo temporal, enseguida fueron atendidos por los sindicatos y aceptados por sus jefes, que, desde entonces, no han dejado de alabar su actitud y aptitud para el desempeño de las labores encomendadas. Trabajan más de ocho horas sin ladrar, no cesan en su actividad para fumar, tomar café o u organizar protestas, y apenas piden tener un cuenco de agua en las proximidades. Además, su alegría desbordante no desaparece aunque les llamen el fin de semana para solucionar un imprevisto. 30092012123Todas esas virtudes, que, en tantos otros trabajadores no son sino una forma de trepar y conllevan  actitudes insolidarias hacia los compañeros, en el caso de los roadwéileres, conviven con una inusitada bondad. Si alguno de ellos sufre un percance, pongamos por caso, debido a la conducción temeraria o desesperada de algún vecino, siempre aparece a su lado otro de su especie para asistirle.

Sabida es la animadversión de algunos canes hacia otros representantes del reino animal, en particular gatos y pájaros. Pues bien, estos benditos cuadrúpedos incluso se solazan en el Ebro con 23092012089los patos, que, con grandes esfuerzos, el ayuntamiento ha conseguido aclimatar. Otro tanto ocurre con los pajarcillos que suelen posarse en las ramas de los pinos. Vean, sino, en la foto anterior, cómo pasa imagesus noches un roadweiler, al que podríamos casi calificar de persona no humana, junto a los gorriones. A la hora de la siesta o cuando el capataz se lo indica, saber recogerse con discreción en pequeños rebaños que ocupan un espacio mínimo de la calzada. Lo hacen de forma disciplinada, como si fuesen un cruce de oveja y centurión:

23092012099

Pero estas benditas bestias que han sabido renunciar a su fechorías, dada la peligrosidad de las misiones que se les encomienda, sufren frecuentes percances, que llegan acarrearles la muerte. Quienes, entonces, no se muestran a la altura de los servicios prestados por ellos son sus empleadores, que los abandonan en especie de indignas fosas comunes:

23092012101

Aquí dejo una pequeña galería de imágenes que da prueba de la bondad, orden, disciplina de estos bichos, sin por ello renunciar a algunas de sus más arraigadas costumbres, como la de olerse intensamente:

23092012110

23092012105

23092012108

 

23092012097

domingo, 2 de septiembre de 2012

Penúltimas lecturas de verano 2012 (XVII). Vale más tirarse a gusto por las escaleras que vivir empujado sin darse cuenta. La CT (Cultura de la Transición) es mero entretenimiento.

 

imageEse viernes, se proyectó una de las pocas películas con contenido crítico incluidas en la programación del año. Contaba las dificultades de un matrimonio para seguir adelante en tiempos crisis. El marido, despedido por desavenencias con sus compañeros de empresa, empieza a encabronarse, a amargarse, porque no encuentra otro empleo a la altura de las altas remuneraciones que percibía en el anterior. El tren de vida de la familia debe disminuir. Empiezan dando el finiquito a la interna que les servía y acaban teniendo que mudarse a una barrio de clase obrera. La mujer pasa de trabajar por gusto a media jornada, a pluriemplearse a jornada repleta por obligación. Las relaciones de pareja se resienten, la desesperación hace mella en  el matrimonio y ella es infiel al marido con uno de sus nuevos jefes. Al final, los protagonistas se reencuentran, decididos a preservar su unión contra el viento y marea de la crisis.

La película, cuyo título ni recuerdo, no es nada del otro mundo, pero, por lo menos, refleja cosas que están pasando, recoge los efectos de la crisis sobre la vida diaria. Acaba empalagosamente, con un final que no está a la altura de la realidad que por momentos parecía querer retratar, pero tiene la suficiente carga de verdad como para inquietar, desazonar, recordar la que está cayendo.

El lunes siguiente aludo a ella, intento trasmitir lo que acabo de explicar. Me encuentro con un muro de rechazo, flota en el ambiente el reproche de que no hay derecho a poner películas como esas, insoportables, dolorosas, que, “dan una tras otra”, en palabras del estudiante que seguramente vive peor del grupo, uno que me da la impresión de que curra mucho y en malas condiciones. Me dicen que lo que quieren es reírse, pasar un buen rato. Les digo que el tipo de comedia que se proyecta habitualmente harta al cabo de diez minutos, es totalmente previsible, tópica, aburrida, prescindible. Hablamos de Benigni, del cine que más les gusta y no parece que estemos de acuerdo en casi nada, salvo en el hecho de que existen grandes películas, de que en la pantalla se puede producir el milagro del arte que resume, como ninguna otra cosa, las verdades de la vida. Pero, de nuevo, a la hora de poner ejemplos, media entre nosotros un abismo. El mismo estudiante que más se ha quejado de la película sobre la crisis a la que antes me refería, me da un ejemplo de una gran película, Intocable (Intouchables, 2011). Al poco, la veo y soy incapaz de llegar al final. Me resulta falaz (por más que distintas personas me insistan en que se trata de una obra basada en hechos reales), sobreactuada, ridícula por momentos, demagógica en extremo, dulzona, tan previsible como tópica, bajo apariencia de originalidad.

Y me pregunto si experiencias como la narrada son fruto de la llamada CT (Cultura de la Transición), de esa cultura aproblemática, que más que ahondar en lo real, lo enmascara, vive de espaldas a cuanto revele su cara menos amable.

Hace no mucho, cuando llegó a Madrid la marcha minera de julio pasado, hubo unas cargas policiales en Callao contra un grupo de manifestantes. En la misma plaza, otro grupo de jóvenes hacía cola ante los Cines Callao para asistir a una proyección del Mula Festival. En un momento dado, la policía cargó contra quienes esperaban a la puerta del cine. Los gritos de protesta no se hicieron esperar. Uno de ellos fue: “¡Esto es cultura, hombre!” (minuto 1’37 del video), como queriendo decir que la cultura debe ser considerada intocable, está por encima de los conflictos, más allá del bien y del mal, es puro entretenimiento, quizá el mejor que hay, porque, además está teñido de prestigio.

Esa cultura inocente no es la cultura verdaderamente democrática, necesariamente crítica, sino la del poder interesado en distraer, en adocenar, “un invento del gobierno” (Sánchez Ferlosio) , de los muchos gobiernos que se han sucedido desde que se instauró la democracia en España y que en conjunto han conseguido que, en palabras del mismo autor, a la mera palabra 'cultura'  (se le cuelgue) impropiamente una connotación valorativa de cosa honesta y respetable.

No es de extrañar  que de vez en cuando a alguno se le vea el plumero y se le escape la verdad, como al portavoz de Hacienda, que hace poco justificaba la subida del IVA de las actividades culturales por considerarlas “entretenimiento”, con el consiguiente escándalo de la Unión de Asociaciones Empresariales de la Industria Cultural Española. Seguramente, la idea de cultura de los empresarios culturales y la del portavoz del ministerio de Hacienda no difieren tanto en el fondo, salvo por lo que se refiere a detalles como el IVA o las subvenciones a algunos productos. Quizá lo que las declaraciones del portavoz de Hacienda dejan entrever es que hay otra cultura distinta, más allá también de la alta cultura, tan aburrida para la inmensa mayoría y que sin duda no es la que esperaban consumir los jóvenes de Callao. Me refiero a una cultura democrática en el mejor sentido de la palabra y que visto lo que está ocurriendo que más que entretener debe cuestionar, una cultura militante, crítica, en un sentido u otro, pero no complaciente, una cultura que no ponga la guinda podrida al pan y circo, sino que trate de analizar la realidad.

 

Pero hoy me ataca un pesmismo (pesimismo aragonesista) septembrino que me lleva a valorar, casi a proponer, una caída colectiva por las escaleras, antes de que nos empujen y perdamos esa sensación tan grata de hacerlo porque queremos, no porque non lo hayan dicho:

image

 

imageimage

 

image

 

image

Fotos de la exposición “Hacer el fracaso”,  de Daniel Cerrejón Calzada (Inéditos 2012, La Casa Encendida, Madrid)

image

- Lecturas de verano (2010)

- Lecturas de verano 2012 (I). Amor con hache.
- Lecturas de verano 2012 (II). La edad de oro de las subvenciones.
- Lecturas de verano 2012 (III). Dieta de adelgazamiento del estado.
- Lecturas de verano 2012 (IV). Noli me tangere: neodespotismo ilustrado.
- Lecturas de verano 2012 (V). Exposiciones (I).
- Lecturas de verano 2012 (VI). Exposiciones (II). Nacho Criado, el peso de la imagen.
- Lecturas de verano 2012 (VII). Exposiciones (III). ¡…y no estabas tú!
- Lecturas de verano 2012 (VIII). Feisbuquización de muro de cemento
- Lecturas de verano 2012 (IX). Exposiciones (IV). Malos días para la tristeza
Lecturas de verano 2012 (X). Perroposiciones entre las flores, según la RAE
- Lecturas de verano 2012 (XI). Exposiciones (V). Neo dandismo
- Lecturas de verano 2012 (XII). Lecciones mineras
- Lecturas de verano 2012 (XIII). Fomento de la (contra)cultura. Éramos unos niños, de Patti Smith. Pequeña reseña y un fragmento ilustrado. Rodilla herida por un rayo
- Descanso parcial de las lecturas de verano 2012 (XIV). Dormir y leer entre horas. Come on, shut up, why don’t you sleep with me?

- Lecturas de verano 2012 (XV). Pelarse al sol o con pegamento Imedio. 243 postales a todo color de Perec y los despellejamientos de N. Criado que pueden herir su sensibilidad

Penúltimas lecturas de verano 2012 (XVI). Por encima del bien.

 

27082012977

Otras lecturas de verano:

- Lecturas de verano (2010)

- Lecturas de verano 2012 (I). Amor con hache.
- Lecturas de verano 2012 (II). La edad de oro de las subvenciones.
- Lecturas de verano 2012 (III). Dieta de adelgazamiento del estado.
- Lecturas de verano 2012 (IV). Noli me tangere: neodespotismo ilustrado.
- Lecturas de verano 2012 (V). Exposiciones (I).
- Lecturas de verano 2012 (VI). Exposiciones (II). Nacho Criado, el peso de la imagen.
- Lecturas de verano 2012 (VII). Exposiciones (III). ¡…y no estabas tú!
- Lecturas de verano 2012 (VIII). Feisbuquización de muro de cemento
- Lecturas de verano 2012 (IX). Exposiciones (IV). Malos días para la tristeza
Lecturas de verano 2012 (X). Perroposiciones entre las flores, según la RAE
- Lecturas de verano 2012 (XI). Exposiciones (V). Neo dandismo
- Lecturas de verano 2012 (XII). Lecciones mineras
- Lecturas de verano 2012 (XIII). Fomento de la (contra)cultura. Éramos unos niños, de Patti Smith. Pequeña reseña y un fragmento ilustrado. Rodilla herida por un rayo
- Descanso parcial de las lecturas de verano 2012 (XIV). Dormir y leer entre horas. Come on, shut up, why don’t you sleep with me?

- Lecturas de verano 2012 (XV). Pelarse al sol o con pegamento Imedio. 243 postales a todo color de Perec y los despellejamientos de N. Criado que pueden herir su sensibilidad