Exposición conjunta con la escuela de Arte de Huesca

domingo, 7 de junio de 2015

Gauguin grabador. El relativo bienestar dominical en Tahití

“Si nuestra vida está enferma, nuestro arte también tiene que estarlo y sólo podremos devolverle la salud empezando de nuevo, como niños o como salvajes…he huido de todo lo convencional, lo artificial, lo habitual…Vuestra civilización es vuestra enfermedad; mi barbarie es vuestro restablecimiento” (Gauguin, carta desde Tahiti a Strindberg)

El 7 de junio de 1848, cuando un fantasma recorría Europa (“: el fantasma del comunismo. Todas las fuerzas de la vieja Europa se han unido en santa cruzada para cazar a este fantasma: el papa, el zar…”. pero si parece una parodia de Conrad), nació Gauguin, el inventor de los realitys de aventura melancólico artística, un género todavía no explotado, que yo sepa, pero con un nicho de mercado asegurado.

Fue yuppie bursátil, quizá para esconderse en una casa feliz por momentos, en la perfección de las inversiones bien elegidas, pero sabía de la existencia del mal y la querencia por un paraíso perdido, más que hacerle caer del caballo, hizo que se tirara de él. Siempre supo, como atestigua la tristeza de sus nativas que no había remedio, pero en lugar de distraerse como flâneur urbano se dio un serio piro, primero a Bretaña y después, al llegar el invierno, went south, que diría Fenoglio citando a Eliot. Allí se empeñó en fingir que había paraísos, fundó la Maison de la joie, pero era por buena educación poética, para que no se le notaran las emociones, tanto es así que hay quien ha creído que es el inventor de los viajes de relax, quien lo tiene por el santo patrón de las agencias de viaje de los más refinados. De eso nada, Gauguin llevaba una procesión muy triste por dentro, hélas, y eso que no había leído muchos libros. Como decía Battiato, ci vuole un’altra vita, otra vida es lo que hace falta, pero cuál, pero dónde. Algo se puede mejorar, pero asaltar los cielos es inútil, porque allí es donde más desahucios se producen, Tahití es la capital del dolor.

He aquí una selección de xilografías de la colección del Museo Británico, incluido un desencantado Rapto de Europa:

11412231_10153345059899723_6774673934618394623_oL'enlèvement d'Europe (The rape of Europa) (1898-1899) 

11407048_10153345059904723_588970097283924678_nNave Nave Fenua (Fragrant island), 1893-1894

AN00984999_001_lManau Tupapau (The spirits of the dead are watching) (1893-1894)

AN00040518_001_lManau Tupapau (The spirits of the dead are watching) (1893-1894)

AN00037296_001_lManau Tupapau (The spirits of the dead are watching) (1893-1894)

 

11180334_10153345059844723_6755016444581110265_nTe Atua (The gods) (1894-1894)

11036328_10153345059814723_324464297542190936_nTwo Marquesans, 1902 (circa)

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