lunes, 15 de abril de 2013

El mar escu(l)pe

 

I l’escandall, un dia, dels savis hiperboris/dirà que aquest peix non ha existit! (Josep Carner, Mil años de poesía europea, F. Rico, R. Lentini, Blacklist, 2009)

Y allá en su tema, un día los sabios hiperbóreos/dirán que este pez no ha existido (Trad. Josep Carner)

06042013242

 

06042013241

Empuñaduras de espada. Museo naval (Madrid)

domingo, 14 de abril de 2013

Actualización de entradas. 14 de abril de 1931, ¡jo, qué día! Horas de júbilo.

image

IMAG0244


María de los Ángeles Zuloaga
, alumna del Instituto Escuela (Institución Libre de Enseñanza), cuando tenía once años:

“Yo no sé si se hablaba de política, yo me imagino que no o que era que dábamos por hecho que lo que más te podía ayudar en la vida era el ser progresista, porque cuando dijeron, la república, la república, bajamos todas a cortar periódicos y a pintarlos de rojo, amarillo y morao, y coserlos y tal, y los subimos a la terraza. Teníamos una terraza espléndida y pusimos toda la terraza tapizada de la bandera republicana. Bueno, nos quedó precioso. Pues todo eso yo supongo que sí, que nos ha quedado para siempre”. 

Josep Pla:
La bandera que sube por el mástil es la bandera republicana. La noticia corre como una exhalación y una riada de gente sale de los cafés y los establecimientos colindantes a ver la bandera…En el cruce hay mucha gente. El volumen aumenta a cada instante. Nadie sabe qué hacer. ¿Dónde estamos? Hasta las cuatro de la tarde, la gente permanece perpleja y flotando. En ésas, como un reguero de pólvora en el hormiguero humano, circula la noticia de que la bandera de Correos representa lo que pretende simbolizar; a saber,que el poder ha caído en manos del Gobierno provisional. De la perplejidad inicial se pasa rápidamente al entusiasmo. Ha bastado un segundo. Una vez constatado el hecho,veo que el enorme gentío tiene tendencia a subir por la calle de Alcalá, hacia la Puerta del Sol. La cosa está consumada…El entusiasmo, pese a la relativa discreción producida por la sorpresa del acontecimiento, no cesa de crecer, sube por momentos. Se empiezan a oír las primeras notas de La Marsellesa. Después, constato que un grupo de ciudadanos comienza a entonar el Himno de Riego. El pueblo ignora ambas canciones. Desafinan. El conocimiento de la letra es escaso. Cantan mal. Da igual. Ya lo harán mejor más adelante. Entre los obreros de la construcción el himno más conocido es la Internacional, aprendida en la Casa del Pueblo…Todo coge un aire de verbena triunfante, un aire de alborozo franco y desenfrenado sólo que es una verbena política. La gente se abraza, grita, suda, canta. Un ciudadano cualquiera, pacífico y retirado, su señora o su hija, pueden echarse a los brazos de otra persona completamente desconocida y extraña.Como en todos los espectáculos de masas, las posaderas del sexo femenino pueden ser más o menos tactilizadas por personas que nada tienen de republicanas. Pasan sobre la multitud ráfagas de entusiasmo cívico que determinan movimientos de enternecimiento humano.«¡Un día es un día! Después, Dios dirá...», oigo decir a algunas mamás. En ésas, personas desconocidas y de vaga procedencia asaltan los taxis y camiones que han tenido la desgracia de hallarse en el centro de Madrid en estas horas de amontonamiento humano, y emprenden un carrusel endiablado por las calles que durará hasta mañana ala misma hora. El ruido producido por los motores de explosión de esta procesión altera un poco la sangre de los caballos de las parejas de la Guardia Civil situadas en las bocacalles. Los caballos se impacientan y se agitan. Se produce un momento de expectación. Un momento, tan solo. Los guardias dominan a sus caballos y siguen indiferentes en las esquinas,mano sobre mano. (enlace al texto)

Luis Buñuel:

Llegué a Madrid en abril de 1931, dos días antes de la marcha del rey y de la alborozada proclamación de la República española…La proclamación de la República española, en la que no se derramó ni una gota de sangre, fue acogida con gran entusiasmo. El rey se marchó sin más. Pero, la alegría, que en un principio parecía general… (Mi último suspiro, Buñuel, Luis. Zaragoza. Heraldo de Aragón, 2010. p. 149-151).

 

Rafael Alberti:
Era un mediodía, rutilante de sol. Sobre la página del mar, una fecha de primavera: 14 de abril. Sorprendidos y emocionados, nos arrojamos a la calle, viendo con asombro que ya en la torrecilla del ayuntamiento de Rota una vieja bandera de la República del 73 ondeaba sus tres colores contra el cielo andaluz. Grupos de campesinos y otras gentes pacíficas la comentaban desde las esquinas, atronados por una rayada «Marsellesa» que algún republicano impaciente hacía sonar en su gramófono. Mientras sabíamos que Madrid se desbordaba callejeante y verbenero, satirizando en figuras y coplas la dinastía que se alejaba en automóvil hacia Cartagena, un pobre guardia civil roteño, apoyado contra la tapia de sol y moscas de su cuartelillo, repetía, abatido, meneando la cabeza:
—¡Nada, nada! ¡Que no me acostumbro! ¡Que no me acostumbro!
—¿A qué no te acostumbras, hombre? —quiso saber el otro que le acompañaba y formaba con él pareja.
—¿A qué va a ser? ¡A estar sin rey! Parece que me falta algo. (enlace al texto). Alberti, Rafael, La Arboleda Perdida. Memorias, Barcelona, Seix Barral, 1975, 336p, p.311.

C. de la Mora recuerda cómo se enteró de que la República empezaba a ser proclamada:
[mora[3].jpg]moratapa

De la Mora, Constancia, Doble esplendor, Madrid, Gadir, 2004. Prólogo de J. Semprún, p., 169

 

 

 

Gila era un niño cuando llegó la Segunda República:

[gila[5].jpg]

gilatapa

Gila, Miguel, Y entonces nací yo. Memorias para desmemoriados, Madrid, Ediciones Temas de Hoy, 1995, p. 130.

 

 

La impresión de Morla Lynch, después de su visita al Ministerio de Estado para reconocer, como representante consular chileno, al Gobierno Republicano:

morla

morta

Morla Lynch, Carlos, En España con Federico García Lorca, Renacimiento, 2008, p., 90.

 

 

 

El eco de un recuerdo ausente, Carlos Blanco Aguinaga:

image Blanco Aguinaga, Carlos, Por el mundo. Infancia, guerra y principio de un exilio afortunado, Alga, Alberdania, S.L., 2007 (1ª edición), p. 20.

El testimonio autobiográfico sobre la política menuda republicana de la mano de Moreno Villa, poeta, pintor e importante personaje de la Residencia de Estudiantes:

[moreno[3].jpg]

[villtapa[4].jpg]

Moreno Villa, José, Vida en claro, autobiografía, Madrid, FCE, 1976, p., 187. La primera edición es de 1944.

 

 

 

 

Jorge Semprún (Adiós, luz de veranos, Círculo de lectores, 1998, p. 36):

imageimage

Dos resúmenes:

Antes, entonces y después: Juan Gil-Albert:

imageimage

image

Gil Albert, Juan, Obra completa en prosa, 4, Crónica General, Primera parte, Diputación Provincial de Valencia, 1983, p. 179-180.

 

 

 

Un extremo resumen de Blanco Aguinaga:

imageIbid, p. 19

Por último, Rodrigo Fresán, sobre el idilio entre la experiencia personal y la historia con mayúsculas:

[frevale[3].jpg]

frasatapa

Fresán, Rodrigo, Vidas de santos, Barcelona, Debolsillo, 2007, p. 99.

 

 

 

Adenda: Lapsus

Uno.

Otro.

Y más.

martes, 9 de abril de 2013

Cruce de citas y fotos: Perros semihundidos en el sofá

 

08042013402

 

08042013404

Life imitates Art far more than Art imitates Life (O. Wilde)

wilTodorov, Tzvetan, Los aventureros del absoluto, Barcelona, Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, 2007, p. 79. Trad. José maría Ridao

 

Tampoco el sentido de Perro semihundido es muy preciso. El reciente descubrimiento de un negativo fotográfico de Laurent ha hecho pensar que el perro mira a dos pájaros revoloteando ­(Arnáiz, 1996, p. 63), pero la imagen no parece del todo concluyente. La que ahora vemos -si es que difiere en ese punto de la que Goya pintó- se ha convertido en verdadero emblema del mundo contemporáneo, «comentada pictóricamente» por artistas que, como Antonio Saura, la han hecho suya. La angustiosa inseguridad que en el perro se expresa -¿se hunde, sobresale del talud, se afirma, mira o no a algo...?-, la parquedad de los motivos -la cabeza del perro, el talud por el que asoma y el espacio indefinido, que ocupa la mayor parte de la pintura-, su escueta organización formal de horizontales y verticales, el propio «gesto humano» del perro, son algunos de los rasgos que fundan esa condición emblemática, factores de su intensa emocionalidad: condición y emociones que el Perro extiende a todas lasPinturas negras.

Valeriano Bozal

 

(Fuente)

(Fuente)

lunes, 8 de abril de 2013

Espectáculo vintage en el coso de Mallorca. Fototrucaje

 

16
El espectáculo somete a los hombres vivos en la medida que la economía les ha sometido totalmente. No es más que la economía desarrollándose por sí misma. Es el reflejo fiel de la producción de las cosas y la objetivación infiel de los productores.

21
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario. El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir.
El espectáculo es el guardián de este sueño. La sociedad del espectáculo, Guy Debord (1967). Enlace a la exposición de la Bibliotèque  nationale de France dedicada a Debord

4693398074_66bd8e3878

Pan, exposiciones y circo. Pretenciosos pies de foto

…mandiamoli in pensione i direttori artistici
gli addetti alla cultura...
e non è colpa mia se esistono spettacoli
con fumi e raggi laser
se le pedane sono piene
di scemi che si muovono  (Up patriots to arms, F. Battiato)

Inutilizados los políticos, de capa caída los arquitectos,  en retirada los gourmets, pensándoselo dos veces los cocineros, vuelven los modistos al ataque.

Fotos tomadas en la exposición ¿CAZADORES DE TENDENCIAS? Los nombres esenciales de a moda española.

06042013955

 

06042013956

 

06042013962

 

06042013963

 

06042013964

 

06042013968

 

image

 

06042013970

 

06042013971

 

06042013973

 

06042013974

 

06042013978

 

image

 

06042013980

 

06042013981

 

06042013984

 

06042013985

 

06042013987

 

06042013959

06042013990