Exposición conjunta con la escuela de Arte de Huesca

lunes, 25 de enero de 2016

El frío que ya no hace, que nunca volverá a hacer

París, Plaza de la Concordia(Fuente de la imagen

El aumento de la temperatura convirtió los sabañones patrios en un motivo costumbrista.  J. J. Millás en El mundo (Planeta, 2007), una autobiografía novelada  -la parte dedicada a su infancia es estupenda. El resto, no tanto-, escribe: "En el principio fue el frío. El que ha tenido frío de pequeño, tendrá frío el resto de su vida. Porque el frío de la infancia no se va nunca". Y se lanza a continuación a una perequiana serie de recuerdo. He aquí un botón: "Recuerdo los sabañones, Dios Santo, que se ponían a picar en medio de la clase de francés o de matemáticas, y recuerdo que si caías en la tentación de rascártelos sentías un alivio inmediato, pero en seguida respondían al estímulo multiplicando la sensación de prurito". 

                            El Sena helado a primeros de enero de 1880 (Fuente de la imagen

A mediados del largo noviembre en Madrid, en Zaragoza y hasta en Oviedo, te encuentras a gente en manga corta, a veces dando vueltas al árbol de navidad patrocinado por una multinacional. 

    
    Hace unos días en zaragoza (Fuente)

¿Por qué me gusta esta canción? Por varias cosas, creo yo. Por la voz de quien la canta, que desmiente la endeblez de su cuerpo, conservando, sin embargo, su delicadeza. Me transmite determinación, capacidad de atender al detalle y al conjunto, el grado justo de timidez y de conciencia de uno mismo y de sus sentimientos. Y además, me gusta la apariencia de sinceridad en la expresión, sin olvidar por un momento lo que de artificioso tiene cantar.
La letra no vale mucho, como ocurre a menudo con las canciones que más nos gustan. Pero la melodía sí y la imagen de esta chica que hablaba del frío del corazón hace cincuenta años, del amor como fuente precaria de calor, de energía, que decía sentirse desilusionada, cuando en la España oficial la mujer era todavía un cuerpo destinado al reposo del guerrero, me conmueve:

D'inverno il sole stanco/a letto presto se ne va/Non ce la fa più
non ce la fa più/La notte adesso scende/con le sue mani fredde su di me/Ma che freddo fa!/Ma che freddo fa!/Basterebbe una carezza
per un cuore di ragazza/Forse allora sì che t'amerei./ Cos'è la vita/ senza l'amore,/ è solo un albero/ che foglie non ha più
e s'alza il vento/un vento freddo/ come le foglie/ le speranze butta giù/Ma questa vita cos'è /se manchi tu./Mi sento una farfalla/che sui fiori non vola più/che non vola più/che non vola più.
Mi son bruciata al fuoco/del tuo grande amore/che s'è spento già
Ma che freddo fa!/ Ma che freddo fa!/ Tu ragazzo m'hai delusa,/hai rubato dal mio viso/quel sorriso che non tornerà.
Cos'è la vita/ senza l'amore,/ è solo un albero/ che foglie non ha più
e s'alza il vento/un vento freddo/ come le foglie/ le speranze butta giù/Ma questa vita cos'è /se manchi tu. /Cos'è la vita/Che freddo fa!/ se manchi tu.



Desde que Nada la cantó el tema, como se decía antes, cosa no ha hecho otra cosa que empeorar. Ella misma se encargó de perjudicarla en francés. Dalida tampoco se quedó corta:



Dans l'aube qui s'apprête /Déja s'ouvrent les lilas/Et pourtant j'ai froid/ Et pourtant j'ai
froid /Au bout de ma fenêtre/Le soleil se reflète sur les toits/ Et pourtant j'ai froid/ Et pourtant j'ai froid/Je me sens perdue/Mon lit est grand comme un désert/Et dans mon coeur sont revenus/Les jours d'hiver/La vie loin de toi/La vie loin de toi/C'est comme un ciel qui ne verrait jamais le jour/Ma chance et ma joie/Me viennent de toi /Et mes étés portent le nom de ton retour/Ne tarde pas, j'ai si froid /Sans ton amour/Ta place est encore chaude/Je l'entoure de mes bras /Et pourtant j'ai froid/Et pourtant j'ai froid/Mais ce n'est pas ta faute /Je sais qu'un jour ou l'autre tu me reviendras/Et pourtant j'ai froid /Et pourtant j'ai froid/Le bonheur vois-tu/Ce n'est peut-être qu'espérer/Et puis après s'être perdu/Se retrouver/La vie loin de toi /La vie loin de toi/C'est comme un ciel qui ne verrait jamais le jour /Ma chance et ma joie/Me viennent de toi/Et mes étés portent le nom de ton retour/Ne tarde pas, j'ai si froid/Sans ton amour/Ne tarde pas/Car j'ai si froid/Ne tarde pas/Car j'ai si froid/ Ne tarde pas
Car j'ai si froid.

A partir de ahí, la canción siguió viva, pero enferma de escepticismo:


Está cansado el sol de tanto y tanto caminar /Se va, se va, se va, se va,/Las sombras de la noche avanzan/Lentamente sobre mí,/Hace frío ya, hace frío ya,/Bastaría solamente recibir una caricia,/Para darte a ti mi corazón./Que es la vida, si no hay cariño,/Es como un árbol q sin hojas se quedó./Es como el viento, el frío viento,Que dejo triste y solitaria a la ciudad/Y es la vida q es, si faltas tú./Siento mariposa que a la flor no vuela más,/Que no vuela más, que no vuela más,/Quemada por el fuego de tu inmenso amor,Que apagado está, hace frío ya./Has borrado la sonrisa, q en mis labios yo tenia,/Y tu sabes q no volverá.Que es la vida si no hay cariño,Es como un árbol que sin hojas se quedó,Es como el viento, el frío viento,Que dejo triste y solitaria a la ciudadY esta vida que es si faltas tú.

Hasta que C. Gabarre la hizo mejorar algo, aunque la firme candidez de Nada haya quedado muy lejos:

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