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martes, 5 de junio de 2012

El grito de Tarzán, marca de la casa. Muere Sergio Tedesco, el doblador italiano de J. Weissmüller

Los personajes de la narrativa popular suelen tener algún gesto que les caracteriza. A veces, en lugar de un gesto es un ruido o un movimiento, una muletilla que repiten. En otras ocasiones, son los autores cultos quienes atribuyen esos tics a sus personajes para darles más intensidad, como quien se figura a un marinero con tatuajes. También hay gestos cultos entre los personajes de media cultura, como Pepe Carvalho, que quemaba un libro en su chimenea en cuanto podía. Lo que pasa es que, en casos como ese, se nota demasiado la mano del autor en los detalles, o sea, en los autores destinados a la pira. Por cierto, qué bien hizo en quemar Tress horas en el mu seo de El Padro, de E. Dors, porque parecen trece.
Pasarse el  dedo por los labios, levantar la ceja, mover las orejas, cojear cuando llueve, estirar el dedo meñique, poner voz aflautada cuando la cosa se pone difícil, jurar por todos los dioses, fumar de ciertas maneras, y, en el caso de Tarzán, pegar un grito de llamada cuando se encuentra en dificultad, cuando viene el lobo, por así decirlo, pero no en vano, como el pastor del cuento. Un grito inarticulado y bastante largo que hace que el resto de los animales acuda en su ayuda y que fue su marca distintiva durante muchos años, hasta que el personaje murió por razones que no alcanzo a entender, quizá porque los remakes del héroe no han sido demasiado afortunados, o quizá por alguna razón que se me escapa y que hace que su personaje no esté a la altura o bajura de los tiempos. Se dice que Weismüller murió en una residencia para ancianos en la que no paraba de gritar sin ton ni son, pero se dice también que murió con poca voz, entre otras cosas por una traqueotomía a la que había sido sometido
Sergio Tedesco, el actor y tenor que doblaba en italiano a J. Weissmüller, el Tarzán más popular de todos, ha muerto recientemente. Van quedando pocos de aquellos dobladores del cine clásico. Vaya en su recuerdo el grito:



lunes, 28 de mayo de 2012

C’era una volta in America, Érase una vez en América, Il était une fois en Amérique, Once upon a time in America, de Sergio Leone, con 26 minutos más.

Parece ser que la música de la película, de Ennio Morricone, estaba ya compuesta diez años antes del rodaje y acabó sirviendo para que los actores entendieran mejor el tono de lo que estaban representando. Y es que la showNextPhoto()elaboración del guión duró doce años, el desarrollo de la idea unos veinte y el rodaje doce meses. Todo un despropósito para conseguir una obra excepcional, que justifica toda la vida de un creador, perfecta y comedida en sus numerosas digresiones, de avance lento pero inexorable hacia el único triste final que cabía esperar, el suicidio en un camión de la basura del traidor.

showNextPhoto()Si tuviera que decir de qué trata, diría que de la amistad que nace en la adolescencia y no suele sobrevivir, porque alguno de los de la pandilla es un hijo puta, o está acomplejado, o es envidioso, o es un trepa, de la amistad de gángsteres en ciernes que creían en la lealtad entre ellos como en una religión necesaria. Ah, y del amor. Por cierto, la escena del restaurante, está rodada en Venecia, una de las muchas localizaciones de la película, quizá por eso recuerda tanto a Scott Fitzgerald, pero también un poco a Thomas Mann, o mejor, tanto a Visconti como a la peli de Clayton, The great gatsby, con guión de Coppola.

La versión en dvd que tengo delante dura 220 minutos aprox. Parece ser que el  montaje original duraba diez horas, que pasaron a ser seis después de una primera poda. Esa versión es la que Leone quiso distribuir en dos partes de tres horas cada una. Pero, después, le obligaron a recortar la peli todavía más para el mercado europeo, hasta las tres horas y 49 minutos. La versión 'C'era una volta', le scene inedite a Cannesamericana se quedó en los huesos,  en dos horas y 19 minutos, y además con un montaje cronológico que contrarió a Leone. La versión que se acaba de presentar en Cannes (el festival en el que fue estrenada hace 28 años)restaurada  gracias a la filmoteca de Boloña, a la Fundación presidida por M. Scorsese y  a los herederos y colaboradores de Leone, con 26 minutos más, incluye escenas que Leone debió estar lamentando haber desechado los otros cinco años que vivió después del estreno de su obra.

Scorsese seguramente incluiría C’era una volta in America entre las películas de los directores infiltrados que logran hacer cine personal bajo capa de los dictados de la gran industria cinematográfica, lo mismo que ha intentado él, hasta el extremo, en el caso de Shutther Island. Lo digo por lo que explica en A Personal Journey with Martin Scorsese Through American Movies (I, II, III), donde habla de directores integrados, rebeldes y rebeldes que aparentemente se integran, pero en realidad subvierten las técnicas narrativas y el significado profundo de la cinematografía convencional.

(Fuente de las fotos)

Sobre las escenas añadidas:

La entrevista que De Niro concedió a TV5 en ocasión de la presentación de la nueva versión restaurada de la película:

Me pregunto si la versión en seis horas llegará alguna vez a las tiendas a un precio razonable. Hay libros, los más bellos, que duran mucho, que se acercan a las mil páginas o las pasan, pero que siempre da pena acabar, El Quijote, La cartuja de Parma, Guerra y Paz, Vida y destino, Resurrección, Me casé con un comunista, Pastoral americana, La mancha humana –las tres juntas... No hay, sin embargo tantas películas con las que ocurra lo mismo y que duren desmesuradamente. Seis horas de Érase una vez en América, sin duda, despertarán esa pena que solo se produce al final, cuando se ha pasado el tiempo suficiente juntos y muy a gusto.

sábado, 26 de mayo de 2012

Performance flamenca de denuncia. La mala cabecilla de Rodrigo. Un rato, pero del bueno, por bulerías.

No me trajines más Rodrigo, que por tu mala cabecilla acabaremos furtivos, que por tu mala cabeza, Rodrigo, acabaremos furtivos.

En Bankia habían ganado 300 millones el año pasado, luego resultó que habían perdido 3000; dijeron que hacían falta 4000 para arreglar el pastel, luego que 7500 y ahora son 19.000. Eso en números redondos, que pa qué vamos a andar con migajas, si total, los directores, presidentes y consejeros siempre salen ganando y de rositas. En fin, que a los magos de la economía creo que les iría grande hasta la administración de una modesta comunidad de vecinos. Ya lo dijo Dívar, que las cantidades de sus viajes de trabajo dorado a Marbella eran miserias, de esas por las que uno no se plantea ni rellenar un documento, pero él bien que se las hacía pagar religiosamente, previa aprobación del contable de turno, no fuera que el chocolate del loro fuera el del oro.

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martes, 22 de mayo de 2012

James Taylor, un pecado de adolescencia siempre pendiente.

A principio de años setenta, después de comer, con algo de timidez, porque no sabía bien si a mi hermano le gustaba o le fastidiaba, me sentaba junto a él en un sofá cama cubierto por una áspera colcha de cuadros rojinegros y unos cojines a juego de respaldo. Creo que, en realidad, no me sentaba junto a él, sino que me acurrucaba en la zona en penumbra, al otro lado de un radiocasete en el que oíamos Vuelo 605, el programa que Ángel Álvarez hacía en la sobremesa entre semana. Apretando dos botones del aparato, play y record,  al mismo tiempo, se podían grabar las canciones que sonaban. Alguna vez,  salía disparado del cuarto de estar con los dedos ya preparados para la operación y me encontraba con que mi hermano no quería absolutamente esa canción o quizá ya la estaba grabando él mismo, sentado en la parte noble del sofá, junto a la mesa en la que había una lámpara. No sé, la verdad, si su actitud era hostil o amistosa, una bruma ambigua envuelve esas lejanas escenas, supongo que las dos cosas al tiempo. Era su cuarto y yo el pequeño. Tampoco sé si jugábamos a darnos patadas o nos las dábamos de verdad en el sofá, cuando A. Álvarez se ponía pesado o había publicidad.
Eran años en los que los ladrillos culturales con los que yo intentaba hacerme una casa provenían más bien de la fábrica de otro hermano mío, firmemente comprometido con los movimientos ilegales de izquierda, curioso impenitente, consumidor de cualquier libro, del tema que fuese, cualquier película, que se alejara de lo burdamente comercial, y, algo menos, cualquier disco, sobre todo si estaba enmascarado bajo pretenciosas añagazas de refinamiento o sentimentalidad. Pero por entonces aún no se habían afirmado mis gustos ni tenía la suficiente fuerza de voluntad como para disciplinarlos, someterlos a criterios ideológicos rigurosos que los hicieran coherentes con el personaje que empezaba a diseñarme a medida y que con el paso de los años acabaría siendo.
Mi hermano grababa a James Taylot, I’ve seen rain, I’ve seen fire, pero yo sabía que al otro hermano le gustaba más Dylan, when the rooster crows at the break of dawn, y todavía más Big Bill Broonzy, if you was white, should be all right, If you was brown, stick around, but as you's black, hmm brother, get back, get back. Así es que oía con el rabillo de la oreja a Taylor y sus dulces melodías, porque eran años de ortodoxia marxista, de vanguardias obreras o estudiantiles y se empezaba por ceder a un capricho burgués para acabar en manos del enemigo. Pero el rabillo del oído se quedaba con la copla, de vez en cuando le volvía en forma de molesto  tatareo, y la mirada del adolescente que era yo soñaba con una amiga a que poder llamar,  winter, spring, summer or fall,  porque all you have to do is call.
Con los años, lo no disfrutado, algunas de aquellas aficiones pendientes, lecturas intrascendentes descartadas, comedias no vistas, volvieron periódicamente a seducirme. Cuando Taylor publicó uno de sus mejores discos, Hourglass, me decidí a comprarlo y bien que lo disfruté. Descubrí que su tristeza no era sólo un empalago superficial.
Han pasado los años, y cada vez que de viaje a Madrid en el autobús no sé qué oír ni cómo entretenerme, acabo jumping up behind him. Hace poco hizo una mini tournée en la que incluyó un par de conciertos en España. No fui a verle, desde luego, creo que no lo hubiera hecho ni aunque tocara en mi ciudad, porque sigo siendo más del equipo de mi otro hermano, de gustos difíciles, pero Taylor tiene algo en la manera de cantar, que always seems to make me change my mind.
Durante esa gira, concedió esta estupenda entrevista en Italia, en la que explica su manera de componer y tocar e interpreta alguna de sus canciones más conocidas:

                

En algún momento, he asociado la figura de Enrique Urquijo, el malogrado músico español, a la deTaylor, quizá por la densidad de algunas de las composiciones de los dos músicos, ambos creadores de calado medio escondidos bajo apariencia de ligereza y tristeza pasajera. He aquí las declaraciones que Taylor hizo hace unos años sobre otra de las experiencias compartidas con Urquijo, la de la droga:
"Las drogas son esencialmente aburridas y una pérdida de tiempo. Es tener la misma experiencia una y otra vez. Realmente, sustituyes las experiencias vitales por la droga; básicamente, reduces tus vivencias a una especie de anestesia química. Es tedioso, aterrador y deprimente. Al principio parece que funciona, te hace sentir mejor, más sociable, más echado para delante y con más éxito, y confortable. Pero, al final, la cuestión es que tienes suerte si no te mata o no mata a cualquier otra persona. Te dices que nunca más volverás a probarla una y otra vez. Cada mañana en la que te levantas enfermo, dices ‘nunca más’. Hay momentos terriblemente humillantes y descorazonadores, momentos clave, como presentarte delante de tus hijos totalmente drogado o quedarte dormido en una cena de Acción de Gracias por efecto de las drogas o el alcohol, o levantarte por la mañana y tener que dedicar tres horas a buscar tu coche porque no tienes ni idea de dónde lo has aparcado. Mi momento clave fue con la metadona: cuando tienes que viajar, te dan la cantidad necesaria. Recuerdo que tuve que hacer un viaje a Japón y, una semana antes de marchar de gira, me dijeron que la ley allí impedía introducir ninguna sustancia. No podía cancelar la gira. Me armé de valor y viajé sin la metadona. No podía comer nada, tenía convulsiones, como un animal enjaulado y loco en la habitación. Fueron dos semanas de mono y ahí lo supe. Ahora estoy recuperado”.

                                       

jueves, 17 de mayo de 2012

Con los ojos de un cachorro de perro, pero sin su nariz.

El fotógrafo Jeremiah Warren ha colocado una cámara GoPro, de las que se usan a menudo para tomar imágenes en situaciones extremas ligadas a los deportes de aventura, a un cachorro de perro.  Los perritos, como casi todos los mamíferos, se ponen de pie casi nada más nacer, y en pocos meses están sometidos a un aprendizaje  intensivo del mundo. Supongo que, mientras van acumulando información a través de sus juegos, incidentes e investigaciones, también la van ordenando, pero este video solo permite hacerse una vaga idea del desorden acumulativo, de la intensidad y cantidad de cosas a las que el cachorro debe atender. Lástima que la cámara no tenga olfato, porque la sensación de caos que transmite el video se multiplicaría por mil. Del hecho de que para el perro su hocico hace en parte las veces de los ojos humanos dan prueba los momentos en los que su trufa toca los objetos, como queriéndoles pedir explicaciones sobre su sentido y  presencia, sobre todo cuando se trata de cosas inodoras, por lo menos para  nosotros, los humanos.
El escritor belga Maurice Maeterlinck describió los estadios iniciales de adaptación al mundo de su bulldog Pélleas en Le double jardin, como “un agobiante trabajo que abruma cualquier cerebro al inicio de su vida”:
“Il lui fallait, en moins de cinq ou six semaines, faire pénétrer et organiser en elle une représentation et une conception satisfaisante de  l’univers. L’homme, aidé de toute la science de ses aînés et de ses frères, met trente ou quarante ans a esquisser cette conception ou plutôt à entasser autour d’elle, comme autour d’un palais de nuages, la conscience d’une ignorance qui s’élève; mais l’humble chien doit la debrouiller en quelquels jours”
En Les larmes d’Ullisse, Grenier, Roger, Gallimard, 1998, p., 12
Otra cita de Maeterlinck sobre los perros:
“En todas las formas de vida que nos rodean, ni una, salvo el perro, se alía con nosotros. Es el único ser vivo que ha encontrado y reconoce a un dios indudable, tangible, irrecusable y definitivo. Sabe a quién consagrar lo mejor de sí mismo. Sabe entregarse más allá de sí mismo. No tiene que buscar un Poder perfecto, superior e infinito en las tinieblas, las mentiras sucesivas, las hipótesis y los sueños”.

jueves, 5 de abril de 2012

Depósitos de agua, torres más altas han caído, pero eran menos elegantes

Los grandes depósitos de agua pertenecen al sueño ilustrado de la arquitectura. Son hermosos, suelen estar diseñados con alguna limitada variación, algún rasgo de estilo del quien los proyectó, pero dentro de un estricto orden. Todo obedece al fin último de su uso, al contexto en el  que se sitúan, a un afán por aunar ligereza, impulso hacia el cielo y peso, el del agua, como si su ideal fuera el del ciprés de Silos, enhiesto surtidor de sombra, pero con un inmenso barreño colocado encima de él. Sus raíces son tan sólidas como poderosa la voluntad de ascender que los recorre. Podrían ser cabezones, pero los más hermosos son armónicos, puro equilibrio, como móviles gigantescos paralizados, mínimas variaciones sobre una estructura común que recuerda juegos como el viejo Mecano o esos robots que puedes poner en distintas posturas, estirando y encogiendo sus piernas o brazos, pero que al cabo no dejan  de ser el mismo ser con distintos trajes. Si hasta la Torre de Saruman de El Señor de los anillos, una película excelente para echar una cabezadita de vez en cuando, podría ser un inmenso depósito de agua. 

El siguiente video corresponde a la voladura controlada de un depósito de 1951.

Detalles de la obra Water towers , de Bernd Becher e Hilla Becher, 1972 (Museo de Arte Reina Sofía, Madrid):

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Otros depósitos:

Moisei Reisher, 1929

Antiguo deposito de agua de Delft.

Canal de Isabel II en Madrid

lunes, 5 de marzo de 2012

La dura vida de un lobo

“Los peores son los que lo olfatean y tratan de lamerle la mano. Nunca le han gustado esos lametones, y su primer impulso es el de alejarse. ¿Por qué fingir que es un camarada, cuando en realidad es un asesino? Sin embargo, se ablanda. Un animal sobre el cual pende la sombra de la muerte, ¿por qué iba a sentir que se aparta como si su tacto fuese una aberración? Por eso les deja lamer su mano si quieren, tal como Bev Shaw los acaricia y los besa cuando se lo permiten.

Espera no pecar de sensiblero. Procura no mostrar sentimientos a los animales que mata, ni mostrar sentimientos a Bev Shaw. Evita decirle: «No sé cómo puedes hacerlo», para no tener que oírle responder: «Alguien tiene que hacerlo». No descarta la posibilidad de que en lo más profundo Bev Shaw tal vez no sea un ángel liberador, sino un demonio, y que tras sus muestras de compasión puede ocultarse un corazón tan correoso como el de un matarife. Trata de mantenerse con la mente bien abierta.

Como es Bev Shaw quien empuja la aguja y la clava, es él quien se ocupa de disponer de los restos. A la mañana siguiente a cada sesión de matanza, viaja con la furgoneta cargada al recinto del Hospital de los Colonos, a la incineradora, y allí entrega a las llamas los cuerpos envueltos en sus negras bolsas”. (Desgracia, Coetzee, DeBolsillo, 2005, p. 180. Trad. Miguel Martínez Lage)

 

Hay cosas en este video que le revuelven a uno el estómago y la conciencia. Y no estoy pensando en la crueldad de algunos con los animales, sino en esa lábil frontera entre las personas y las bestias, en lo difícil que es saber cómo comportarse con ellas, en la imposibilidad de establecer fronteras claras que delimiten hasta dónde deben llegar nuestros desvelos para salvarles la vida, para cuidarlas.

I

El lobo, llamado Navarre, fue encontrado el pasado 9 de enero  casi congelado, con las piernas paralizadas, desnutrido y con 35 perdigones en el cuerpo. Recuperado gracias a un masaje cardiaco y la respiración boca a boca, fue acogido en un centro dedicado a la protección animal, el Centro tutela e ricerca fauna esotica e Selvatica Monte Adone (Bologna), donde fue operado y después atendido durante su rehabilitación.

Navarre, il salvataggio e le cure

Navarre, il salvataggio e le cure

(Fotos)

II

Dos meses después el lobo todavía no puede ser soltado para que viva en libertad, pero ya pasea por su jaula. La debilidad de sus patas traseras es aún evidente.

sábado, 25 de febrero de 2012

Reedición de entradas. Tras los pasos de Mustafá. Subcultura cosmopolita: lo que él quería era montar un harén

Se acuerda de esta canción multilingüe (árabe, francés e italiano) de origen egipcio(http://en.wikipedia.org/wiki/Ya_Mustafa) Perec en esa exquisitez que es Je me souviens:

Je me souviens de Chérie je t´aime, chérie, je t´adore (également connu sous le mon de Moustapha), interprété par Bob Azzam et son orchestre.

Trad.: Me acuerdo de Chérie je t´aime, chérie je t´adore (conocida también comoMoustapha), interpretada por Bob Azzam y su orquesta.

perjePerec, Georges, Je me souviens, Textes du XXe siècle, Hachette, 1978, p., 76.

Perec, Georges
Me acuerdo
  • Editorial Berenice
  • Páginas 173
  • Año 2006
  • Precio 15.00 €
  • Prólogo, traducción y notas de Y. Morató

 

Y la incluye Montalbán en su Cancionero general del franquismo, en la parte temática, capítulo dedicado a La Canción del absurdo, precedida por Mañana es domingo (“Tilingo, tilingo, mañana es domingo y se casa don Piripingo”) y seguida de La banda borracha (“lo que pasa es que la banda está borracha, está borracha, borrachísima, hombre, borrachísima”).

 

montal1Vázquez Montalbán, Manuel, Cancionero general del franquismo (1939-1975), Barcelona, Crítica, 2000, p. 291-292.

La versión que recuerda Perec:

Chéri je t'aime chéri je t'adore, como la salsa de pomodoro. (bis)
Y a Mustapha, y a Mustapha /ana bahebbak ya Mustapha /Ça va chérim faila attaarim /Éronquérim matché éma hatchim.
1. Thaala ya Mustapha yaémil quélam /Hénéal quamé bémane avénéal quélam /lamma yeji kefo kefo yishrab arak kefo kefo (bis)
Y a Mustapha, y a Mustapha /Ana bahebbak ya Mustapha /ca baa sinin fil akaazi /Éronquérim matché éma hatchim.
2. Quand je t'ai vu sur le balcon /Tu m'as dit monte et ne fait pas d' façon. (bis)/Chéri je t'aime chéri je t'adore, /como la salsa de pomodoro /Y a Mustapha, y a Mustapha /Ana bahebbak ya Mustapha
Ça va chérim faila atha harim /Éronquérim matché éma hatchim.
3. Tu m'as allumé avec une allumette /Et tu m'as fait perdre la tête /Chéri je t'aime chéri je t'adore, /como la salsa de pomodoro (bis)/Y a Mustapha, y a Mustapha /Ana bahebbak ya Mustapha
Ça va chérim faila atha harim /Éronquérim matché éma hatchim.

A continuación, la versión tal como aparece en el volumen de Montalbán (B. Azzam y E. Barclav. Adaptación de M. Salina):

musdef

Pero me ha sido imposible encontrarla. En su lugar, he aquí una versión de difícil entendimiento:

Cheli te quiero, cheli yo te adoro como la salsa del pomodoro. (bis)

ah, Mustafá, ah, Mustafá por tu
morita pená tu vas (bis)
De esos ojos verdes yo me enamoré. (bis)

Y el resto de la letra resulta de muy difícil comprensión.

Y quizá la más desalentadora de las versiones:

La entrada sobre Chérie, je t’aime  provocó no pocos interesantes comentarios. he aquí alguno de ellos.

1. Hola.
letra que has puesto es la que prporcionan en varios sitios de letras en internet. Quién la haya transcrito, lo ha hecho de oído y el resultado es un galimatías sin sentido.
Estaba tratando de transcribirla y he recurrido a un amigo tunecino. Es un poco complicado porque se trata de un árabe muy dialectal.
Más o menos la primera estrofa dice:
Ya Mustafa, ya Mustafa.
Ana Bahebbak ya Mustafa
saba sinin bi-l-Attarin
bilwaqti jina Chez Maxim
Ay Mustafa, ay Mustafa.
Te quiero, Mustafa.
Siete años en el Attarin (barrio de Alejandría)
Y (ahora) aterrizamos en "Chez Maxim".
Te pongo con mi nombre el enlace que lleva directamente a la entrada (que está pendiente de reedición con la letra completa y con la inclusión de más versiones)
La traducción de la parte árabe de la canción la verás en el comentario de mi amigo.
Espero que te guste el vídeo.
Un saludo. Txomin Goitibera

2. Gracias. Los años previos a que quitaran la mili en España, cuando había movidas con insumisos, se cantaba con la melodía de Ya Mustapha "a mí la mili no me molaría ni con el sueldo de la policía": a partir de 4:44 en http://www.youtube.com/watch?v=imk1dcDu1-E

3. Pues sí, la canción de Makoki tiene tela (y eso que sólo he oído un cacho). También se hizo un anuncio para los cigarros de tabaco Camel hace muchos años con una versión de esta canción de Ya Mustafá: http://www.dalealplay.com/informaciondecontenido.php?con=72202 , http://www.youtube.com/watch?v=ly4wYtYY7x8 y http://www.youtube.com/watch?v=AjlHOnure0E

Uno de los anuncios:

 

Publicado por Javier Brox en 04:33 7 com

miércoles, 25 de enero de 2012

Fútbol y citas entre semana, el domingo de la vida.

El gran fútbol entre semana tiene el encanto de esas citas a las que acudes un poco forzado, porque al día siguiente trabajas, porque eres persona que se recoge pronto (sic), porque tienes perro, porque perteneces al género de los que diferencian entre días de ocio y días de negocio, porque…pero esas citas son el domingo de la vida, como el arte. Además, hace tiempo que echo un vistazo a la primera página del periódico, pero después lo abro por los deportes, donde está las mejores narraciones clásicas, con introducción, nudo y desenlace. Incluso, a veces, contienen buenas digresiones.17092011025
Buen ejemplo de ello es el artículo que cogí ayer del brazo para dar una vueltecita. El tema es el del cansino Mourinho, que no para de cavarse su tumba desde que llegó al Madrid. Ya sé que en términos de sabiduría popular es lo nos ocurre a todos desde que nacemos, pero él pone un afán especial en ello y además adorna el trabajo con arabescos dignos de un obseso. Quizá todo haga parte del entramado mediático y no haya una pizca de verdad en nada. Lo cierto es que si  Mou finge sería la demostración palpable de la paradoja de Diderot. Tengo la impresión de que las cartas están echadas, aunque acabe ganando títulos, y solo se trata de tiempo, de saber cuándo va a dar la última paletada...pero, una vez más, eso nos pasa a todos.
Lo que menos me gusta es que sigan hablando de señorío, a menos que con señorío se refieran a la actitud de los señoritos, caprichosamente altaneros, que sonríen enseñando la encía a los de arriba y pisan a los de abajo. Prefiero otro lema: Ni siervo ni señor. Además, dónde se ha visto que tenga crédito lo que uno mismo dice de si mismo, en este mundo en el que solo te puedes fiar de los observadores externos, de las agencias de calificación.
Those were the days my friend,
We'd thought they'd never end,
We'd sing and dance forever and a day,
We'd live the life we choose,
We'd fight and never lose,
For we were young and sure to have our way.
(Video)
Ofertas especiales (consultar precio con el vendedor. descuentos especiales para pequeños pedidos):
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El Clásico: The Gallery: El ClásicoFoto2606
El Clásico: The Gallery: El Clásico
El Clásico: The Gallery: El Clásico
The Gallery: Xavi: The Gallery: Xavi

miércoles, 11 de enero de 2012

Animales de anuncio: ¡Abuelita, abuelita, qué televisión más grande tienes!

Ferlosio lanzó un anatema contra W. Disney augurándole una congelación eterna por el daño que hacía a los niños al humanizar a los bichos, incapacitándolos así para contemplar con sorpresa la variedad de Natura. En otro de sus libros hay una hermosa reflexión sobre dónde hay más naturaleza, si en un descampado urbano en el que un gato persigue a un ratón o en los documentales de animales. La publicidad que cuenta entre sus participantes a nuestros hermanastros lobos, primos gatos , sobrinos ratones y demás parientes también suele tener algo de empalagoso y ñoño, pero cuando está medianamente bien hecha puede tener gracia y encanto. Recuerdo, por ejemplo, el león llorón de Fellini. Por cierto, qué bien combinan las dos palabras,  león y fellini, género y especie, si no fuera porque felino tiene una sola ele en italiano. Además, los anuncios me sirven para hacer está entrada rápida y espero que resultona.

Animal spot es el único festival dedicado  a los anuncios sobre animales o hechos con ellos. He aquí algunos de los videos ganadores en 2011, en distintas lenguas, alemán, francés, inglés, alemán, etc:

Y más en la página web de Animal spot.