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sábado, 16 de octubre de 2010

La Virgen del Pilar en Praga dice…, pero ¿qué dice?

Si como señalaba Manuel de Lope en Iberia. La imagen múltiple (Debate, 2005) la basílica de El Pilar de Zaragoza tiene algo de central nuclear religiosa, la capilla de la virgen sería el núcleo del reactor y los curas y personal a cargo del templo los técnicos que se ocupan de su mantenimiento.

pilaricosUnos infanticos junto a una fuente de la Plaza del Pilar.

pilarDetalle de la fuente en un extremo de la plaza.

La zona de enfriamiento de las aguas podría ser la fuente que en forma de cascada se encuentra en un extremo de la plaza, demasiado grande como para no sospechar que se trata de algo más que una mera plaza de ciudad. La conocida ofrenda que se celebra estos días, según la diseñó no mucho ha Bigas Luna, que tiene acciones en un local (El Plata, cabaret ibérico) no muy distante de allí, supone la colocación a la vista de todos de una réplica de la imagen de la Virgen. A cualquiera que pase por allí sin conocer de qué se trata le sorprenderá el tamaño de la virgen en relación al alboroto y profusión floral que la rodea, como ocurre con la grandiosidad del templo mismo en relación a su advocación. De ahí que la comparación con un reactor nuclear tenga sentido.

Según la conocida jota, La Virgen del Pilar dice que quiere ser capitana de la tropa aragonesa y un orgullo singular tienen los aragoneses porque tienen por patrona a la Virgen del Pilar, pero las vírgenes del Pilar no son solo aragonesas. En el folclore, por otro lado, la aparición de seres sobrenaturales femeninos cerca de los cursos  de agua es frecuente. Así ocurre, por ejemplo, en las leyendas melusinianas.

Hace muy poco, he pasado unos días en Praga, en parte huyendo del follón de las fiestas zaragozanas. Cuál no sería mi sorpresa al ver un cartel que me resultaba indescifrable con la imagen de la Pilarica. Y es que el 12 de octubre es un día dotado de energía nuclear, cuya potencia es enorme y goza tanto de admiradores como de detractores.

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Uno de los personajes sobrenaturales más conocidos de Praga es el Golem. En las tiendas de souvenirs hay tantas figuritas de arcilla como imágenes de la Virgen de El Pilar en las tiendas que rodean la plaza homónima. Al bajar del Castillo de Praga, me paré frente a una residencia presidencial, miré hacia arriba y en la ventana del piso superior estaba él, estandarte de otras advocaciones, otras tradiciones, quizá otras ilusiones, en el múltiple sentido de la palabra.

Foto2105Foto de la fachada de la residencia presidencial.

imageDetalle de la foto anterior en el que se puede apreciar la imagen del Golem en el alfeizar de la ventana.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Aldabas de Cádiz. Cuarta serie (I): Formas casi sin motivo (I).

Clica aquí para ver la Primera serie: Deterioradas o ausentes.

Clica aquí para ver la Segunda serie. Animales (I): Leones, elefantes y caballos.

Clica aquí para ver la Segunda serie. Animales (II): Peces y ánades.

Clica aquí para ver la Tercera serie: Manos (I).

Clica aquí para ver la Tercera serie: Manos (II).

Clica aquí para ver la Cuarta serie (I): Formas casi sin motivo (II).

Clica aquí para ver la Cuarta serie (I): Formas casi sin motivo (III)

Clica aquí para ver la Cuarta serie (I): Formas casi sin motivo (IV).

En lo alto de la torre Tavira se encuentra instalada una cámara oscura…A oscuras en la habitación la guía nos explicó en qué consistía el artilugio. El panorama de Cádiz se fue ofreciendo lentamente a la vista. La imagen tenía la calidad artística de una pintura. Los colores aparecían filtrados por la luz dominante del atardecer, que hacía visible la atmósfera. La muchacha nos iba señalando los edificios principales con un puntero como si fuera una varita mágica. Se tenía la sensación de asistir al espectáculo de una ciudad al mismo tiempo hechizada y real, donde repentinamente entraba en juego algún detalle de la vida cotidiana. La pantalla fue girando…Se veían las copas de los árboles en los jardines. Se veía a los transeúntes en la calle, descuidados e ignorantes de que estaban atrapados en nuestra pantalla. El espejo giró medio cuadrante y se vio la cúpula dorada de la catedral. Un vuelo de gaviotas cruzó la escena. En una azotea cercana una mujer tendía la ropa. Un grupo de albañiles trabajaba en un tejado. La muchacha dejó el puntero y recogió a uno de aquellos albañiles en un papel, l,o alzó como si fuera un homúnculo, lo mantuvo trabajando en la palma de la mano y lo dejó de nuevo en la pantalla. Aquello era algo más que un invento para niños. La vida anónima de Cádiz se depositaba allí como en un cuenco de lavar pepitas de oro. Eran imágenes sencillas y misteriosas, como vistas y reflejadas en el fondo velado del ojo del pez espada. (Iberia. La puerta iluminada, Lope, Manuel de, Barcelona, Debate, 2003, 380-81)

Adivinanza: Son casi formas puras, a veces con pequeños motivos vegetales, otras veces mezcladas con formas secundarias, funcionales al uso. Tienden más a la curva que al ángulo recto y muchas tienen aspecto fálico. Seguramente, se usan más como tiradores que para aquello a lo que estuvieron destinadas.

Si pudieran hablar de sus dueños nos dirían que pertenecían a distintas clases sociales. Abusando de su silencio, las mezclo en una improbable anacrónica utopía de vida sin conflictos.

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miércoles, 9 de junio de 2010

Texto iluminado. Las bombas del Pilar.

El escritor Manuel de Lope publicó en 2004 el primer volumen de Iberia (Iberia. La puerta iluminada, Barcelona, Debate, 2004), un libro de viajes por la península. El año siguiente apareció el segundo volumen, en el que figuran las páginas dedicadas a Aragón:

iberia
Lope, Manuel de IBERIA. LA IMAGEN MÚLTIPLE Barcelona, Debate, 2005, p., 132-133.

Como ocurre con muchos de los grandes libros de viajes de autor, el interés no está tanto en la realidad descrita, por relevante que sea, como en la descripción misma, que abre camino a la imaginación –los horarios de tren de Proust- o nos ayuda a un reencuentro con lo conocido. Vivimos en una sociedad en la que las fotos sustituyen a la realidad , que, todo lo más, ha pasado a ser una prueba de verdad judicial.  La representación, mero simulacro sin referente en el mundo exterior, reflejo especular de una realidad penaradero desconocido . Las observaciones, las descripciones de M. de Lope tienen valor en sí mismas, crean una realidad autónoma, pero debajo están los personajes y los paisajes reales, como si el escritor fuera esclavo de dos tendencias opuestas. Una , la de mirar hacia fuera sin perder la cara a la historia, macro y micro; y otra, la de proyectar su interioridad sobre las cosas. En el equilibrio entre esas dos fuerzas se producen la mejores páginas del libro. Ana Rodríguez Fischer dedicó a los dos volúmenes una reseña en la que mostró su buen gusto y gracia, la del escritor y la de ella misma:
De este modo, las páginas de Iberia se abren a las mil facetas de la realidad cotidiana, verse ésta sobre la cría del cerdo ibérico, la evolución del arte y sistema de las campanas de las iglesias, la ganadería estabulada de La Segarra, las ferias de Ordizia o las fiestas de Ciudadela. En lo que se refiere a impresiones callejeras –imprevisibles y fugaces–, Manuel de Lope se muestra deliciosamente barojiano en la atención que presta a los carteles públicos. De entre ellos, me quedo con la estampa de una heladería de Zaragoza, de nombre «Los siete pecados capitales», que anunciaba sus productos utilizando el marketing de la tentación. Por ejemplo: «Pereza: espesa salsa de chocolate; Soberbia: elegante helado de champán y fruta envuelto en puro chocolate blanco adornado con perlas plateadas». (http://www.revistadelibros.com/articulo_completo.php?art=1968)
pilar

En el recorrido por Aragón, M. de Lope llega a la Plaza del Pilar, que describe así:

lope1

Ibid, p., 131.
A continuación, describe detalladamente la basílica comparándola a una central nuclear de la espiritualidad cristiana, y después se refiere al episodio de las bombas:

fecha


lodef1
lopeult

ibid, p., 132-133.