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martes, 7 de febrero de 2012

Cómo me la calaverizaría yo

Si miras fijamente cualquier objeto verás que esconde una calavera. Tête era no es más que un ejemplo de ello. En Pompeya descubrieron una vajillaimage entera en la que aparecen muertos que cocinan, dan de comer a sus hijos, hacen sus necesidades y hasta  miran al comensal desde el fondo de los cuencos cuando se acaba la sopa, como esos desnudos femeninos que se ven en el culo de un vasito de sake. Pero es que si te fijas bien en un taxi, una olla, una mariposa, el retrete  o hasta el edificio entero de Corte Inglés de Sagasta, verás lo mismo. En cuanto te relajas y dejas de pensar solamente en ti  todo se calaveriza, o, mejor dicho, todo revela su faz auténtica. Esto pasa porque la calavera, lo mismo que el círculo en geometría, es una forma básica del imaginario humano, no digamos ya del imaginario poético o plástico. El cráneo es un símboloimageTête era
supremo, una clave que da sentido a todo lo demás, hasta el punto de que si quitas esa tecla del teclado del mundo, la cagas, el piano no suena, se derrumba el arco,  la poesía se hace ñoña y el güisqui no sabe a nada.
image
Un fenómeno parecido al anterior también ocurre a veces si mantienes fija la mirada durante unos treinta segundos sobre la nariz de alguien y después cierras los ojos. De repente, le ves el cráneo a la luz confusa de tu interior. No hace falta que al modelo se le claree el cuero cabelludo, aunque eso ayuda. A mi me ha pasado hasta con Charo y mira que tiene pelo. Mientras estaba firmando pliegos de sus poemas se dio cuenta de que yo llevaba un ratito mirándola y puso cara de sorpresa. Le dije, es que estoy intentado verte la calavera. Lo dije o quizá sólo lo pensé.
Cría ojos       
El caso es que no recuerdo que ella se extrañara, aunque, dada su familiaridad con el tema, tampoco tendría nada de raro su falta de sorpresa.
imagePolvo serás
Si uno no es consciente de la omnipresencia calavérica se vuelve insulso, parece un pollo decapitado, que se sigue moviendo un

rato y hasta corre sin parar de acá para allá. Cuando es una persona la que ha perdido la calavera  puede pasarse así, descabezado, muchos años, yendo de un sitio a otro, entregado apasionadamente a sus quehaceres en la oficina,  en su casa imageo al volante. Da el pego, se tiene la impresión de que sabe lo que hace, pero es mentira, ha dejado de ser una persona y se ha convertido en un pollo. Si no sigues los imperativos de tu cráneo, empiezas a correr sin sentido hasta que te vacías, porque sí, porque la calavera, en el arte y en la vida, es la cifra de todos los significados, la que dota a todo de sentido.
La forma original de la expresión francesa,  Cherchez la femme, que se usa a veces cuando no se llega a entender el motivo de algún comportamiento,  era Cherchez la calavera, así, con la palabra calavera en español. Fue únicamente por  prurito eufemístico, por corrección política, diríamos hoy, porque no se quería aceptar que la muerte es la razón de todo, por lo que acabó apareciendo la femme por los alrededores.
Bueno, pues si alguien quiere Chercher la calavera, que venga antes del día 31 de febrero y vea la exposición.
Otras obras expuestas:
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Popurrì de calaveras ajenas y una cita:
           Pinocho
Barceló
El cráneo de Pinocho debía retratarlo con el apéndice nasal crecido, quizá porque intentó engañar a la muerte, algo que, al fin y al cabo, hasta su severo papá putativo le habría perdonado.
wil
Todorov, Tzvetan, Los aventureros del absoluto, Barcelona, Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, 2007, p. 79. Trad. José maría Ridao
                     
Hirst
                       
Luis Fernández
                        
Calavera masónica
                 
Pieter Claesz van Harlem
               
Jonas Wood
                    
Michael Wolgemut, "Dance of Death;" 1493

Phillipe Derome, "Cherry Tart Vanitas"
                                 Jose Gaudelupe Posada,
Jose Gaudelupe Posada, "La Calavera Catrina"
http://thestarvingarthistorian.wordpress.com/page/6/
           
Phillipe de Champaigne, "Vanitas (Still Life with a Skull)"
Louis Vuitton, Zevs
Louis Vuitton, Zevs
          
Roy Lichtenstein

Warhol
                             
Philippe Halsman

viernes, 14 de enero de 2011

Libros sobre libros

Guandian hace tiempo que viene publicando listas con lo mejor de distintas cosas ligadas a la cultura. Son siempre listas con diez miembros. Las he visto sobre las mejores y sobre las peores películas de amor, sobre los mejores diez libros censurados o sobre las mejores diez canciones rock. En este caso, J. Sutherland, hace una lista comentada de los que considera diez mejores libros de teoría o crítica literaria, o para decirlo con un término de mayor raigambre, diez poéticas que han marcado hitos desde la antigüedad. Predomina lo anglo, pero se cuela Barthes y algún no estricto especialista, como la Sontag. También está Eagleton, colaborador del periódico y cuya estupenda autobiografía, El portero, publicó Debate hace unos años. De otros, no conozco ni vida ni milagros. Helos en desorden. Ponga Vd. si quiere un orden de importancia y mire después el enlace, que además contiene un comentario sobre cada uno de ellos:

-Terry Eagleton, Marxism and Literary Criticism (1976)

- Roland Barthes, S/Z (1977)

- Susan Sontag, Against Interpretation (1966)

- Stanley Fish, Is there a Text in this Class? (1980)

- Stephen Greenblatt, Renaissance Self-Fashioning (1980)

- Frank Kermode, The Sense of an Ending (revised edition, 2000)

- Henry Louis Gates Jr, The Signifying Monkey (1988)

- Aristotle, The Poetics

- Christopher Ricks, Milton's Grand Style (1963)

- Elaine Showalter, A Literature of their Own (1978)

Por mi parte, si tuviera que escoger diez o doce libros de crítica literaria que recuerdo como auténticas joyas, fuente, en su momento, de un disfrute equiparable o superior a la lectura de los autores mismos sobre los que tratan, diría:

image image Proust et les signes, Deleuze, G.,  P.U.F., 1971; Lezioni americane, Calvino, I., Garzanti 1988.

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La orgía perpetua, Vargas Llosa, M., Taurus, 1975; Benjamin, W., Iluminaciones, II, Taurus, 1980.

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Mensonge romantique et vérité romanesque, Girard, René, Grasset, 1961; Los hijos del limo, Paz, O., Seix Barral, 1974.

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El futuro de la novela, James, H., Taurus, 1975; El furgón de cola, Goytisolo, J., Ruedo Ibérico, 1967.

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Essai de poétique médiévale, Zumthor, Paul, , Seuil, 1972 ; El Quijote como juego, Torrente Ballester, Gonzalo, Ed. Guadarrama, 1975.

        Los aventureros del absoluto, Todorov, T. G. Gutemberg, 2007; La novela picaresca y el punto de vista, Rico Francisco, Seix Barral, 1970.

martes, 9 de marzo de 2010

Rincón de los reportajes. Exposición de M. Barceló. El efecto Pinocho.

En el centro cultural de la Caixa en Madrid (http://obrasocial.lacaixa.es/nuestroscentros/caixaforummadrid/caixaforummadrid_es.html) se está celebrando una exposición retrospectiva sobre M. Barceló, uno de los artistas vivos españoles con mayor proyección (http://www.artespain.com/09-02-2010/exposiciones/miquel-barcelo-en-exposicion-en-caixaforum-madrid). barpro

Una de las salas está reservada a lo que podríamos definir como obras irónicas: unos burros emigrando del sur al norte, como él mismo; tres bustos de Marx, Engels y Lenin que recuerdan a los personajes de Futurama con un toque de estatuaria clásica y otro de la tripulación del buque fantasma de Piratas del Caribe.








AdemáImagen001s, la ironía, mezclada con otros elementos, está presente por doquier. Mezclada con un poco de lirismo, por ejemplo, en esta especie de versión erótico mitológica de la misión del pintor, que tanto puede hacer germinar lo real como ensimismarse con su instrumento.

Una de las obras que más me han gustado es el cráneo de Pinocho, una pequeña pieza dotada de esa especie de mezcla de ficción y realidad que caracteriza a lo misterioso, llena de la potencia que posee algunas creaciones para expandir la realidad hacia zonas desconocidas que después vuelven como ecos renovados hacia nuestra conciencia:Pinocho

Si Tutankamón fue embalsamado con el pene erecto, el cráneo de Pinocho debía retratarlo con el apéndice nasal crecido, quizá porque intentó engañar a la muerte, algo que, al fin y al cabo, hasta su severo papá putativo le habría perdonado.

Una equivalencia literaria de lo que intentaba decir yo:

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Todorov, Tzvetan, Los aventureros del absoluto, Barcelona, Galaxia Gutenberg Círculo de lectores, 2007, p. 79. Trad. José maría Ridao

El texto del programa de mano de la exposición en inglés:

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sábado, 6 de febrero de 2010

Rincón de las versiones (28). Todo un año de amor, pero, ay, era bisiesto.

“No puedo vivir sin la atmósfera del amor: me hace falta amar y ser amado, sea cual sea el precio que tenga que pagar” (O. Wilde, carta a R. Ross, citada en Todorov, Tzvetan, Los aventureros del absoluto, Galaxia Gutemberg, trad. J. M. Ridao, pág. 75)
Esta canción es conocida en España porque Almodóvar la incluyó, cantada por luz Casal, que sabe del asunto, en Tacones lejanos, uno más de sus intentos de hacer buenas películas o de conformarse con la mediocridad, que uno ya no sabe cómo tomárselo.
Hay amores que solo duran lo que un cruce de coches en una carretera. A veces, si el tiempo lo permite, previa bajada de ventanillas, incluyen un intercambio de opiniones sobre padres, maridos e hijos. Otros amores duran  una noche, el tiempo que separa el anochecer del día, juntos los amantes quizá porque no había otro sitio donde aparcar el cuerpo. Los hay también de semana entera, como los coches que se quedan  en los aeropuertos a la espera de que vuelva el ejecutivo de su viaje. 

Entre los breves, los de máxima duración no suelen llegar al mes,  cuando empiezan a aparecen los rayones, que tarde o temprano la proximidad en un parking estrecho lleva a pequeños roces. 

Quizá los mejores de los amores  cortos suceden cuando dos coches se encuentran en una tercera ciudad, porque, como no la conocen bien, se sienten inseguros y  van siempre uno detrás del otro, cogiditos de la matrícula. Cuando se comparte por más tiempo la plaza de aparcamiento hay que empezar a pensar que en el bote entran otros intereses o que hay afinidad verdadera, tal vez, se comparte aseguradora o taller de reparaciones, o incluso  se intercambian piezas. El peligro entonces viene  del propio coche, un tema demasiado delicado para esta ocasión, o de terceros vehículos que pueden interferir en la trayectoria. Nunca se sabe si es mejor que le den a uno, y por dónde, o que el  golpetón se lo propinen al bólido de la pareja. Estropicio y contento ante la perspectiva de sacar provecho de la situación, y quizá un coche nuevo, se mezclan. En un año, un vehículo a motor ha perdido más del cincuenta por cien de su valor, aunque siempre hay compradores dispuestos a pagar bien y coches que funcionan mejor con otro propietario. Pero, desde luego, por un año de amor no hay que ponerse como en la canción, que el amor no se mide en tiempo ni se puede atesorar. Parece la letanía de un director de agencia bancaria cuando el cliente se quiere llevar la nómina a otro banco por una buena oferta.
Parece ser que este es el original. El tono es distinto al de las versiones posteriores. Aquí hay un duelo por lo irremediablemente perdido.
Je sais que c'est fini
Je sais mais je t'en prie
Ecoute-moi quand même
Ecoute-moi car je t'aime
Depuis qu'on s'est quitté
Je suis seul, étonné
Mes jours sont tellement lents/Et vides et obsédants
Je suis seul, la nuit vient
Et je me souviens/D'un an d'amour/Les matins indolents/Les soirs de pluie/Les vacances et le vent/Et ton corps blond/De soleil et de sable/Un an d'amour/C'est irréparable/Un an d'amour/C'est irréparable/Maintenant ce n'est plus moi/Un autre est avec toi/Et toi, tu lui souris/Comme tu m'avais souri/Et ce sourire, tu vois/Je te hais pour cela/Je te hais mais je t'aime/Au fond ça revient au même/Je t'aime, le comprends-tu ?/T'ai-je vraiment perdue ?/Un an d'amour/Des années de regrets/Des feuilles mortes/Et le temps passé/L'automne emporte/Les rêves et les fables/Un an d'amour/C'est irréparable/L'automne emporte/Les rêves et les fables
Un an d'amour/C'est irréparable.
MIna.  (http://it.wikipedia.org/wiki/Mina_(cantante), http://en.wikipedia.org/wiki/Mina_(singer)
UN ANNO D'AMORE: Si può finire qui ma, tu davvero vuoi buttare via così un anno d'amore? Se adesso te ne vai da domani saprai un giorno com'è lungo e vuoto senza me. E di notte e di notte per non sentirti solo ricorderai i tuoi giorni felici, ricorderai tutti quanti i miei baci... E capirai in un solo momento cosa vuol dire un anno d'amore, cosa vuol dire un anno d'amore. Lo so, non servirà e tu mi lascerai ma dimmi, tu lo sai che cosa perdiamo? Se adesso te ne vai non le ritroverai le cose conosciute vissute con me. E di notte e di notte, per non sentirti solo, ricorderai i tuoi giorni felici, ricorderai tutti quanti i miei baci... E capirai in un solo momento, cosa vuol dire un anno d'amore. E capirai in un solo momento, cosa vuol dire un anno d'amore.
Mina en español, con una letra distinta de la versión de L. Casal.
El Cigala, siempre con gracia, y Mina.
Luz Casal. Buena dicción.
Lo nuestro se acabó y te arrepentirás
De haberle puesto fin a un año de amor.
Si ahora tu te vas pronto descubrirás
Que los días son eternos y vacios sin mí.
Y de noche , y de noche por no sentirte solo,
Recordarás nuestros días felices, recordarás el sabor de mis besos./Y entenderás en un solo momento/Qué significa un año de amor./Qué significa un año de amor./Te has parado a pensar lo que sucederá/Todo lo que perdemos y lo que sufrirás./Si ahora tu te vas no recuperarás/los momentos felices que te hice vivir./Y de noche , y de noche por no sentirte solo,/Recordarás nuestros días felices,/Recordarás el sabor de mis besos./Y entenderás en un solo momento/Qué significa un año de amor./Y entenderás en un solo momento/Qué significa un año de amor.