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martes, 14 de febrero de 2012

Miles de peregrinos acuden al Corte Inglés a celebrar la fiesta de San Valentín. Pensando en quienes he intuido que podrían haber sido parejas de largo recorrido y en el quiz de Cernuda: “una pregunta cuya respuesta no existe”…el deseo.

Las tiendas de marca del Corte Inglés son capillas dedicadas a los santones de la moda y el edificio de Sagasta la catedral de los que creen solo en el mercado. Miles de sucedáneos de las reliquias antiguas atraen a sus fieles, que hoy darán a sus parejas objetos ungidos a medias por el dinero y por el sentimiento. Como decía Proust de la mala música, detestemos la fiesta de San Valentín, pero no la despreciemos, porque este día, mucho más que otros de mayor dignidad y menos afán comercial, está lleno de sueños y de lágrimas. Parafraseando al escritor francés, podríamos decir que el lugar de  la celebración de San Valentín, insignificante para la gran Historia, es grande en la historia sentimental de muchos.
Popurrí de documentos del amor:
I
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Emporte-moi dans l'image ou la mélodie et conjure, par elles, le duel de nos solitudes devant l'universel (photo: Marina Abramovic & Ulay, Rest Energy, 1980)
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François Xavier Courrèges, image tirée de Another Paradise, 2005, vidéo couleur, sonore, 5 min 30 s, en boucle
Los periquitos de la exposición me hacen pensar en parejas ancianas bien avenidas. Aunque, quién sabe, quizá se están empujando con disimulo. ¿Desmentiría eso que son pareja o lo confirmaría?
Dos cosillas para quien no las conozca y disponga de veinte minutos libres. La primera es un texto que pensaba sacar con la foto de alguien disfrazado de gorila, sentado en el suelo, abatido, con la cabeza apoyada en la mano, delante de una tienda de Zara. Pero perdí la foto y solo quedó el texto de Valéry:
II
Querer querer
Eros y mística -
No se ama de verdad a una persona a causa de sus cualidades en sí, a causa de aspectos universales y enumerables que encontramos en ella – y que atraen, sino, por el contrario, a causa de su inexplicabilidad.Amar al máximo es amar inexplicablemente, a pesar de esto y aquello –es crear uno mismo los motivos que creemos que debemos tener para amar a ese ser. La alegría de esa creación, su fragilidad aparente que, sin embargo, triunfa sobre la evidencia. Amar es someterse a un acto positivo que cumplimos, y cuanto más enérgico es el acto, más resistencia encuentra en el hecho, más lo hacemos a disgusto y con entusiasmo, más amamos. Y en eso el amor puede compararse a una mística, con todos los caracteres de una mística; hasta en los reproches que se hace el enamorado por amar menos en tales momentos (1922. T, VIII, 795.)
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Cuadernos (1894-1945)
Paul Valéry
Selección e introducción de Andrés Sánchez Robayna
Traducción de Maryse Privat, Fátima Sainz y Andrés Sánchez Robayna
Galaxia Gutenberg / Círculo de Lectores, Barcelona, 2007, p., 263-264





Querer ser querido (tres versiones):

Wild is the wind (Dimitri Tiomkin and Ned Washington)
Love me, love me, love me, love me, say you do/Let me fly away with you/
For my love is like the wind,/ and wild is the wind/ Wild is the wind
Give me more than one caress,/satisfy this hungriness/ Let the wind blow through your heart/For wild is the wind, wild is the wind/ You touch me, hear  the sound of mandolins

You kiss me /With your kiss my life begins
You're spring to me, all things to me
Don't you know, you're life itself!
Like the leaf clings to the tree,
Oh, my darling, cling to me
For we're like creatures of the wind, wild is the wind /Wild is the wind You touch me, I hear the sound of mandolins
You kiss me /With your kiss my life begins
You're spring to me, all things to me
Don't you know, you're life itself!/ Like the leaf clings to the tree,
Oh, my darling, cling to me/ For we're like creatures in the wind, and wild is the wind
Wild is the wind
Y un contrapunto dantesco:
Infierno, canto V. Trad. de Ángel Crespo:
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Dante Alighieri, Comedia, Infierno, Edición y traducción en verso de A. Crespo, Barcelona, Seix Barral, 1973, p., 50.
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viernes, 27 de noviembre de 2009

Rincón de las versiones (12). Hozando en el kitsch. Con el gusto y el corazón partíos. Venditti y Bertín, tanto monta monta tanto, o casi.

Utilizo el término kitsch en el sentido de que la canción me resulta de muy dudoso gusto, casi diría de  empalagosa vulgaridad y, al tiempo, pretenciosa. También, en el sentido de que sobreutiliza  elementos de tradición culta recontextualizados en un dulzón cocktail vulgarizante.

Corría el año 1980 y algo. Yo vivía en Italia con un modesto sueldo. Había comprado un radiocasete y escuchaba las emisoras radiofórmula, en concreto un programa parecido a los cuarenta principales. De repente, oí una melodía que agradó a mi mal gusto musical, se me pegó y no había manera de que me soltara. La canción era mala, fea y sentimental, pero yo me recreaba en mi degradación, porque había leído aquella famosa cita de Proust: “Su lugar, nulo en la historia del arte, es inmenso en la historia sentimental de la sociedad. El respeto, por no decir la devoción, hacia la mala música no es solo una forma de lo que se podría llamar caridad o escepticismo del gusto, sino que también significa conciencia de su importancia social. Cuántas melodías sin ningún valor para el artista son las confidentes que escogen los enamorados…”. Moralmente, las consideraciones de Proust me aliviaban, pero creo que, aún sin ellas, habría llevado por doquier la canción aquel invierno como una bufanda de falso cachemir en torno al cuello. Entre sus virtudes, además, estaba la de poder ser interpretada fácilmente con un sesgo procaz, que es al que me agarraba cuando ya había agotado todos sus escasos matices. Para confirmar mi interpretación, he buscado en youtube y he encontrado al cabo de pocos minutos un par de versiones de elevado tono procaz. No doy los enlaces, porque no debo, pero el lector interesado, si es que de verdad lo está, no tardará mucho en encontrar las páginas.

La letra habla de la necesidad que tiene alguien de encontrar un amigo para sofocar el dolor que le ha producido un desengaño amoroso. Se trata de mucho desengaño y además muy amoroso, al menos por cómo lo presenta la voz cantante. Dan ganas de decirle, “anda ya”, que tú no sabes nada de amor, porque si no fuera así, no solo no serías capaz de olvidar, sino que nisiquiera querrías desprenderte del dolor de tu herida. Supongo que para que el oyente se crea más la intensidad del sentimiento han escogido un amigo como pañuelo de lágrimas ideal. Si hubieran optado por una amiga, la cosa habría podido parecer cercana a la teoría de “un clavo quita otro clavo”, que es exactamente lo que transmite la versión de Bertín, donde el añorado amigo necesario se ha convertido en una amiga. Comprueben ustedes mismos:

Y es que seguramente, al adaptarla, alguien se dio cuenta de una ligera aunque posible lectura homoerótica (homosexualidad reactiva por desilusión, que diría algún noble psicólogo asesor de programas del corazón) y prefirió que no quedaran dudas al respecto. Del tono de desesperación humanamente cursi de la versión italiana hemos pasado al síndrome “sacatuminao”, en términos protoalmodovarianos.

Hete aquí el original de Venditti. Por cierto, quizá uno de los orígenes de “co” esté en cómo pronuncia la sílaba  ”-co”, verdadero leit motive de la canción:

Stare insieme a te
è stata una partita
va bene hai vinto tu,
e tutto il resto è vita
ma se penso che l'amore
è darsi tutto dal profondo
in questa nostra storia sono io che vado a fondo. Ci vorrebbe un amico
per poterti dimenticare, ci vorrebbe un amico per dimenticare il male
ci vorrebbe un amico qui per sempre al mio fianco
ci vorrebbe un amico nel dolore e nel rimpianto
Amore amore illogico, amore disperato
lo vedi sto piangendo ma io ti ho perdonato
E se amor che a nullo amato amore amore mio perdona
in questa notte fredda mi basta una parola. Ci vorrebbe un amico
per poterti dimenticare, ci vorrebbe un amico per dimenticare il male
ci vorrebbe un amico qui per sempre al mio fianco
ci vorrebbe un amico nel dolore e nel rimpianto
Ci vorrebbe un amico per poterti dimenticare
ci vorrebbe un amico per dimenticare tutto il male
Ci vorrebbe un amico qui per sempre al mio fianco
ci vorrebbe un amico nel dolore e nel rimpianto
Vivere con te è stata una partita
il gioco è stato duro comunque sia finita
ma sarà la notte magica o forse l'emozione
io mi ritrovo solo davanti al tuo portone. Ci vorrebbe un amico
per poterti dimenticare ci vorrebbe un amico per dimenticare il male
ci vorrebbe un amico qui per sempre al mio fianco
ci vorrebbe un amico nel dolore e nel rimpianto (bis y hasta tris)

El Dante sonriente de pies de barro en los baldosines del baño que se ve en el video se explica por la presencia parcial en el texto de la canción de  un verso suyo (en rojo en la transcripción) perteneciente al Canto V del Infierno, quizá el más conocido de toda la obra. Describe un infierno de enamorados que no pueden parar quietos, porque el cierzo de la pasión les arrastra constantemente. Así, hasta la eternidad, por haber pecado. El verso original reza Amor, ch´a nullo amato amar perdona (Amor, que a nadie amado amar perdona, en traducción de Ángel Crespo). Durante muchos años, en las escuelas italianas este entero canto se aprendía de memoria. Supongo que los usos habrán cambiado. Las referencias al texto en la gran tradición poética son innumerables. Me vienen a la cabeza Elliot y Pound, dos de sus ínclitos lectores, fascistón donde los haya el segundo de ellos, por muy otra parte. En el canto se encuentra una de las grandes aliteraciones del canon occidental: la bocca mi baciò tutto tremante (la boca me besó todo anhelante, A. Crespo), tan frecuente en los manuales italianos como el  un no sé qué que quedan balbuciendo castellano. El tono kitsch queda, así suavizado, en la medida en la que este canto del Infierno se ha popularizado. Pero el kitsch de los baldosines es de máxima intensidad. Y este punto vuelve a llevarme al fondo de la cuestión, mi gusto escindido, uno de cuyos ramales va hacia lo hortera, una querencia  que tan pronto asumo y celebro como repudio. Invito a quien comparta esta indefinición mía a un pequeño ritual, consistente en cantar mañana, que es domingo 28 de noviembre de 2009, esta canción Karaokada, gracias al siguiente video. Será una entrada triunfal en el armario del delicioso mal gusto:

“El pueblo, la  burguesía, el ejercito, la aristocracia (…) tiene los mismos invisibles mensajeros para el amor, los mismos queridos confidentes, los malos músicos… Un cuaderno de malas canciones debe conmovernos como un cementerio o una aldea. Qué importa que las casas carezcan de estilo, que las tumbas estén cubiertas de inscripciones y adornos de pésimo gusto. De ese polvo, para una imaginación lo suficientemente respetuosa como para silenciar por un instante sus prejuicios estéticos, puede surgir todavía una nube de almas que llevan aún en la boca el verde sueño que les hacía intuir el otro mundo y gozar o sufrir en este” (M. Proust)