En la página de facebook de EqualLoveEqualRights piden que se difunda el triste video de Shane, titulado It could happen to you:
miércoles, 9 de mayo de 2012
miércoles, 11 de abril de 2012
Iracundo, pero sumiso. Dos veces animal: perra y mona
Los videos, powerpoint, fotos, enlaces, entradas de blog y demás ralea de la que disfrutamos los adictos a internet y a las redes sociales pertenecen a la misma gama de goces tibiamente estéticos que esas experiencia que a los friquis televisivos les ponen la piel como escarpias, según tan repetida como vulgar expresión, mejor en cualquier caso que esa otra según la cual algo hace erizar el vello. El conjunto de experiencias que como espectador ofrece el mundo digital retrata a un individuo, vulgar o selecto, integrado o indignado, de izquierdas o de Marujita, que lleva una existencia vicaria, desordenada, tópica, hija de la era del placer licuado y breve, mera pequeña compensación de una vida insuficiente, la misma que busca en las vacaciones la negación del trabajo o en la desnudez del campo la recuperación de lo que nunca existió, el paraíso. Si sentirnos bien dos o tres veces al día con emails que piden firmas, enlaces que revelan injusticias a miles de quilómetros, pueriles reivindicaciones ridículamente sesentayochescas, amén de información sobre tradiciones orientales o pirenaicas, fiestas paganas, ritos olvidados sobre solo que solo sabemos lo que nos interesa, si esa tierra prometida digital no fuera sino un síntoma camuflado de la infelicidad, entonces podríamos articular un discurso crítico, ajeno a las monadas, las pieles de gallina, o los chistes sobre la policía, señal de estéril conciencia o sensibilidad más que proyecto renovador, momentánea salida del campo de trabajo en el que estamos. Pero no, lo que nos divierte confirma nuestra esclavitud, es un complemento del sistema más que una negación, como el rato del bocata, el cuarto de hora de recreo que nos dejan para cotillear en vez de confabularnos. Sí, las zarandajas digitales, pequeñas pausas para hacer soportable la rutina y que algunos usan para reivindicar retóricamente una vida mejor, también obedecen al orden establecido, que sabe que permitir una espita controlada, una salida del vapor ardiente, es la mejor manera de que no explote todo. Creo que, en el fondo, también nosotros lo sabemos, y por eso de vez en nos tiembla el pulso cuando caemos en la cuenta de la insuficiencia de motivos para encender el ordenador.
Dicho lo dicho, tras el desahogo, me someto de nuevo al mismo runrún de casi todos los días. He aquí un video tiernamente animal que han visto más de doscientos mil individuos. La cantidad de pelos de gallina de gallina que habrá provocado esta mamá o papá perro es casi infinita:
Por cierto, en lugar de tratarse de un salvamento in extremis, según leo en algunos medios, la escena parece más bien una sensata lección sobre la necesidad de evitar los riesgos. Moraleja: si tú no sabes alejarte del peligro, lo tendré que hacer yo por ti, pero entonces te voy a llevar tan lejos de él que ni siquiera lo vas a poder ver. Ver, porque evitar que lo huelas no va resultar tan fácil.
sábado, 17 de marzo de 2012
Dar(se) un toque feisbuquero. El primer toque frustrado no se olvida nunca.
La ropa se cuelga de las pinzas, ese prodigio de diseño poco explotado por los profesionales del ramo, que deberían empezar a explotar sus virtudes haciendo casas pinza, museos pinza, cementerios pinza. Algunas esculturas de Serra, que no bajan de la tonelada, son pinzas estilizadas.
Cuando yo era niño, las dos partes de las pinzas de madera se separaban para recolocarlas formando, gracias al enganche metálico que las unía, una especie de pistola de mano que habría hecho feliz al mismísimo James Bond. Disparábamos garbanzos a las niñas, a menudo para darles un toque. Otros, en lugar del toque garbancero, pegaban un tirón de pelo a traición, un repelón como el del auto de Juan del Encina , o ponían la zancadilla, formas rústicas de hacerse notar, que no solían llevar al deseado toque carnal, ese que en mi léxico familiar aparece por lo menos como el segundo significado de la expresión darse un toque.
Hoy, el reciente toque telefónico, la llamada perdida, tiene también su versión feisbuquera. Aprietas un tecla y el otro queda tocado. Seguramente, puedes hacer hasta un repiqueteo. Yo no he probado ni pienso hacer, no vaya a descubrir que hasta eso me gusta, pero estoy seguro que un diálogo de toques feisbuqueros compartidos puede ser muy excitante un sábado por la tarde de soledad. Si, además, existe un programa para asociar cada toque a un sonido, no dudo que se puedan componer hermosas piezas a dos voces, como el dúo de Adán y Eva de Haydn.
A mí, una vez, me dio un toque una niña, eso que me llevo a la tumba, porque no solía ser en absoluto frecuente que fueran ellas las tocadoras. Era un vecina del portal gemelo al mío que pasó corriendo a mi lado y ¡zas!, me pegó un manotazo en el brazo. Yo creo que mis hormonas supieron interpretar el gesto, hasta el corazón, que ahora resulta que tiene un procesador propio con memoria rom y ram, debió entenderlo. Que el corazón tiene cerebro es algo que ya intuyeron los trovadores provenzales, pero, esos, como Cernuda, ya lo habían intuido todo, hasta lo que la ciencia todavía ni sospecha, que el cerebro tiene su propio corazón. Por eso laten las sienes y es tan fácil confundir el culo con las témporas, sobre todo el del prójimo.
Mis hormonas intuyeron el sentido de aquel toque, pero entre las hormonas y la felicidad siempre se interpuso mi timidez. Empecé a pasar a la misma hora por aquella calle, con manga corta, a veces andando muy despacio, para ver si era tocado de nuevo y las hormonas aceptaban el retoque como prueba irrefutable de que debía devolverlo. No ocurrió así y desde entonces siempre tengo un toque pendiente, como si la vida me hubiera castigado al deseo de darlo más que a la decepción del rechazo o a la dicha compartida.
martes, 13 de marzo de 2012
La pulga atómica cabalga por los buenos aires. Ne/me(s)si onírica.
C. Puyol ha colgado la siguiente foto de Messi volando bajo los palos para evitar que un balón entre en la red, cosa rara en él, que suele hace lo contrario. La postura, la posición de los pies, como si después de la siesta no le hubiera dado tiempo de rehacerse del todo antes de saltar a esas alturas, convierten la imagen en un cartel de bar, colgado de dos cadenas oxidadas que chirrían con la brisa, un espejismo en medio de la pampa de los sueños. Quizá se trate de un foto sacada de un sueño de Messi, porque los sueños sirven para compensar los excesos y quien mete tantos goles seguramente está condenado a verse parando pelotas de vez en cuando. Es el efecto Neme(s)si onírica (escribo némesis en italiano, porque me sale mejor el juego de palabras). Ah, y no se fíen de la otra mano, que hasta con el guantón puesto, una vez en el suelo, es capaz de girarse sobre sí mismo y disparar contra los que le creían tocado por la caída, como Dean Martin en Río Bravo.
viernes, 13 de enero de 2012
jueves, 17 de noviembre de 2011
Giò Pomodoro
Hace no mucho dedicamos una entrada a los doodles de google. El doodle de hoy en la web italiana de google está dedicado al escultor italiano Giò Pomodoro.
domingo, 16 de octubre de 2011
Doodles de Google, de los Pac-Man a I. Calvino
Según explica la página misma de Google dedicada a ellos, los doodles “se conocen como los cambios decorativos que se realizan en el logotipo de Google para conmemorar festividades y aniversarios y las vidas de científicos y de artistas famosos. El equipo de los doodles siempre encuentra una forma artística de conmemorar eventos únicos, ya se trate del inicio de la primavera, del aniversario del nacimiento de Albert Einstein, o del 50º aniversario del descubrimiento del ADN”.
Suelen ser bastante sosos, faltos de ingenio, o almibarados, como de mala pastelería que abusa de los edulcorantes. Otras veces, la punta de sal que muestran se ve lastrada por un diseño que hace pensar en la peor herencia de Disney. Quizá solo cuando la imagen de partida es potente y permite un buen juego visual con el nombre del buscador presentan resultados brillantes, sobre todo si al clicar sobre la letras o los muñecos suceden monerías inesperadas, como ocurría con el original de los teleñecos:
O con el dedicado a Les Paul, en el que sonaban las cuerdas de una guitarra:
Y hasta con el que conmemoraba la figura de F. Mercury, que se abría a toda una secuencia de dibujos animados con fondo musical de Don't stop me now:
En mi opinión, los mejores son los menos esclavos del nombre del buscador, aunque da la impresión de que es condición necesaria que la palabra Google se pueda leer con suficiente claridad. El dedicado a Mendel o a los Pac-Man, también animado, podrían ser ejemplos de ello:
En el otro extremo estarían las series deportivas, dedicadas a las Olimpiadas, o los mundiales de futbol.
Por lo demás, la evolución formal entre algunos de los primeros doodles, como el del pavo del Día de Acción de Gracias, de 1999, y los actuales es notable, aunque alguno de los recientes,
como el del Día de la madre en Irlanda (Mar 14, 2010 Mother's Day - Ireland, UK) tenga un aire retro artesanal, tan ligado a lo tópicamente irlandés, por otro lado.
Los motivos por los que aparecen los doodles son de lo más variado, lo cual supone uno de sus mejores ingredientes. Desde la vuelta de la sonda Hayabusa hasta los patios cordobeses, pasando por el quincuagésimo aniversario de Lego, lo evocado resulta sorprendente. Seguramente por ello, muchos doodles no están presentes en todos los buscadores locales, sino solo en aquellos que se consideran más vinculados al acontecimiento o al personaje que se quiere celebraro. El último que he visto, por ejemplo, no se publicó en la página española de Google, pero sí en la italiana y en algunas de habla inglesa. Se trata del dedicado a Italo Calvino, aparecido el pasado 15 de octubre, día en el que se cumplían 88 años del nacimiento del gran escritor italiano:
La imagen está inspirada en Le Cosmicomiche (1964), en concreto en la primera de las doce narraciones que componen el libro, La distanza della luna. Se trata ya de un Calvino en todo su esplendor, en el que la tradición y la innovación se funden felizmente: ciencia y literatura, seriedad y humor, ingenio y profundidad, todo ello camino de los rasgos que el autor hubiera querido ver en la literatura del tercer milenio y cuya formulación hizo en su libro póstumo, Lezioni americane: Sei proposte per il prossimo millennio: levedad, rapidez, exactitud, visibilidad, multiplicidad, consistencia.
El doodle de Calvino seguramente se ha basado en párrafos como el siguiente:
“Il nostro lavoro era così: sulla barca portavamo una scala a pioli: uno la reggeva, uno saliva in cima, e uno ai remi intanto spingeva fin lì sotto la Luna; per questo bisognava che si fosse in tanti. Quello in cima alla scala, come la barca s’avvicinava alla Luna, gridava spaventato: - Alt! Alt! Ci vado a picchiare una testata! - Era l’impressione che dava, a vedersela addosso così immensa, così accidentata di spunzoni taglienti e orli slabbrati e seghettati. In realtà, d’in cima alla scala s’arrivava giusto a toccarla tendendo le braccia, ritti in equilibrio sull’ultimo piolo. Avevamo preso bene le misure (non sospettavamo ancora che si stesse allontanando); l’unica cosa cui bisognava stare molto attenti era come si mettevano le mani. Sceglievo una scaglia che paresse salda (ci toccava salire tutti, a turno, in squadre di cinque o sei), m’aggrappavo con una mano, poi con l’altra e immediatamente sentivo scala e barca scapparmi di sotto, e il moto della Luna svellermi dall’attrazione terrestre. Sì, la Luna aveva una forza che ti strappava, te ne accorgevi in quel momento di passaggio tra l’una e l’altra: bisognava tirarsi su di scatto, con una specie di capriola, afferrarsi alle scaglie, lanciare in su le gambe, per ritrovarsi in piedi sul fondo lunare. Visto dalla Terra apparivi come appeso a testa in giù, ma per te era la solita posizione di sempre, e l’unica cosa strana era, alzando gli occhi, vederti addosso la cappa del mare luccicante con la barca e i compagni capovolti che dondolavano come un grappolo dal tralcio.”
Italo Calvino, La distanza della Luna, Le Cosmicomiche, Mondadori, I Meridiani, Vol. II, 1994, p. 82-83
lunes, 1 de agosto de 2011
El ojo de Polifemo. ¿Existe la escuela Siciliana de fotografía?
No la Trinacria en sus montañas fiera
armó de crueldad, calzó de viento,
que redima feroz, salve ligera
su piel manchada de colores ciento:
pellico es ya la que en los bosques era
mortal horror al que con paso lento
los bueyes a su albergue reducía,
pisando la dudosa luz del día.Góngora. Fábula de Polifemo y Galatea
Con la hipótesis de que tres fotógrafos sicilianos en activo, Carmelo Bongiorno, Carmelo Nicosia e Sandro Scalia, formarían una especie de escuela se está celebrando (22/07 – 02/10 – 2011) una exposición de fotografía (Cartel) en la Galleria Credito Siciliano
(Piazza Duomo 12, Acireale, Sicilia), comisariada por G. Chiaramonti. Con el término escuela, se entiende que:
Además, la exposición permite contemplar obras de otros grandes fotógrafos sicilianos de contrastada experiencia internacional. uno de ellos, F. Scianna. el fotógrafo del espléndido Ore di Spagna (Sciascia), señala, en un artículo de M. Simonetti para L’Espresso, las notables diferencias entre el trabajo de su generación y el de los tres fotógrafos actuales:
"E come se è cambiato il modo di far fotografie oggi: i due Carmeli, Buongiorno e Nicosia, e Scalia lavorano assai diversamente da quelli della mia generazione e delle precedenti. Per noi la fotografia era racconto, memoria, polemica e impegno politico nei confronti della realtà. Mentre questi nuovi autori pongono l'accento sulla loro personale creatività, sullo stile. Noi, più modestamente, non avevamo questa ambizione: raccontavamo quello che vedevamo. La loro narrazione è filtrata, raccontano i loro sogni personali più che contenuti oggettivi".
Una cuestión sobre la que insiste en el artículo citado, otra de las históricas fotógrafas sicilianas, Letizia Battaglia:
"Qui non vedo foto di impegno politico, di cortei militanti o di barricate. Mi sembra che oggi in Italia sia i giornali che i fotografi non siano molto stimolati a raccontare la realtà, come invece avveniva in quegli anni per noi, che trovavamo anche grande spazio e disponibilità. Questi nuovi autori, che non sono poi gli ultimissimi visto che hanno già 50 anni, inseguono la poesia, la bellezza, la sicilianità, l'arte....".
Además de que el signo del compromiso dominante con lo real ha cambiado hacia formas menos ligadas a la actualidad políticosocial, el acceso casi ilimitado a fuentes que antes resultaba difícil conocer condiciona en muchos casos la producción artística hasta el extremo de que el factor local se encuentra casi totalmente difuminado, incluso en el caso de artistas insulares como estos. Si en muchos casos, la universalidad de la obra artística partía de hondas raíces ancladas en la particularidad, en la actualidad, esa dialéctica se ha hecho más compleja. A menudo, es únicamente en la profundidad de lo que podríamos llamar el sesgo personal internacional que transmite el artista donde reside su qualitas, más allá de inútiles virguerías técnicas que ocultan un vacio de base.Se podría decir, parafraseando a Mallarmé, que casi todos los grandes artistas han leído todos los libros o han visto todas las fotografías, lo cual dificulta, pero hace más interesante, el juego con la tradición y melancoliza las obras. Scianna, por su parte, recalca, la diferencia de bagaje cultural entre las distintas generaciones
"le generazioni moderne hanno a disposizione informazioni sulla cultura fotografica anche internazionali che noi non potevamo neanche sognare. In Sicilia quasi non arrivavano libri né giornali, ed eravamo molto più legati al rapporto col nostro territorio".
Para terminar, me gustaría recordar un personaje de ficción de La meglio gioventù, la película de Giordana en la que una de las protagonistas encuentra su destino en las fotos, en las que a instancias de otro personaje busca el alma de los retratados, un alma que también sabe encontrar cuando posteriormente se ocupa de la triste actualidad siciliana ligada a los grandes atentados mafiosos de los años 90. Una buena síntesis de universalidad y concreción histórica.
L’Espresso facilita una amplia galería de fotos ligadas a la exposición. Las imágenes que aparecen a continuación pertenecen a dicha galería:
Nicola Scafidi: Alberto Sordi, Il Mafioso
Ferdinando Scianna: Bagheria 1962
Ferdinando Scianna, Capizzi, 1982
Ferdinando Scianna, Leonardo Sciascia, Racalmuto, 1964
Nicola Scafidi, Palma di Montechiaro
Enzo Sellerio, Trappeto, Borgo di Dio, 1954
Enzo Sellerio, Palermo, l'oste conduce il suo asinello a vedere la portaerei americana Independence, in rada durante le elezioni del 1960
Carmelo Bongiorno, Man in red 2010 (dalla serie Forbidden Colors
Carmelo Bongiorno Last plate 2008 (dalla serie Forbidden Colors)
Carmelo Nicosia, Una grossa nuvola oscurò il cielo, 2009
viernes, 22 de julio de 2011
Muere Lucien Freud. Ficción y realidad. Mear para creer.
They haven’t got no noses,/The fallen sons of Eve...The brilliant smell of water,/The brave smell of a stone,/The smell of dew and thunder,/The old bones buried under,/Are things in which they blunder/And err, if left alone (Chesterton,The Song of Quoodle)
Con motivo de la muerte Lucien Freud vuelvo a publicar una entrada de marzo de 2010 dedicada a él a raíz de una exposición celebrada en el Centro Pompidou de París.
Casi en la esquina entre el paseo de Echegaray y Don Jaime, junto a la lonja de Zaragoza, hay un caballito con ruedas de bronce sobre el que a menudo la gente se hace fotos. Cuando mi perro era pequeño y lo vio por primera vez tuvo miedo y hasta que no se acercó para olerlo no se quedó tranquilo. También le pasó algo parecido con aquel falso oso greezly que pusieron durante una temporada a la puerta de las tiendas Natura. Y eso que a los perros, como a los humanos, suele bastarles con la vista para entender el mundo. Sin embargo, ante la mínima duda, confirman sus hipótesis con el olfato y después las sellan con una meada. Los humanos para asegurarnos de algo a menudo tocamos. Como dice el proverbio, ver para creer y para no errar, tocar, aunque en ocasiones, como, cuando, por ejemplo los alimentoso las situaciones huelen mal, también nos fiamos bastante de la nariz. El arte suele jugar con la ambigüedad de lo real, potenciando los estados intermedios en que no se sabe si algo es o no es lo que parece, como si la segmentación de la realidad que hacemos con el lenguaje tendiera a desaparecer en una especie de continuo y el perfil que diferencia un objeto de otro se difuminara. Es más, a veces el arte nos descubre la valencia oculta de las cosas, como ocurre con los objetos encontrados, los objets trouvés, que sin dejar de ser lo que se disuelven en ecos, reminiscencias, connotaciones. En este caso, es a través de la descontextualización de la obra como accedemos a otra verdad que se sitúa mas allá de la apariencia o de lo ordinario. Pero en la obra de L. Freud que aparece al final de esta entrada ocurre, en cierto sentido, lo contrario.
Foto de L. Freud (Jane Brown). Galería de imágenes.
En Paris, en el Centro Pompidou se ha inaugurado una exposición de este pintor, nieto de Sigmund y uno de los pintores vivos más importantes del panorama internacional. Sus feos cuerpos desnudos resultan, a menudo nos conectan con el lado triste de la vida, con una una verdad que nos incomoda, la del deterioro, la de la carne que se reblandece y la de una vida que a medida que pasa el tiempo es cada vez más triste. Nada de caminos hacia la sabiduría, sino un lento y visible trayecto solitario, a menudo, hacia una vulgar muerte. O peor aún, como si siempre hubieran sido así, con una mezcla de indignidad, para quien vive en las apariencias, y de tenaz afirmación de sí mismos de su singularidad, sin estridencias, pero sin renunciar a sí mismos, un poco como los heroicos antihéroes de Coetzee. Muchos de los cuerpos retratados son gordos, pero no tienen nada que ver con esos muslos apretados y tersos de Botero, los de la alegría de la carnes. Se acercan más a las figuras de Rubens, pero pasadas por una especie de expresionismo existencialista (La chair est triste, hélas!…pero no hay dónde huir ni salvarse).
Es como si Freud quisiera sacar no lo mejor que hay en cada uno, ni siquiera una versión afable para el espectador, sino una verdad que desprecia toda vanidad, la verdad que podría unirnos a los demás si la aceptáramos y compartiéramos, pero contra la que luchamos a tortas, inútiles, por cierto. Y en L. Freud la verdad se viste de una irremediable flaccidez, trasunto del combate perdido, si es que lo hay, contra el tiempo. Estos retratos de Dorian Grey no salvan del desgaste a sus modelos, sino que lo registran sin piedad, aunque, por otro lado, en sus cuadros no son infrecuentes las parejas o los pequeños grupos solidarios de personas.
Dos desnudos y el famoso retrato que hizo a Isabel II.
Da la impresión de que en el Pompidou no han querido abrumar con la amarga verdad y han preferido mostrar otras cosas, entre ellas ingeniosidades como esta que copio de Libération:
Photographie de Lucian Freud, Le Jardin du peintre avec Eli. © David Dawson, courtesy of Hazlitt Holland-Hibbert, Londres
Quizá sea mejor no saber si es una foto casual de un cuadro que está en un estudio o la escenificación de un proyecto sobre la verdad y la ficción. Lo cierto es que el perro supone una potenciación o explosión de realidad, un recuerdo velazquiano de que una cosa es la pintura de plantas y otra las plantas, aunque seguro que él también ha vacilado y, en el fondo, al mear ha dado marchamo de realidad al conjunto, más allá de este juego de espejos. Algo en la obra invita a seguir mirando, al ensimismamiento, aunque también hace que despierten las ganas de dar por vista la obra e ir a dar una vuelta, que es lo voy a hacer yo ahora si me decido a no volver a plantar la mirada sobre ella. Cuando vaya andando por la calle sé que seguiré desconcertado y en la misma medida, cuando mi perro levante la pata para marcar lo que otro perro ya había marcado, complacido, porque a mí lo que me gusta son estas realidades complejas, que uno no sabe por dónde coger, pero con un punto de fuga, un asidero, un fuerte aroma natural… Mon chien, mon semblable, mon frère.
martes, 19 de julio de 2011
Libros de autoayuda. Summertime love and sex: el esperado y devastador verano en pareja
Ansiolíticos. Parece verosímil que haya sido esa nueva ideología o religión del Pensamiento emocional y positivo, hija del secular y acrisolado anti-intelectualismo americano, la que ha lanzado a la opinión ese irresponsable principio de que "las crisis" -sin más determi-nación- abren las mayores posibilidades de cambio y de mejora. Aplicado a Haití no podría haber falacia más canalla, porque todo el mundo sabe perfectamente que el terremoto no será ocasión de nada, sino que, por el contrario, agravará tremendamente sus desgracias anteriores y perpetuará su perdición. Evidencias como esta son las que quieren borrar del horizonte los ansiolíticos occidentales del tipo "pensamiento positivo".
R. Sánchez Ferlosio, Pecios. No, si yo ya me iba, 28-3-2010, El País.
Lo maté porque en vez de comer rumiaba (M. Aub, Crímenes ejemplares).
Llega el verano y muchos, liberados de la bendita condena al trabajo, se encuentran de bruces a tiempo completo con sus cónyuges o parejas. La actividad en ese caso salva, el bricolaje ayuda, los largos paseos matutinos en soledad antes del desayuno contribuyen a relajar la mente preocupada, pero, al cabo, se imponen las largas horas de convivencia en espacios reducidos, en baños compartidos, en cocinas que como asiento tienen incómodos taburetes de diseño de medio pelo, o en salones de 20 metros cuadrados con sofás de piel demasiado grandes, como para salones de verdad. Y lo que había sido una convivencia light en invierno gracias a las largas jornadas de trabajo se hace problema, todo es objeto de escrutinio, de mejora, desde la temperatura del aire acondicionado hasta el estado de desgaste de los bañadores, la radio demasiado alta o el gazpacho demasiado caliente. Si, además, se parte hacia el mar, la montaña o el pueblo, hay que añadir a lo anterior las tensiones fruto de la conducción, el sol y las piscinas, la falta de sartenes adecuadas y la televisión única. Total, que al acabar el verano, como después de las Navidades, es cuando más parejas se separan, porque han llegado al punto de ebullición por contacto tras tantos días o semanas en compañía del otro, cuando no de su escolta familiar.
Encuentro en un blog la foto de un estante de Nueva York dedicado a autoayuda emocional y sexual, análisis y detección de anomalías y comportamientos abusivos en la pareja. Hay casi de todo, desde estudios sobre el perdón radical o ensayos sobre la supuesta querencia masculina por las frescas, para decirlo finamente, hasta consejos sobre como tratar a los hombres tóxicos o un prontuario sobre el excitante uso del lenguaje cochino en la relación sexual. Lástima que la foto no permita leer la letra pequeña, porque seguramente es donde se encuentra lo más sabroso y donde incluso se propondrán soluciones para lo casi imposible, atravesar indemnes el tan deseado y largamente esperado devastador verano.
Alcune proposte in tema di “amore e sesso” della libreria Barnes&Noble di Union Square, New York.
martes, 5 de julio de 2011
Conducción extrema en Italia: ponerse hasta los codos de conducir, porque se tienen dos teléfonos móviles en las manos
Es frecuente que los turistas españoles que visitan Italia vuelvan sorprendidos por cómo se conduce en algunas ciudades del país, en Nápoles, por ejemplo. No se acaba de aceptar el desorden de semáforos, las direcciones prohibidas con más tráfico de vehículos en sentido contrario que en el debido, coches aparcados en un alarde de inventiva geométrica, etc. Dejando a un lado que un país tan heterogéneo en casi todo también lo es en esta cuestión, a veces pienso que el fenómeno es un rasgo más de esa mentalidad que huye de las normas generales para refugiarse en la resolución del caso concreto, algo que en el fondo tendría que ver con la vieja distinción que hacía el sociólogo F. Tönnies entre las sociedades basadas en el favor o la amistad (Gemeinschaft) y aquellas basadas en el derecho, en las normas iguales para todos (Gesellschaft). Una vez ignorado el semáforo, ente igualitario por antonomasia, el posible choque con otro coche se resuelve gracias a la cortesía, la deferencia debida al respeto o, en último término, a la habilidad al volante de los implicados, una habilidad que no puede dejar de desarrollarse en tales circunstancias. El caso del intrépido motorista Simoncelli en los mundiales del campeonato Gp no deja de ser un ejemplo de lo dicho. El problema es que quienes corren con él y sufren sus envestidas parecen más partidarios de la Gesellschaft que de la otra –shaft.
Pero los turistas españoles en Italia solo ven lo que ocurre en las caóticas plazas desde los miradores en los que se sitúan para contemplar los monumentos, aunque la mirada se les vaya al tráfico o al espectáculo que proporcionan a veces los guardias urbanos, como puede observarse hacia el sexto minuto del siguiente fragmento de Il vigile:
Lo que ocurre dentro de los coches es un misterio que solo los iniciados conocen. Yo, sin ir más lejos, aprendí a conducir con una sola mano, agarrando el volante por su parte inferior y la palma vuelta hacia arriba (¡ah, y el codo apoyado en la cara interna del muslo de la pierna izquierda, porque soy zurdo!), viéndoselo hacer a un responsable padre de familia casertano por las autopistas del sur. Leo hoy una noticia ligada a un caso extremo no sé si de engreimiento, imprudencia o idiocia. Seguramente, un poco de todo mezclado, aunque el colmo hubiera sido que el individuo estuviese jugando a tetris mientras hablaba con el contestador automático de su empresa de teléfonos. Se trata del conductor del video que aparece a continuación, el cual ha sido condenado a suspensión de empleo y sueldo durante treinta días, en los que deberá hacer trabajo social. De todos modos, no creo que le haga falta volver a conducir con las manos, porque los del Circo del sol ya se habrán interesado por sus servicios. Además, ¡solo estaba resolviendo urgentes problemas técnicos con los mensajes! :
jueves, 30 de junio de 2011
Las foto de la ficha policial de algunas estrellas, una especie de retratos del Fayum
El diario Repubblica publica una galería de fotos de personajes del mundo del espectáculo. Son las fotos de las fichas policiales que, con el paso de los años, han acabado desclasificándose, caducando, vamos. En algunos casos, se trataba de delitos menores, en otros, el diario ni menciona el motivo de la detención que ocasionó el retrato. Lo que choca en las fotos es que, en numerosos casos, vienen a ser una especie de epítome de los rasgos por los que conocemos a estos personajes. Parece que más que dejarse tímidamente fotografiar con un mínimo de arrepentimiento o, al menos, de recato, quisieran gritar al mundo su forma de ser, aquello en lo que, a contracorriente, creen, como si una ficha policial fuera una mancha que limpia, y la ocasión un momento óptimo para reafirmar ante los demás su lado travieso, comprometico e, incluso, canalla . En fin, qué no habrá tenido que aguantar o ver el pobre funcionario retratista:
Coquetería:
Paris Hilton
Noli me tangere:
Michael Jackson
And I'm floating in a most peculiar way
And the stars look very different today:
David Bowie
¡Tú, qué te habías creído!:
Jane Fonda. Per lei "pillole sospette" durante l'imbarco all'aeroporto di Cleveland (1970)
Soy guappo:
Frank Sinatra finito nei guai nel 1938 per adulterio
miércoles, 22 de junio de 2011
El vestido blanco de Dánae y la lluvia de oro de Marilyn
Volvióse en bolsa Júpiter severo;
levantóse las faldas la doncella
por recogerle en lluvia de dinero. (Quevedo)Las fotografías publicitarias que resaltaban su sex appeal a menudo lo ofendían, y un momento memorable para Billy Wilder, que la dirigió en La tentación vive arriba, ocurrió cuando descubrió a DiMaggio entre la multitud reunida en la Avenida Lexington de Nueva York para curiosear la escena en la que a Marilyn, de pie en una rejilla del metro para refrescarse, una repentina ráfaga de viento le levanta la falda muy arriba. “¿Qué demonios pasa aquí?”, oyeron que Di Maggio exclamaba entre el gentío, y, recordaba Wilder, “jamás olvidaré la cara de muerte que puso Joe”. (Talese, Gay, Retratos y encuentros, 2010, Alfaguara, p. 114)
Que el mito de Marilyn sigue vivo lo demuestra la frecuencia con la que la actriz muerta en 1962 aparece en los periódicos de todo el mundo. Es verdad que hasta los más serios rotativos se han apuntado, siguiendo quizá el precedente de los telediarios, a la publicación masiva de noticias banales. Las últimas que he leído son que el ex premier Blair ha cobrado el transporte en autobús privado a los asistentes al cumpleaños de su hijo (El País). Claro, que visto el enorme espacio dedicado por las televisiones y periódicos a la muerte del saxofonista de B. Sprinsteen, nada debe sorprendernos. En el caso de Marilyn, los motivos de sus periódicas resurrecciones mediáticas son muy variados, nuevos documentos sobre su muerte, nuevas fotos, algunos chismes.
Foto de Marilyn en los inicios de su carrera, publicada en el libro de André de Dienes,recientemente publicado por Taschen
Hace ahora dos o tres días Marilyn ha vuelto a estar de actualidad, porque el vestido que lucía en La tentación vive arriba, la película de 1955 dirigida por B. Wilder, ha sido vendido en subasta por 4, 6 millones de dólares, una cifra nada desdeñable para lo que su anterior dueña, Debbie Reynolds define como una prenda sencilla.
Marilyn con el vestido, en una foto del rodaje. La famosa escena en la que la actriz luce la prenda fue rodada dos veces, una en la Avenida Lexington de Manhattan, en la calle 52, que no sirvió para la versión definitiva y otra en estudio.
Pero el dichoso vestido no fue lo único que se vendió a precio de temporada: Among the other items sold were the racing clothes worn by Elizabeth Taylor in the 1944 film National Velvet, which went for $60,000, as well as her headdress from Cleopatra. Taylor had given Reynolds many of the objects in the collection. A dress and a pair of ruby slippers worn in a screen test for The Wizard of Oz by Judy Garland sold together for $1.75m; and Charlie Chaplin's bowler hat, as worn in The Little Tramp and other films, went for $135,000.
La famosa escena en la que Marilyn viste la prenda es una de las más conocidas de la historia del cine. Como en otros famosos momentazos de la actriz, se produce una mezcla de erotismo primario y turbadora candidez por parte de la ella, convertida una especie de inocente nínfula madura que roza la insoportable estupidez, y de retranca irónica, no exenta de intenso amor por la vida, en su partenaire:
La escena en versión original:
La escena en la versión española:
La escena tiene un fondo simbólico mitológico de gran potencia, pero traído a cuenta con una inusitada habilidad, más incluso que la demostrada por Banville en su reciente novela Infinitos.
Zeus tuvo que transformarse en gotera dorada que se coló por el techo para seducir a Dafne, o en lluvia o polvo dorado, según otros. Aunque la tradición carpetovetónica asocia el noble metal a las innobles monedas, como si Zeus necesitara pagar para cumplir sus deseos.
El mito de Zeus y Dánae en la versión de Klimt.
En la escena de la película de Wilder la lasciva presencia divina cuenta con la ayuda del calor de la ciudad en verano y con el tipo de tela del vestido de Marilyn, tan vaporosa, aunque debajo vaya tan protegida como una tenista profesional. Pero aquí, la lluvia de oro proviene del subsuelo, se ha convertido en una especie de hálito colectivo, refrescante (más delicious, si cabe, even cooler que la primera vez, dice ella al recibir la segunda ventolera), por contradictorio que pueda resultar. Mis recuerdos de la ventilación del metro de Madrid están asociados a aire templado, pero ya se sabe que todo es relativo y que cuando el calor aprieta hasta el peor ventilador se agradece. Seguramente, esta brisa hipohuracanada es una suerte de metáfora del deseo colectivo, del aliento cálido que viaja en los medios de transporte y a veces se nos deposita en el cogote, de la fuerza que viene de los barrios pobres, esos cuyos moradores se trasladan en metro al centro para ir al cine; una metáfora del deseo del espectador, mon semblable, mon frère.
He aquí una transcripción incompleta de la escena:
- Didn't you love the picture? l did.
- But l just felt so sorry
for the creature at the end.
- Sorry? What, did you want him
to marry the girl?
- He was scary-looking,
but he wasn't really all bad.
- He just craved a little affection. A sense of being loved and needed and wanted.
- That's an interesting point of view.
- Do you feel the breeze
from the subway? lsn't it delicious?
- Sort of cools the ankles. What would be fun to do now?
-lt's getting pretty late.
-Is not that late.
-l have this big day tomorrow. l have to get to sleep. -- What's the big day?
- Tomorrow l'm on TV. l told you, The Dazzledent Hour.
- Oh, here comes another one…it’s been even cooler…
- Tell me, Dazzledent toothpaste, l don't think l ever triedit. -You should. lt's excellent.Oh, yes, l use it myself.
-Then you do recommend it?
-Definitely. lt costs a little more, but out of oral hygienists
- You sound like a commercial. lf l believed commercials....
-You can believe this one.
-What's that you say? ''He'll never know. l stay kissing sweet the new Dazzledent way''? No really.
-lt's true! l'll prove it to you…Well?
- My faith in the integrity of advertising is restored.
However, before l switch brands,l wanna make absolutely certain.
