Un reportero de holdontightmarie estuvo allí, mezclado entre la multitud de ociosos que querían ver a los reyes, a los príncipes, a los actores y todo famoso que se terciara. Como nuestro reportero tenía que reincorporarse a su trabajo en Zaragoza no pudo esperar hasta la llegada de sus majestades, pero sí que pudo fotografiar a una famosa muy en consonancia con la celebración, una manchega que adoptó Madrid tanto como fue adoptada por ella. Hela aquí:
La mismísima Sara Montiel, puntualísima, se deja retratar por el pueblo de Madrid.
Sara Montiel, dudando, quizá, si entrar o salir de la recepción a la que después llegarían sus majestades.
La Gran Vía había sido previamente aliñada con tópicos chulapones:
Otro madrileño de adopción, en uniforme de paseo, bailaba el schotiss con sus perro. Enseñarle a hacerlo en una baldosín y con los pies juntos resulta sumamente complicado.
Hasta los limpiabotas, rara avis de un tiempo a esta parte, se habían multiplicado. Todo apunta a que han sido traídos de otros territorios de habla hispana para completar la imagen ideal delaGran Vía:
No faltó algún representante del clero madrileño, como atestiguan los faldones negros:
Previamente, la policía había limpiado las calles hasta de motos :
Aunque la población autóctona seguía dedicándose a sus labores:
Alguna cadena de televisión había destacado un pequeño comando encabezado por la maciza de turno:
Y quien quiera saber cómo acabó la cosa puede consultar este enlace:
http://www.elpais.com/articulo/espana/Reyes/estrellas/elpepuesp/20100405elpepunac_20/Tes