martes, 29 de mayo de 2012

Pies fuera. Olvidarse (de) los zapatos o el patuco cuando llega el buen tiempo.

Llega el calor estable y aparecen los pies, desesperados de tanto estar Foto0643ocultos por el frío y la timidez del invierno. Los más comedidos optan por un primer paso antes de atreverse a desnudarlos, empiezan por abandonar el calcetín, pero todavía lo mantienen cubierto con calzado de tela o calado, como si hubieran cambiado el edredón por una colcha de entretiempo, mi-saison. Ayer, en la parada del bus, había una señora con sandalias y medias de cristal, con las uñas pintadas de rosa metálico, todo un espectáculo de indecisión, de timidez pedestre, unas uñas como esas a través de una pantalla de seda son como una mano que se estrecha con guantes.

Antes, al llegar el calor, me fijaba en los escotes, eran el solsticio de verano de mi sensualidad, pero de un tiempo a esta parte, quizá porque, como las Foto1949carnes, también se me ha caído al suelo la mirada,  no veo más que pies en sandalias étnicas, de tirilla, de pulsera, de esparto o de piel, compradas en selectas zapaterías o en los chinos. Los pies que llevan puestos esas sandalias suelen estar muy cuidados y sin durezas, con las uñas pintadas, sean como sean, rebeldes o sumisas, indignadas, socialistas o peperas. Quizá, esos talones lijados, sin atisbo de aquellas dolorosas grietas de hace veinte o Foto2598treinta años, la escasez de juanetes, hoy casi una especie protegida, sean uno de los síntomas más claros del progreso del bienestar en España, porque nada retrata mejor a un pobre que sus manos y sus  pies, convertidos en un escudo coriáceo contra el suelo, más que en un sensible punto de contacto placentero con la tierra. El futuro es incierto, puede ser que vuelvan a florecer los zapateros remendones con sus philips y olor a cola, puede que volvamos a comprender cuánto se puede querer a los zapatitos viejos. Quizá, un salto atrás como ese, sería, en el fondo, un buen síntoma, lo que llaman crecimiento sostenible, moderación en el consumo, el final de los carros repletos de colesterol del Hipercor por navidad o repletos de productos ortodietistas, que también los hay.

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Pero, me alejo de los pies, esos benditos que nos ponen en contacto con el suelo y que nunca nos dejamos olvidados en casa ajena. Gafas, paraguas, carteras, jerséis, hasta bolsos, sobre todo de hombre, abrigos, teléfonos móviles, todo puede quedarse en el cine, el bar, en casa de la suegra, pero no conozco a nadie al que se le haya olvidado un zapato que llevara puesto y se le hubiese caído o se hubiese quitado para dar recreo a los pies. Por eso, bienaventurados sean los niños y los locos, los únicos que son capaces de volver a casa descalzos, dispuestos a prescindir hasta de las sandalias, los únicos dispuestos a vivir en contacto permanente con el suelo, consigo mismos.

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lunes, 28 de mayo de 2012

C’era una volta in America, Érase una vez en América, Il était une fois en Amérique, Once upon a time in America, de Sergio Leone, con 26 minutos más.

Parece ser que la música de la película, de Ennio Morricone, estaba ya compuesta diez años antes del rodaje y acabó sirviendo para que los actores entendieran mejor el tono de lo que estaban representando. Y es que la showNextPhoto()elaboración del guión duró doce años, el desarrollo de la idea unos veinte y el rodaje doce meses. Todo un despropósito para conseguir una obra excepcional, que justifica toda la vida de un creador, perfecta y comedida en sus numerosas digresiones, de avance lento pero inexorable hacia el único triste final que cabía esperar, el suicidio en un camión de la basura del traidor.

showNextPhoto()Si tuviera que decir de qué trata, diría que de la amistad que nace en la adolescencia y no suele sobrevivir, porque alguno de los de la pandilla es un hijo puta, o está acomplejado, o es envidioso, o es un trepa, de la amistad de gángsteres en ciernes que creían en la lealtad entre ellos como en una religión necesaria. Ah, y del amor. Por cierto, la escena del restaurante, está rodada en Venecia, una de las muchas localizaciones de la película, quizá por eso recuerda tanto a Scott Fitzgerald, pero también un poco a Thomas Mann, o mejor, tanto a Visconti como a la peli de Clayton, The great gatsby, con guión de Coppola.

La versión en dvd que tengo delante dura 220 minutos aprox. Parece ser que el  montaje original duraba diez horas, que pasaron a ser seis después de una primera poda. Esa versión es la que Leone quiso distribuir en dos partes de tres horas cada una. Pero, después, le obligaron a recortar la peli todavía más para el mercado europeo, hasta las tres horas y 49 minutos. La versión 'C'era una volta', le scene inedite a Cannesamericana se quedó en los huesos,  en dos horas y 19 minutos, y además con un montaje cronológico que contrarió a Leone. La versión que se acaba de presentar en Cannes (el festival en el que fue estrenada hace 28 años)restaurada  gracias a la filmoteca de Boloña, a la Fundación presidida por M. Scorsese y  a los herederos y colaboradores de Leone, con 26 minutos más, incluye escenas que Leone debió estar lamentando haber desechado los otros cinco años que vivió después del estreno de su obra.

Scorsese seguramente incluiría C’era una volta in America entre las películas de los directores infiltrados que logran hacer cine personal bajo capa de los dictados de la gran industria cinematográfica, lo mismo que ha intentado él, hasta el extremo, en el caso de Shutther Island. Lo digo por lo que explica en A Personal Journey with Martin Scorsese Through American Movies (I, II, III), donde habla de directores integrados, rebeldes y rebeldes que aparentemente se integran, pero en realidad subvierten las técnicas narrativas y el significado profundo de la cinematografía convencional.

(Fuente de las fotos)

Sobre las escenas añadidas:

La entrevista que De Niro concedió a TV5 en ocasión de la presentación de la nueva versión restaurada de la película:

Me pregunto si la versión en seis horas llegará alguna vez a las tiendas a un precio razonable. Hay libros, los más bellos, que duran mucho, que se acercan a las mil páginas o las pasan, pero que siempre da pena acabar, El Quijote, La cartuja de Parma, Guerra y Paz, Vida y destino, Resurrección, Me casé con un comunista, Pastoral americana, La mancha humana –las tres juntas... No hay, sin embargo tantas películas con las que ocurra lo mismo y que duren desmesuradamente. Seis horas de Érase una vez en América, sin duda, despertarán esa pena que solo se produce al final, cuando se ha pasado el tiempo suficiente juntos y muy a gusto.

sábado, 26 de mayo de 2012

Los dioses pop, Batman, Capitán América y demás morralla, según Agan Harahap, y sus antepasados, según los hermanos Marvellini.

Ah, los héroes de los tebeos nunca me cayeron bien del todo, chocaban con mi manía racionalista de entender las cosas en términos materiales. Pero luego, me di cuenta de que aquellos en los que me fiaba para entender el mundo y resolver sus contradicciones, Marta Harnecker, Lefevre, Toni Negri o Althusser jugaban en mi imaginación un papel semejante al que cumplían para otros el Capitán América, Batman o el Hombre chirimoya. A veces, incluso, era capaz de pasar, en cuestión de pocos segundos, de la tribu de los marxistas a la tribu de los deleznables héroes hijos de la alienación y reflejo de los peores sueños del imperialismo americano. Si me despertaba por la noche en pleno sueño, la pesadilla con Batman podía acabar en el salón, a altas horas de la madrugada,  frente a la tele, oyendo incrédulo a G. Albiac  hablar con L. Alberto de Cuenca sobre el concepto militar del honor. O, quizá, eso ha sido muchos años después, cuando los héroes americanos han demostrado una coherencia que le ha faltado a otros. Pero ya se sabe que el tiempo mítico no se mide con el calendario.

En fin, ahí va una lista, con algún añadido a la que hizo Sisa en su hermosa canción, mezclando a los del otro lado del océano con los británicos y los carpetovetónicos, todos ellos llamados a borrar las tristezas en una una casa llena de colores y perfumes:

La Harnecker, el Negri, Luisito Althusser, Albiac, Savater, Blancaneus, en Pulgarcito,als tres porquets, al gos Snoopy i el seu secretari l’Emili i en Simbad, l’Ali Babà i Gulliver, Jaimito!, Donya Urraca!, en Carpanta i Barba-azul, Frankestein i l’home llop, el compte Dràcula i Tarzan,la mona Xita i Peter Pan, la senyoreta Marieta de l’ull viu amb un soldat, els Reis d’Orient, Papà Noël, el Pato Donald i Pascual, la Pepa maca i Superman, senyor King Kong, senyor Astèrix i Taxi Key, Roberto Alcázar i Pedrín, l’Home del sac i en Patufet, senyor Charlot i Obèlix,  Pinotxo, la Monyos, la dona que ven globus, la família Ulises, el capitán Trueno amb patinet, la fada bona i Ventafocs en Tom i Jerry, la Bruixa Calitxa, Bambi i Mobby Dick, i l’emperadriu Sissí. Mortadelo i Filemó i Guillem Brown i Guillem Tell la caputxeta vermelleta el llop ferotge, el caganer, Cocoliso i Popeie.

Y si me apuran, el Cascos, el Aznar, el Zapatero y sus amigos, aunque a estos habría que darles de comer aparte, por cuestiones de protocolo y para no convertir el sueño otra vez en pesadilla.

Guerre Mondiali, l'intruso è un Supereroe1959 - Fidel Castro en Washington, según Hagan Harahap

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Los antepasados de Batman, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

showNextPhoto()1941 - Heinrich Himmler en Minsk,  según Hagan Harahap

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Los antepasados de Capitán América, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

showNextPhoto()Popeye y Olivica, con cara de haba. Al fondo un antepasado de C. América, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

showNextPhoto()1944 – Soldados americanos en Cherburgo, en Normandía. El hombre araña, también conocido como la chirimoya, según Hagan Harahap

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Antepasado de El hombre araña, también conocido como la camuesa, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

Guerre Mondiali, l'intruso è un Supereroe1976 - La muerte di Mao Tse Tung, Pequín, según Hagan Harahap

Guerre Mondiali, l'intruso è un Supereroe1944 – Desembarco en Omaha, según Hagan Harahap

Guerre Mondiali, l'intruso è un Supereroe1968 – Saigón, según Hagan Harahap

Guerre Mondiali, l'intruso è un Supereroe1945 - Winston Churchill, F.D. Roosvelt y Josef Stalin en la Conferencia de Yalta, según Hagan Harahap

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Il nonno di Batman, in posa nello scatto d'epoca

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Parientes, más o menos cercanos, de Darth Vader (born Anakin Skywalker), algunos ya residentes en la urbe y otros todavía habitantes de sus amados pueblos, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

showNextPhoto()1941 – Moscú, , según Hagan Harahap. El Joker

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Antepasados de J. Nicholson, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

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Il nonno di Batman, in posa nello scatto d'epoca

Il nonno di Batman, in posa nello scatto d'epoca

Otros antepasados de héroes, más o menos vulgares, según los Hermanos Marvellini, Andrea y carlo (Copyright Foto Marvellini)

Performance flamenca de denuncia. La mala cabecilla de Rodrigo. Un rato, pero del bueno, por bulerías.

No me trajines más Rodrigo, que por tu mala cabecilla acabaremos furtivos, que por tu mala cabeza, Rodrigo, acabaremos furtivos.

En Bankia habían ganado 300 millones el año pasado, luego resultó que habían perdido 3000; dijeron que hacían falta 4000 para arreglar el pastel, luego que 7500 y ahora son 19.000. Eso en números redondos, que pa qué vamos a andar con migajas, si total, los directores, presidentes y consejeros siempre salen ganando y de rositas. En fin, que a los magos de la economía creo que les iría grande hasta la administración de una modesta comunidad de vecinos. Ya lo dijo Dívar, que las cantidades de sus viajes de trabajo dorado a Marbella eran miserias, de esas por las que uno no se plantea ni rellenar un documento, pero él bien que se las hacía pagar religiosamente, previa aprobación del contable de turno, no fuera que el chocolate del loro fuera el del oro.

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viernes, 25 de mayo de 2012

A 15 imágenes por segundo, From love to bingo, de Sophie Schoenburg y Marcus Kotlhar, no corta el hipo, sino vuela, la sucesión de fotos de Getty Images

Sophie Schoenburg, guionista, y Marcus Kotlhar, director artístico, a partir de más de cinco mil fotografías de los archivos de Getty Images"the world leading image database for creating and distributing visual contents", han realizado un video de un minuto en el que con 873, a razón de 15 al segundo, consiguen dar impresión de movimiento, un poco como se hacía pintando un monigote en distintas posiciones en las esquinas de un libro para después dejar las páginas a bastante velocidad con el pulgar. La cosa va tan de prisa que si uno intenta ver las fotos de una en una, por más que clique sobre la pausa, resulta casi imposible dar saltos de menos de tres fotos, por lo menos si se atiende al contador que aparece en pantalla.

El video se titula "Do amor ao Bingo em 873 imagens" (From love to Bingo in 873 images, De amor al Bingo en 873 imágenes) y cuenta una especie de vida prototípica, en la que, sin embargo, ocurre un suceso inesperado, un premio al bingo que le cambia la vida al ganador. Si divido por diez las 873 imágenes quedan 87, lo cual traducido a años es una edad respetable a la que me gustaría llegar. Tengo 53. No sé bien si eso corresponde a  la imagen 503, una tormenta, por cierto, con un cielo bien oscuro, o a  la imagen 530, la radiografía de un esqueleto. Puestos a escoger, no me quedo con ningura, ni con el augurio de que llega el infortunio ni con las pruebas médicas, pero en fin, a´si de cruel es no poder evitar que las imágenes vayan pasado. Me consolaré con la cercanía del premio.

 

El coro de la E.O.I.1 de Zaragoza canta ya como algunos ángeles. El recital de fin de curso, miércoles, 23 de mayo de 2012.

El asno ornea, la cigüeña crotora, el cuervo urajea, el cisne vozna, el pato parpa, el ratón musita, cuchichea la perdiz, grilla el grillo, trisa la alondra, zurea la paloma, himpla la pantera, ajea otra perdiz, el jabalí arrúa, el elefante barrita, yo hablo demasiado fuerte, gañe algún perro, tú ya no me dices ni mu, y el coro canta cada vez mejor y con un repertorio más amplio.
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Pilar Marqués, directora del coro, en una de las dos arias que interpretó.

Clica aquí para ver otras tres fotos y para leer un inventario sentimental de voces.

Clica aquí para leer el curriculun vitae de la directora, los nombres de los componentes del coro y el programa que interpretaron.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Las grandes exposiciones rastrillo (antiquariato e modernariato) del arte contemporáneo.

Hace tiempo que los museos de arte contemporáneo adquieren todo su esplendor cuando las exposiciones temporales los convierten en rastros o tiendas de anticuarios de medio pelo. Las colecciones permanentes conservan todavía, en la mayor parte de los casos, 10032012582obras tradicionales, en el sentido de no suelen quedar dudas de que se trata de cuadros o esculturas, aunque las fronteras con otro tipo de artilugios no sean infrecuentes, por lo menos desde que los objetos encontrados adquirieron  categoría museística. Pero es seguramente cuando se juntan varias exposiciones de cacharros, instalaciones, escaparates, recreación de talleres o ambientes domésticos, a veces en puntos no muy distantes de una misma ciudad - los centros culturales se atraen en el espacio-, cuando se hace más  evidente19112011235 la tendencia a recrear  un universo semejante al de los rastros o las tiendas de los anticuarios de medio pelo, plagadas de objetos agonizantes que buscan una segunda oportunidad, prolongar su vidas, reencarnándose, con suerte, en fetiches culturales, sentimentales. El artista se convierte en una mezcla de mecánico y escaparatista, en un ingenioso chamarilero que, lejos de artista brujo, creador a partir de la materia informe, la piedra, el lienzo, le vide parier qui la blancherur défend, permite que los juguetes, los envases, los desperdicios, los muebles viejos, las máquinas rotas, entren en el mundo del arte, en el que cada átomo se carga de significado y, con suerte, de valor convertible en dólares.

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martes, 22 de mayo de 2012

James Taylor, un pecado de adolescencia siempre pendiente.

A principio de años setenta, después de comer, con algo de timidez, porque no sabía bien si a mi hermano le gustaba o le fastidiaba, me sentaba junto a él en un sofá cama cubierto por una áspera colcha de cuadros rojinegros y unos cojines a juego de respaldo. Creo que, en realidad, no me sentaba junto a él, sino que me acurrucaba en la zona en penumbra, al otro lado de un radiocasete en el que oíamos Vuelo 605, el programa que Ángel Álvarez hacía en la sobremesa entre semana. Apretando dos botones del aparato, play y record,  al mismo tiempo, se podían grabar las canciones que sonaban. Alguna vez,  salía disparado del cuarto de estar con los dedos ya preparados para la operación y me encontraba con que mi hermano no quería absolutamente esa canción o quizá ya la estaba grabando él mismo, sentado en la parte noble del sofá, junto a la mesa en la que había una lámpara. No sé, la verdad, si su actitud era hostil o amistosa, una bruma ambigua envuelve esas lejanas escenas, supongo que las dos cosas al tiempo. Era su cuarto y yo el pequeño. Tampoco sé si jugábamos a darnos patadas o nos las dábamos de verdad en el sofá, cuando A. Álvarez se ponía pesado o había publicidad.
Eran años en los que los ladrillos culturales con los que yo intentaba hacerme una casa provenían más bien de la fábrica de otro hermano mío, firmemente comprometido con los movimientos ilegales de izquierda, curioso impenitente, consumidor de cualquier libro, del tema que fuese, cualquier película, que se alejara de lo burdamente comercial, y, algo menos, cualquier disco, sobre todo si estaba enmascarado bajo pretenciosas añagazas de refinamiento o sentimentalidad. Pero por entonces aún no se habían afirmado mis gustos ni tenía la suficiente fuerza de voluntad como para disciplinarlos, someterlos a criterios ideológicos rigurosos que los hicieran coherentes con el personaje que empezaba a diseñarme a medida y que con el paso de los años acabaría siendo.
Mi hermano grababa a James Taylot, I’ve seen rain, I’ve seen fire, pero yo sabía que al otro hermano le gustaba más Dylan, when the rooster crows at the break of dawn, y todavía más Big Bill Broonzy, if you was white, should be all right, If you was brown, stick around, but as you's black, hmm brother, get back, get back. Así es que oía con el rabillo de la oreja a Taylor y sus dulces melodías, porque eran años de ortodoxia marxista, de vanguardias obreras o estudiantiles y se empezaba por ceder a un capricho burgués para acabar en manos del enemigo. Pero el rabillo del oído se quedaba con la copla, de vez en cuando le volvía en forma de molesto  tatareo, y la mirada del adolescente que era yo soñaba con una amiga a que poder llamar,  winter, spring, summer or fall,  porque all you have to do is call.
Con los años, lo no disfrutado, algunas de aquellas aficiones pendientes, lecturas intrascendentes descartadas, comedias no vistas, volvieron periódicamente a seducirme. Cuando Taylor publicó uno de sus mejores discos, Hourglass, me decidí a comprarlo y bien que lo disfruté. Descubrí que su tristeza no era sólo un empalago superficial.
Han pasado los años, y cada vez que de viaje a Madrid en el autobús no sé qué oír ni cómo entretenerme, acabo jumping up behind him. Hace poco hizo una mini tournée en la que incluyó un par de conciertos en España. No fui a verle, desde luego, creo que no lo hubiera hecho ni aunque tocara en mi ciudad, porque sigo siendo más del equipo de mi otro hermano, de gustos difíciles, pero Taylor tiene algo en la manera de cantar, que always seems to make me change my mind.
Durante esa gira, concedió esta estupenda entrevista en Italia, en la que explica su manera de componer y tocar e interpreta alguna de sus canciones más conocidas:

                

En algún momento, he asociado la figura de Enrique Urquijo, el malogrado músico español, a la deTaylor, quizá por la densidad de algunas de las composiciones de los dos músicos, ambos creadores de calado medio escondidos bajo apariencia de ligereza y tristeza pasajera. He aquí las declaraciones que Taylor hizo hace unos años sobre otra de las experiencias compartidas con Urquijo, la de la droga:
"Las drogas son esencialmente aburridas y una pérdida de tiempo. Es tener la misma experiencia una y otra vez. Realmente, sustituyes las experiencias vitales por la droga; básicamente, reduces tus vivencias a una especie de anestesia química. Es tedioso, aterrador y deprimente. Al principio parece que funciona, te hace sentir mejor, más sociable, más echado para delante y con más éxito, y confortable. Pero, al final, la cuestión es que tienes suerte si no te mata o no mata a cualquier otra persona. Te dices que nunca más volverás a probarla una y otra vez. Cada mañana en la que te levantas enfermo, dices ‘nunca más’. Hay momentos terriblemente humillantes y descorazonadores, momentos clave, como presentarte delante de tus hijos totalmente drogado o quedarte dormido en una cena de Acción de Gracias por efecto de las drogas o el alcohol, o levantarte por la mañana y tener que dedicar tres horas a buscar tu coche porque no tienes ni idea de dónde lo has aparcado. Mi momento clave fue con la metadona: cuando tienes que viajar, te dan la cantidad necesaria. Recuerdo que tuve que hacer un viaje a Japón y, una semana antes de marchar de gira, me dijeron que la ley allí impedía introducir ninguna sustancia. No podía cancelar la gira. Me armé de valor y viajé sin la metadona. No podía comer nada, tenía convulsiones, como un animal enjaulado y loco en la habitación. Fueron dos semanas de mono y ahí lo supe. Ahora estoy recuperado”.

                                       

lunes, 21 de mayo de 2012

Recital de fin de curso del Coro de la E.O.I., 1 de Zaragoza

Recital de fin de curso
Coro de la E.O.I.,1 de Zaragoza, dirigido por Pilar Marqués

Día 23 de mayo a las 20.00 h. en el Salón de Actos
Entrada libre

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CORO
Teresa Artajona
María Jesús Bello
Susa Boldova
María José Fernández
Gloria García
Pilar García
Teresa Gimeno
Ángela Málaga
Gloria Salanova
Charo Sánchez
Elena Sancho
David Sanz

DIRECTORA
Pilar Marqués

PIANISTA
Serhiy Polyvka


PROGRAMA


Trabakantuak 1 ...................................... David Azurza.
Voi sur ton chemin ................................ Bruno Coulais
Barcarola ............................................... Jacques Offenbach
Le chat ................................................... Melodía jazz
Edelweis ................................................ Rogers/ Hammerstein
Scarborough fair..................................... Popular inglesa
Der Schnee zerrinnt................................ Franz Schubert
Yerushalayim zel Zahav ........................ Naomi Shemer
Viva tutte le vezzose.............................. Felice Giardini

Ne poj, krasavitsa .................................. Sergei Rachmaninov
O mio babbino caro ............................... Giacomo Puccini

María Pilar Marqués Fernández, directora del coro, es natural de Zaragoza, donde inició sus estudios musicales a los 8 años. Obtiene el grado medio de canto en el conservatorio de dicha localidad. Continúa sus estudios en el Conservatorio Superior de Música de Valencia Joaquín Rodrigo, donde finaliza la carrera de canto con Charo Vallés. Al mismo tiempo, asiste a clases magistrales con Carlos Chausson, Miguel Zanetti, Robert Expert yWolfram Rieger.

Asimismo, se ha formado como directora con profesores como Enrique Azurza, Nuria Fernández, Javier Busto, Marcos Castán, Maite Oca, Carl Hogset, Oystein Fevang, Vaclovas Augustinas, Naomi Faran, Digna Guerra, Lone Larson, Tone Bianca Fritz ter Wey, Electo Silva y Gary Graden, entre otros.

Ha trabajado como directora, cantante solista y cantante de coros en diversas asociaciones musicales españolas e italianas con obras como, Kronungmesse (Mozart), Beatus Vír (Vivaldi), Messe Solennelle de St. Cecilia (Charles Gounod), Weihnacht-Oratorium (Saint-Saens), Mathaus Passion Johannes- Passion (Bach), ha formado parte también durante la temporada de ópera del coro del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia bajo la dirección de Lorin Maazel.

Actualmente, es también la directora del coro del Colegio Alemán San Alberto Magno de Zaragoza.

domingo, 20 de mayo de 2012

Antes y después de un terremoto en Italia

Tiembla de nuevo Italia a causa de los terremotos, que esta vez se han vuelto a cobrar víctimas mortales y provocado enormes destrozos en las provincias emilianas de Módena y Ferrara.
Terremoto in Emilia, l'Italia trema
(Fuente)
La copertina del libroHace no mucho apreció un hermoso libro de Gianni Berengo Gardin (L'Aquila prima e dopo, Contrasto, pp. 146). En 1995, el prestigioso fotógrafo italiano realizó un reportaje dedicado a L’Aquila, la ciudad que en 2009 fue devastada por un seísmo de grandes proporciones. Tras el terremoto,  Berengo volvió a fotografiar los mismos lugares, tal y como habían quedado. El resultado es sobrecogedor. Se tiene la sensación de que en los pocos segundos o minutos de duración del terremoto se hubieran producido los mismos daños que podrían, si acaso, ser el resultado de miles de años de inevitable desgaste ajeno a las grandes calamidades. Parece que, de repente, el tiempo se hubiera acelerado, que una anomalía brutal, impensable, inconcebible, se hubiese desencadenado. Un acontecimiento semejante, como la muerte,por más que se repita -e Italia es tierra abonada a los seísmos-, cuando llega parece que siempre ocurre por primera vez, tal es su fuerza inclemente y renovada. No debería ser así para los servicios de prevención y ayuda, demasiadas veces insuficientes, pero da la impresión que en la vida cotidiana del común de los mortales es difícil hacer un hueco permanente al miedo, parece que condicionar la existencia a una amenaza tan incierta haría el vivir insoportable.
He aquí alguna imágenes del antes y después de las zonas nobles de la ciudad retratadas por Berengo:
(Fuente)
L Aquila prima e dopo: il libro
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Piazza S. Margherita. Il Palazzetto dei Nobili e Palazzo Camponeschi
L Aquila prima e dopo: il libro
L Aquila prima e dopo: il libro
Campane della Chiesa di S. Marco (sec. XV)
L Aquila prima e dopo: il libro
L Aquila prima e dopo: il libro
Corso Vittorio Emanuele II. Da sempre punto di passaggio privilegiato per la città

http://espresso.repubblica.it/multimedia/lista/fotogallerie/31817284/1