miércoles, 20 de enero de 2016

Fantasmagorías: bendita agua. Cumpleaños de Fellini y muerte de Scola, pasado por el meridiano de la Fontana di Trevi y la playa de Palomares.

Se cumplen hoy los noventa y seis años del nacimiento de F. Fellini, justo el día después de la muerte de E. Scola, uno de los directores de la segunda generación neorrealista, artista con indudable personalidad propia, pero también con un gran pietas hacia sus parientes electivos, entre los que se contaba el maestro de Rímini. El calendario siempre depara paralelismos, correspondencias pseudomágicas que internet facilita. Son una tentación para las conexiones de alta velocidad, un recurso fácil para destilar entradas de blog como esta.

¡Nos estamos equivocando en todo! Ya voy,  recitaba Mastroianni en La dolce vita, quizá la película más lograda de Fellini, antes de meterse en las aguas con la Venus venida del norte, A. Ekberg, muerta también por estas fechas, hace un año:


En términos  benjaminianos, la escena es una fantasmagoria neopagana, un salto atrás a la inocencia, a la llamada del deseo, un bautismo purificador, trasunto del renacimiento.Volver a nacer:  Je est un autre (Rimbaud). Lo decía Jung, el hombre ha dejado de hablar con las plantas, con los ríos, hasta con la Fuente de Trevi, ejemplo de matrimonio feliz entre cultura y natura, monumento bien cocido por las manos de un masterchef, sí, chef. De hecho, lo que el personaje que interpreta Mastroianni hace es dejar a un lado por un instante todas sus dudas, su radical escepticismo y también, claro, el miedo a que aparezca la autoridad, un mensajero divino del padre Zeus para recordarle que no se puede cruzar el muro separa la mediocre vita cotidiana de un periodista romano del reino de las sirenas, aunque te llamen por tu nombre, como a Ulises, Marcello, Marcello, vieni. Vaya calentón erótico espiritual que se llevó el pobre. Chi me lo fa fare, quién me manda? debió salir pensando de allí, porque no nos engañemos, su conversión al amor dura lo que dura el temporizador del agua, que al poco manda silencio.





En 1966, seis años más tarde, las carnes tolendas de Fraga, nuevo Poseidón, salían de la Playa presuntamente radioactiva de Palomares, escoltado por sus tritones, uno de los cuales, en que aparece al fondo, más parece estar ensayando un baile regional que tomándose en serio el espectáculo. El acto protagonizado por el ministro franquista era un gesto de ficción secundaria, porque ya la sociedad del espectáculo se había adueñado de muy buena parte de la política. Nada nuevo en el Olimpo del Pardo, por lo demás. Se trataba simplemente de invitar a los españolitos de bien a compartir aguas del cocido achampanado en el que se había hundido el pepino radiactivo caído del cielo, del santo cielo, cruzado por los bombarderos americanos en pruebas.
A seis años de la reaparición de Venus en la Fontana, la distancia estética con la Europa democrática era notable, aunque no hay que desdeñar el fin común presente en las dos escenas, convencer, disipar dudas, volver al origen, agua clara. Por otro lado, en Italia, todo hay que decirlo, también cocían habas, pero lo nuestro eran calderadas con guarnición de porras sacudidas por los grises, en el mejor de los casos. 

Pero basta de aprovecharse de la conexión rápida a internet, que la mañana es corta y los deberes muchos. Recuerdo solo que Cohen, en el 67, una año después de Palomares, también habló del agua:

And Jesus was a sailor when he walked upon the water,
And he spent a long time watching from his lonely wooden tower,
And when he knew for certain only drowning men could see him,
He said "all men will be sailors then until the sea shall free them,"
But he himself was broken, long before the sky would open
Forsaken, almost human, he sank beneath your wisdom like a stone. (L. Cohen, Suzanne)

¿Será esa la tercera vía? Desde luego, el agua bendita sigue siendo la protagonista de la canción, el filtro que todo pone en evidencia. El piadoso Scola lo sabía:

viernes, 15 de enero de 2016

Fotos de un viaje a Moscú organizado por el Depto. de Ruso en semana santa de 2015



El Depto. de Ruso de la E.O.I.1 organizó un viaje a Moscú en Semana Santa del año pasado.  La mayor parte de los participantes eran estudiantes y antiguos alumnos del centro. Las fotos que aparecen a continuación son un pequeño testimonio del viaje.
El texto que aparece antes de las fotos pertenece a un hermosísimo libro de Juan Eduardo Zúñiga, El anillo de Pushkin, lectura romántica de escritores y paisajes rusos. Los nombres de alguna ciudad ha cambiado, el número de habitantes también, terminó de mala manera la U.R.S.S., pero



¡Ay, Moskvá, Moskvá
              cabeza dorada piedras blancas!

Qué diferente origen y significado tuvo en comparación con la actual Leningrado, esta cabeza dorada sobre blancas piedras a la que se han dirigido tantos ojos turbados en busca de aliento o inspiración o refugio a lo largo de la historia. En 1147 se la menciona por primera vez; entre ríos y bosque se formó como un campamento de nómadas, en forma circular y las líneas concéntricas  de sus cercas le hacen compacta en torno a plaza Roja que antiguamente equivalía a decir plaza Bella. El Kremlin fue una fortaleza de madera alzada en un pequeño altozano sobre el río que le da nombre. Gran centro comercial, atrajo pronto a extranjeros y a las caravanas asiáticas con los productos más preciados de Oriente. Sufrió incendios e invasiones como todas las ciudades rusas, y en 1671 un español que la visitó, Pedro Cubero, dice que tenía seiscientas iglesias con sus cúpulas brillando al sol.
Esta es la primera visión de la ciudad que se ofrecía a los viajeros: un resplandor dorado cerniéndose sobre los tejados como aureola de oro de un icono. Aleksandr Pusshkin exaltó esta cúpulas que aún hoy sorprenden con su intenso colorido.

He aquí Moscú, sus blancas piedras
y aunque viejas, bajo el oro de sus cruces, 
las cúpulas brillan como brasas.

Moscú era maternal, una entidad femenina para León Tolstoi que lo afima así en Guerra y Paz: "Contemplando a Moscú no hay corazón ruso que no le crea una madre. hasta los extraños, sin darse cuenta de su papel maternal, se sorprenden ante su carácter esencialmente femenino".
El poeta lermontov la humanizo igualmente: "Amo el brillo sagrado de tus cabellos blancos" escribe a mitad del siglo XIX cuando tenía unos trescientos mil habitantes y los cronistas precisan que contaba con  doscientas noventa y cinco iglesias. Ese número de habitantes hoy se ha multiplicado hasta los ocho millones y la vieja Moscú ha sido renovada totalmente.
En 1812 el ejército de Napoleón llegó a sus puertas pero no pudo conquistarla. La ciudad prefirió sucumbir a las llamas y en pocas horas fue una ruina humeante. Antes, el emperador francés la había contemplado desde unas alturas que la dominan. Tolstoi describe el episodio de esta forma: "A la citada hora del día indicado, Napoleón a caballo en medio de sus tropas, examinaba desde lo alto de la montaña Poklonaia el panorama que a su vista se ofrecía. La luz de la mañana inundaba la ciudad como un reflejo fantástico. Extendida a los pies de la Poklonaia, con sus jardines, sus iglesias, su río, sus cúpulas brillantes cual lingotes de oro y sus extraños edificios, Moscú parecía vivir su vida habitual."
Ciudad que atrae como una promesa y Chejov pone en boca de Olga, una de las jóvenes de tres hermanas, la reveladora confidencia: "Hoy por la mañana cuando desperté, vi raudales de luz, vi la primavera, sentí que mi alma se llenaba de alegría, de intensos deseos de ir a Moscú."
Después de la revolución del 17, volvió a ser capital no de Rusia sino de la U.R.S.S. tras dos siglos de haber perdido este privilegio, pero ¿en verdad lo había perdido? Cuántos personajes de Turgéniev,  de Ostrovski, de Gorki, son hijos de Moscú y cuántas veces se recorren sus calles, sus barrios en las novelas de Fedin, de Kaverin, de Boris Lavreniov, de Valentin Kataev, de Nikolai Ognev, que han llevado de la mano a los lectores y es han demostrado cómo una ciudad es, por excelencia, nutritiva sustancia literaria.
El anillo de Pushkin, lectura romántica de escritores y paisajes rusos,  Juan Eduardo Zúñiga, Bruguera, 1983, p. 39-41.


Siete años más tarde del texto de Zuñiga, otro escritor español, Vázquez Montalbán, hablaba del "Moscú esperanzador de la prestroika, un Moscú todavía frágil, como una salsa mayonesa difícil de ligar" (Moscú de la revolución, Planeta, 1990, p, 11). La mayonesa se cortó irremediablemente y en su lugar llegó el capitalismo, lo peor del capitalismo, con sus cosas buenas para demasiados pocos, se tiene a menudo la impresión.
Pero, a tenor de las fotos y de las impresiones recabadas del viaje, el visitante de Moscú queda tan fascinado por la ciudad como quedó Napoleón. No es mi caso, que hace ya tres años preparo las entradas que comentan los sucesivos viajes que ha organizado en Depto. de ruso, pero nunca he podido tomar parte en ellos. Parafraseando al otro:

«¡Qué lejos por mares, campos y montañas!

Ya otros soles miran mi cabeza cana
Nunca fui a Moscú


Mi cabeza cana, los años perdidos.
Quiero hallar los viejos, borrados caminos.

Nunca vi Moscú.
Dadle un ramo verde de luz a mi mano.
Una rienda corta y galope largo.










































lunes, 11 de enero de 2016

Muere D. Bowie, el Petronio de la cultura pop. Ten, Nine, Eight, Seven, Six, Five, Four, Three, Two, One, Lift-off

La elegancia está siempre teñida de un pelín de mal gusto. Además, como Bucéfalo, tenía un ojo de cada color.


I'm stepping through the door
And I'm floating in a most peculiar way
And the stars look very different today (Major Tom)

domingo, 10 de enero de 2016

A partir de mañana, espectáculo garantizado: Me lo dijo Pérez que estuvo en Mallorca y vino encantado de las cosas que vio por allí


16
El espectáculo somete a los hombres vivos en la medida que la economía les ha sometido totalmente. No es más que la economía desarrollándose por sí misma. Es el reflejo fiel de la producción de las cosas y la objetivación infiel de los productores.

21
A medida que la necesidad es soñada socialmente el sueño se hace necesario. El espectáculo es la pesadilla de la sociedad moderna encadenada que no expresa finalmente más que su deseo de dormir.
El espectáculo es el guardián de este sueño. 


La sociedad del espectáculo, Guy Debord (1967). 

jueves, 7 de enero de 2016

Azzurro, demasiado azzurro para mí. Un Rodríguez existencialista. P. Conte cumple 79 años

¡Qué lejos estoy contigo,
qué cerca cuando te vas! (F.G.L.) 

Je fis un feu, l'azur m'ayant abandonné (P. Eluard)


Esta canción tiene algo que hace que guste a todos, al morrofino (morroputa, dijo alguien en clase un día. No soy aragonés y estas cosas me hacen gracia)  y al tragaldabas, a la niñas en despedida de fin de curso y a los osos moteros, por lo menos en España.  Cantada por Celentano, surte el mismo efecto que alguna gran película clásica, sobre la que alguien, sorprendido después de verla, comenta  pues la verdad es que está bien, sin saber que detrás se esconde Hammett, Chandler, L. Hellman o D. Trumbo. Muchos creen que el texto es, en efecto, de Celentano. Hasta E. González, el estupendo ex periodista de El País que fue corresponsal en Roma,  se la atribuyó en una columna. Pero este prodigio de delicadeza, con tanta intensidad lírica y tan alusiva pero elaborada trama narrativa,  un dechado de equilibrio entre fuerzas centrípetas y centrífugas, no podía ser suyo. Celentano es buen compositor, pero juega en una división inferior.
La canción trata de la desidia, la acidia (véase Tomás de Aquino, uno de sus grandes tratadistas), la abulia, la profunda y la que produce el verano,  el calor, las tardes sin nubes y senza fine, sin casi distraccioneso pura distracción,  la gente que da la lata. Se me cruzan dos cosas en la cabeza, pero prefiero dejarlas cruzadas, el asesinato por calor de El extranjero y los microrrelatos de los Crímenes ejemplares, de M. Aub, y se me ocurre un la mató porque hacía calor. Pero ni eso, en Azzurro no hay un gramo de pasión, de sudor compartido. El protagonista apenas observa la realidad, solo recuerda, añora su juventud en la parroquia, tiene tibias ganas de compañía, evoca a la ausente a través de lo que a ella le gusta, las plantas. Si, es verdad, se siente desinflado sin ella, pero cuanto más quiere verla más se da cuenta de que sus deseos y su propia forma de ser son dos vagones que hacen el mismo recorrido en sentido contrario. Es una enfermedad moral la suya. Un avión le hace caer en la cuenta de que existen los medios de transporte, que puede estar con ella, tal vez de veraneo, en unas horas. Pero se marcha al parque, África, como cuando era niño, otra patria imposible. Y la recuerda de nuevo, tibiamente feliz en la distancia, agobiado por la gente, como un frío trovador que prefiere el amor de lejos, de lonh al de cerca: El gozo me vendrá cuando le pida,/por amor de Dios, el amor de lejos.
La vieja versión de Celentano, que parece un mafioso de la familia Monster más que de los Soprano, es magnífica. El videoclip,  un modelo  de realización de bajo coste. Se ve el sol, los tejados, el local de la parroquia, las adelfas, el baobab, la regadera. Menos es más:


Letra:

Cerco l'estate tutto l'anno  e all'improvviso eccola qua. 
Lei è partita per le spiagge  e sono solo quassù in città, 
sento fischiare sopra i tetti
  un aeroplano che se ne va. 
Azzurro, il pomeriggio è troppo azzurro e lungo per me.



Mi accorgo di non avere più risorse, senza di te,
 
e allora io quasi quasi prendo il treno e vengo, vengo da te,
 
ma il treno dei desideri nei miei pensieri all'incontrario va.
 
Sembra quand'ero all'oratorio, con tanto sole, tanti anni fa.
 
Quelle domeniche da solo in un cortile, a passeggiar...
 
ora mi annoio più di allora,neanche un prete per chiacchierar...
 
Azzurro, il pomeriggio è troppo azzurro e lungo per me.
 
Mi accorgo di non avere più risorse, senza di te,
 
e allora io quasi quasi prendo il treno e vengo, vengo da te,
 
ma il treno dei desideri nei miei pensieri all'incontrario va.
 
Cerco un pò d'Africa in giardino, tra l'oleandro e il baobab,
 
come facevo da bambino, ma qui c'è gente, non si può più,
 
stanno innaffiando le tue rose, non c'è il leone, chissà dov'è...
 
Azzurro, il pomeriggio è troppo azzurro e lungo per me.
 
Mi accorgo di non avere più risorse, senza di te, e allora
 
io quasi quasi prendo il treno e vengo, vengo da te,
 

ma il treno dei desideri nei miei pensieri all'incontrario va.

Versión:

Busco el verano por todos sitios y de repente ya está aquí. Ella se ha ido a la playa y yo estoy sólo en la ciudad. Por encima de los tejados oigo  el ruido de un avión que se aleja. Azul, la tarde es demasiado larga y azul para mí. Me doy cuenta de que sin ti estoy vacio y entonces me entran ganas de ir a buscarte, pero el tren de los deseos y yo vamos en dirección contraria. Es como cuando iba a la parroquia, con tanto sol, hace muchos años. Aquellos domingos, sólo, paseando por el patio. Ahora me aburro más que entonces, ni siquiera hay un cura para hablar de algo. Me doy cuenta de que sin ti estoy vacío y entonces me entran  ganas de ir a buscarte, pero el tren de los deseos y yo vamos en dirección contraria. Busco un trozo de África en el parque, entre la adelfa y el baobab, como hacía de niño, pero  hay gente, aquí no hay quien aguante. Están regando tus rosas, se han llevado el león, quién sabe dónde. Azul, la tarde es demasiado larga y azul para mí. Me doy cuenta de que sin ti estoy vacío y entonces me entran ganas de ir a buscarte, pero el tren de los deseos y yo vamos en dirección contraria.
Azul, la tarde es demasiado larga y clara para mí.

La versión del autor:



Luis Aguilé, o no entendió nada o lo entendió todo y decidió cambiarlo. Versión eternal flame, en lugar de eterna desgana:


J. Urrutia se cortó un pelo al cantar la canción, pero tampoco me parece que encontrara el tono justo. Me gusta, sin embargo, la versión, porque los arreglos me recuerdan a mi grupo favorito zaragozano, ese trío ambulante de órgano, pandereta y cabra que, aunque no se prodigaba, a veces me endulzaba las mañanas cuando vivía en Alfonso. Un día memorable de lluvia y arco iris vinieron a Kassan. Tocaron solo para mí y mi perro que, algo inquieto, quería saltar el cordón de seguridad para besar a la cabra.



Algún enlace:

Versión jazz, con el motivo tan diluido que cuando vuelve te llevas un susto:http://www.youtube.com/watch?v=ikfUtIdh0gs


Increíble versión de Celentano para karaoke, en italiano aljamiado con buena voluntad y escaso conocimiento. Como transcripción fonética, todo son desperdicios:


martes, 5 de enero de 2016

Maneras tontas de amargarse el día: la garrampa, quizá origen lejano de la jota, y la enésima costalada

 
La tentación de Polifemo

Entre los machos alfa domesticados está muy extendida la afición al bricolaje. La actividad salva, decía un filósofo, y nada mejor que el mantenimiento del hogar para alejar la modorra vital. Pero el bricolaje, como el deporte, son actividades peligrosas. Los pequeños accidentes son frecuentes, tanto que me pregunto si a veces no serán buscados. Cuando yo aún quería arreglar algo, mi percance más frecuente eran los calambres, las garrampas. Recuerdo una agridulce velada en la que, electrocutado, levanté los brazos no menos de cuatro veces, con las manos semiabiertas, como si quisieran tocar las castañuelas, y. una pierna centrípetamente alzada, en actitud jotera. Fue el origen de mi relación de amor y odio, más de lo segundo que de lo primero, con ese baile aragonés. Hasta tal punto me resultó connatural la descarga eléctrica y el ademán bailarín que pensé si no sería ese el origen de la danza, ese o un imprevisto garrotazo, que al fin y al cabo son cosas semejantes.

Pero la garrampa no es exclusiva de los machos alfa domesticados, cualquier miembro del núcleo familiar puede ser su víctima. Ya en 1931 las posibilidades de electrocución fueron objeto de un exhaustivo listado. Las siguientes ilustraciones, que provienen de un libro alemán de ese año (Elektroschutz in 132 Bildern), componen una curiosa muestra de lo que le puede pasar a uno en casa, dulce casa, mi casa... (Fuente de las ilustraciones): 
















Pero el watio asesino no solo amenaza en el patio de mi casa, sino que extiende su maldad a otros ámbitos. La garrampa es poco amiga del ordeño a la luz de una lámpara y mucho menos, quién lo diría, de las meadas sobre el tren, una de las cosas sobre las que Proust no habla cuando rememora su petit train, pero sobre la que los niños que veíamos pasar el FEVE en verano tendríamos algo que decir:




Mi afición por los percances domésticos no se limita, sin embargo, a la garrampa. El viernes por la tarde oí el móvil mientras estaba saliendo de la ducha. Cuando llegué a cogerlo  la cama ya había dejado de sonar. Volví entonces al cuarto de baño para aprovechar los restos de ambiente vaporoso. Apenas tenia puesta encima una exigua toalla de Primark. Entonces, sonó el fijo e intuí que era la misma persona que había llamado al móvil, probablemente alguien de la familia. Salí pitando hacia el cuarto de estar, al final del pasillo. Algo en mí me hizo pensar que no hacía bien en correr desnudo. También mi perro me miró con  cara de sorpresa, pero prefirió no adelantarse a los acontecimientos.  Llegué a toda leche a la puerta del cuarto de estar, decidido a coger el teléfono. Cualquiera sabe por qué tenía tanto empeño. Hubiera podido devolver la llamada una vez seco... No llegué a entrar en el cuarto, antes de girar, me pasé de frenada y me dí una costalada tremenda. Quedé tumbado, solo y sin respiración, junto a la pared. Vencido, con la conciencia obnubilada, tuve tiempo de decidir que definitivamente no cogía el teléfono. No recuerdo si seguía sonando, pero ya no le quería como antes. 
La casa es un lugar lleno de amables aparatos, rincones deliciosos, mullidos asientos, que se pueden volver trampas en un instante. Los accidentes domésticos a menudo preceden el final de la vida. Pero si reconstruimos los instantes anteriores, suelen contener un momento de indecisión en el que hemos previsto que algo malo podía suceder, pero no nos hemos comportado en consecuencia.
Este vídeo, de la Metro Melbourne (Australia), recuerda con gracia, entre veras y bromas, la cantidad de accidentes a los que estamos expuestos en la vida cotidiana, la mayor parte de ellos evitables si hiciéramos caso a nuestros perros o al pitufo bueno que, como en la foto que abre esta entrada susura advertencias al oído. La música es de Olliie McGill y Emily Lubitz que firman la canción  como Tangerine Kitty.

                                              


jueves, 31 de diciembre de 2015

"Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos" (E. Galeano). Las buenas intenciones de M. Monroe, S. Sontag, J. Swift y W.Guthrie para otros años nuevos. Refundición de entradas

Medio reseñaba el otro día M. Rodríguez Rivero el libro Listas memorables, Shaun Usher (Salamandra) como una una auténtica gozada:

"En él las encontrarán de todo tipo. Por poner unos ejemplos, a mí me han llamado la atención, entre otras, la de posibles asesinos de JFK que compuso su secretaría pocas horas después del magnicidio y que apuntaba en primer lugar a Lyn­don (Johnson) y al Ku Klux Klan; la intolerable y ultramachista con las condiciones que redactó Einstein para no separarse de su mujer (y que ella aceptó); los consejos para rockeras producidos por Chrissie Hynde (la genial lideresa de Pretenders), y que incluyen esta perla: “No creas que enseñar las tetas y tratar de parecer follable te ayudará. Recuerda que estás en un grupo de rock. No es ‘fóllame’, sino ‘¡que te follen!”; la casi infinita lista de títulos propuestos a Hitchcock por la Paramount como alternativa a Vértigo, que estimaban poco comercial; o la lista de propiedades sujetas a impuestos de George Washington, en la que figuran con su nombre varias decenas de esclavos, además de cuatro mulas. En fin, listas para todo y para todos".


La llegada del nuevo año es un buen momento para hacer la idem de buenas o malas intenciones, de propósitos, en cualquier caso. He aquí algunos testimonios de personajes ilustres que, coincidiendo con el principio de enero, quisieron mejorar, ahondar, esforzarse.

Fuente de las fotos y de la transcripción de los textos en inglés: Brain Pickings (Maria Popova).  
De los textos en italiano: Repubblica, a cura di S. Bertuccioli

MARILYN MONROE

En 1955, cuando tenía 29 años, Marilyn  escribió en una agenda de teléfonos sus buenas intenciones.  Su deseo de mejorar, de progresar, de aprender, dejan quizá entrever una difícil e insegura relación consigo misma.

He aquí una selección de sus buenas intenciones en español y el texto completo en inglés:

Tengo que hacer lo posible para hacer - Tengo que tener la disciplina suficiente para hacer lo que sigue -
z – ir a clase –siempre por mí misma- sin fallar. x – ir lo más posible a ver a Strassberg en las otra clases particulares  g – no saltar nunca las sesiones delActor studio. y – tengo que hacer un gran esfuerzo para trabajar en los problemas actuales y las fobias surgidas de mi pasado  - haciendo muchos, muchos, muchos más más más más más  esfuerzos en mis análisis. Y ser siempre puntual- se acabaron las excusas para los retrasos  w – Si puedo seguir por lo menos un curso de la universidad (de literatura).



El texto original:

Must make effort to do
Must have the dicipline to do the following –
z — go to class — my own always — without fail
x — go as often as possible to observe Strassberg’s other private classes
g — never miss actor’s studio sessions
v — work whenever possible — on class assignments — and always keep working on the acting exercises
u — start attending Clurman lectures — also Lee Strassberg’s directors lectures at theater wing — enquire about both
l — keep looking around me — only much more so —observing — but not only myself but others and everything — take things (it) for what they (it’s) are worth
y — must make strong effort to work on current problems and phobias that out of my past has arisen — making much much much more more more more more effort in my analisis. And be there always on time — no excuses for being ever late.
w — if possible — take at least one class at university — in literature –
o — follow RCA thing through.
p — try to find someone to take dancing from — body work (creative)
t — take care of my instrument — personally & bodily (exercise)
try to enjoy myself when I can — I’ll be miserable enough as it is.


JONATHAN SWIFT:



En 1699, mientras escribía A tale of tub, Jonathan Swift escribió una  lista con 17 loables y virtuosas intenciones, que tituló ''Cuando sea viejo''. Parece un anticipo en negativo de lo que ocurriría a menudo muchos años después con tantos personajes públicos. 

Selección:

-No casarme con una mujer joven. 
-No ser pendenciero o triste o suspicaz. 
-No contar siempre la misma historia, una y otra vez a las mismas personas. 
-No ser tacaño.
-No descuidar el aseo personal, por miedo de oler mal. 
-No ser demasiado exigente con los jóvenes. 
-Deseo que algunos buenos amigos me informen en caso de que no respete estas resoluciones  
-No hablar demasiado, sobre todo de mí mismo.

La lista original de Swift en inglés:

Not to marry a young Woman.
Not to keep young Company unless they reely desire it.
Not to be peevish or morose, or suspicious.
Not to scorn present Ways, or Wits, or Fashions, or Men, or War, &c.
Not to be fond of Children, or let them come near me hardly.
Not to tell the same story over and over to the same People.
Not to be covetous.
Not to neglect decency, or cleenlyness, for fear of falling into Nastyness.
Not to be over severe with young People, but give Allowances for their youthfull follyes and weaknesses.
Not to be influenced by, or give ear to knavish tatling servants, or others.
Not to be too free of advise, nor trouble any but those that desire it.
To desire some good Friends to inform me wch of these Resolutions I break, or neglect, and wherein; and reform accordingly.
Not to talk much, nor of my self.
Not to boast of my former beauty, or strength, or favor with Ladyes, &c.
Not to hearken to Flatteryes, nor conceive I can be beloved by a young woman, et eos qui hereditatem captant, odisse ac vitare.
Not to be positive or opiniative.
Not to sett up for observing all these Rules; for fear I should observe none.

Fuente: Lists of Note

SUSAN SONTAG

A los 39 años, en 1972,  Susan Sontag escribió en su diarioamabilidad, amabilidad, amabilidad. La cosa es comprensible si uno da crédito a la antipática y presuntuosa figura que retrata Jordi Llovet en Adiós a la universidad (Galaxia Gutemberg). La nota del diario proseguía: Quiero hacer un ruego de año nuevo y tomar una resolución. Pido valentía.

Después, en 1977, escribió:

Selección:

Risponderò alle lettere una volta alla settimana. (Venerdì - Devo andare in ospedale in ogni caso)
Desde mañana, si es que no es desde hoy:
Me levantaré todas las mañanas no más tarde de las ocho (Puedo infringir la regla una vez a la semana.)
Escribiré algo todos los días en mi cuaderno de notas.
Diré que no me llamen por la mañana, o no cogeré el teléfono.
Intentaré dejar la lectura para la tarde (Leo demasiado y así rehuya la escritura)

El texto original:

Kindness, kindness, kindness.
I want to make a New Year’s prayer, not a resolution. I’m praying for courage.
Then, in early 1977, she resolved:
Starting tomorrow — if not today:
I will get up every morning no later than eight. (Can break this rule once a week.)
I will have lunch only with Roger [Straus]. (‘No, I don’t go out for lunch.’ Can break this rule once every two weeks.)
I will write in the Notebook every day. (Model: Lichtenberg’s Waste Books.)
I will tell people not to call in the morning, or not answer the phone.
I will try to confine my reading to the evening. (I read too much — as an escape from writing.)
I will answer letters once a week. (Friday? — I have to go to the hospital anyway.)

WOODY GUTHRIE


En 1942, a los 30 años, escribió sus lista con 33 propósitos. Abunda el tema del aseo personal, el de las relaciones con los demás y el del propio trabajo bien hecho:

Selección:

- Trabajar más y mejor 
- Planificar el trabajo 
- Lavarse los dientes, si quedan
- Afeitarme  -Bañarme 
- Comer bien, futa y verdura, leche 
- Beber muy poco 
- Escribir una canción al día 
- Vestir ropa limpia 
- Limpiar los zapatos 
- Cambiar de calcetines 
- Cambiar a menudo las sábanas 
- Leer muchos buenos libros 
- Oír mucho la radio 
- Aprender más de los otros -
- Ser feliz 
- Estar en compañía de los demás, pero sin perder el tiempo
- Cantar y tocar bien 
- Bailar mejor Ayudar a ganar la guerra y derrotar al fascismo 
- Levantarse y luchar

El texto original:

Work more and better
Work by a schedule
Wash teeth if any
Shave
Take bath
Eat good — fruit — vegetables — milk
Drink very scant if any
Write a song a day
Wear clean clothes — look good
Shine shoes
Change socks
Change bed cloths often
Read lots good books
Listen to radio a lot
Learn people better
Keep rancho clean
Dont get lonesome
Stay glad
Keep hoping machine running
Dream good
Bank all extra money
Save dough
Have company but dont waste time
Send Mary and kids money
Play and sing good
Dance better
Help win war — beat fascism
Love mama
Love papa
Love Pete
Love everybody
Make up your mind
Wake up and fight

Me quedo con los dos propósitos de W. Gutrhie más imposibles para mí. Me propongo seguir haciéndolo tal mal como hasta ahora:

Play and sing good