sábado, 16 de noviembre de 2013
viernes, 15 de noviembre de 2013
lunes, 11 de noviembre de 2013
Perfume benjaminiano. Los autobuses convierten la ciudad en un pasaje.
El autobús permite al flâneur motorizado jugar con la ventaja que poder alejarse rápidamente del objeto observado, sin que sea, además, dueño del tiempo que dedica a cada instantánea. El tranvía, que va demasiado deprisa, no deja suficiente tiempo para que se cree un atisbo de ensoñación, todo lo más la duda de si era o no era ella, pero ofrece la ventaja de avanzar a ras de suelo, como las serpientes, mientras que la perspectiva semi aérea del bus adultera el cruce de miradas o de desprecios. Pero, tanto el autobús como el tranvía, convierten a la ciudad en un impredecible pasaje, son calidos hogares transitorios a medio camino entre la introspección y la vida. nada que ver con esa vulgaridad de conducir el propio automóvil, de ser el chofer de uno mismo, como decía el otro.
La verdadera aura inspira el conocido lema con el que W. Benjamin emcabezó sus Deutsche Menschen (Personajes alemanes): “Grandeza sin fama, gloria sin brillo y dignidad sin dinero” (Von Ehre ohne Ruhm/ Von Grösse ohne Glanz/ Von Würde ohne Sold).
sábado, 9 de noviembre de 2013
Me alarmé: Exámenes que defienden su virginal blancura
Ô nuits! ni la clarté déserte de ma lampe
Sur le vide papier que la blancheur défend (St. M.)
Alguien dejó sobre la mesa exámenes en blanco, grapados, inútiles. Seguramente eran el aborto de un proyecto y su blancura no era intencionada. Sin embargo, siento en el lapsus un acto supremo de ironía o crueldad para quienes en cuanto vemos una hoja en blanco sentimos que nos ponen a prueba, nos llaman a demostrar. Somos los eternos examinandos que se vuelven hoscos para no sentirse juzgados, pobres, creyendo que el juez está fuera y no dentro.
jueves, 7 de noviembre de 2013
martes, 5 de noviembre de 2013
Creación de un grupo de teatro en inglés en la E.O.I., 1 de Zaragoza
Los alumnos oficiales de inglés de la E.O.I. 1 de Zaragoza que deseen participar en un grupo de teatro en inglés deben acudir, provistos de su carné, a la biblioteca del centro para inscribirse en la actividad. La primera reunión informativa se celebrará el próximo 13 de noviembre a las 18’00 en la Sala de conferencias.
sábado, 2 de noviembre de 2013
La expo de noviembre en el paredondehelarte: Je me souviens. Fotos de un viaje a Francia (Albi, Carcasona, Toulouse, San Bertrand de Cominges) y textos de G. Perec.
Enlace a otra página de recuerdos
Clica en los siguientes enlaces para ver algunas de las fotos expuestas:
Viaje al sur de Francia. Concurso fotográfico (I)
Viaje al sur de Francia. Concurso fotográfico (II)
Viaje al sur de Francia. Concurso fotográfico (III)
Viaje al sur de Francia. Concurso fotográfico (IV)
Viaje al sur de Francia. Fotos fuera de concurso (I)
Viaje al sur de Francia. Fotos fuera de concurso (II)
Viaje al sur de Francia. Fotos fuera de concurso (III)
Viaje al sur de Francia. La fotos premiadas en el concurso fotográfico
viernes, 1 de noviembre de 2013
¿Por qué siempre decir Halloween? Por ser más fácil decir halloween que decir día de los muertos. “Much Loved”, fotos de Mark Nixon
¿Por qué decimos jau?/¿Por qué decimos jau?/ Porque es más fácil decir jau, que decir cómo has estao… (Peter Pan, W. Disney)
Versión original: Why does he ask you, "How?"
Why does he ask you, "How?"… (Peter Pan, W. Disney)
Pues eso, que Halloween tiene toda la maldita gracia de lo que no se sabe bien qué es, como Japón, tan de moda, o España para los viajeros románticos. Además, con cuatro ideas básicas uno se cree que ya sabe lo bastante de Jalogüín o de lo que haga falta. Todo, con tal de tratar a los muertos de perfil, no vaya a ser que digan, déjate de paridas, o a la mierda las calabazas, que yo quiero crisantemos. Pero a mí también me cuesta recordarlos y, sobre todo, si pienso en Ella, me da pavor calcular las veces que seguramente me va a pasar cerca en los próximos años.
Muertos más cómodos de recordar son los muñecos que un día tuvimos. Tal vez no sea casualidad que me encuentre estos días que huelen a ceniza con una galería de fotos llamada "Much Loved", del fotógrafo irlandés Mark Nixon. Se trata de viejos peluches que merecerían un orfanato, como dice Tom Waits de las bicicletas en desuso. Los miro buscando encontrar en sus ojos cuál fue el muñeco que un buen día enterré en un armario y del que no me volví a acordar, al que tanto quise y después abandoné. No lo encuentro por ningún sitio, pero hay algo que me ablanda en esos tejidos que han soportado mal el trajín de la lavadora, costuras que han acabado cediendo ante tanto tirón, brazos que acabaron en casa del vecino. En este post de autosuficiencia me refugio de los muertos que hoy andan sueltos en ese niño que llevamos dentro, muerto salvo cuando asoma la cabeza al trasluz de algún recuerdo.
jueves, 31 de octubre de 2013
martes, 29 de octubre de 2013
Naufragar. “Lo bello es el comienzo de lo terrible que todavía podemos soportar” (Rilke)
(Fuente de las imágenes)
domingo, 27 de octubre de 2013
sábado, 26 de octubre de 2013
jueves, 24 de octubre de 2013
Muere M. Escobar. La nostalgia retrógrada de Dónde estará mi carro (rosebud) frente al canto a la libertad de Porque no engraso los ejes.
“La corriente de la canción nacional sobrevive hasta los años setenta, pero gracias a la inercia retórica. Es decir: esta tendencia está históricamente vivificada por el culto a la peculiaridad y al aislacionismo; en cuanto las fronteras se abren y penetran capitales y discos extranjeros, esta tendencia
queda arruinada y sólo subsiste para alimentar retóricamente a un público inmovilizado en esta fase del gusto. Su adecuación a los tiempos marca el viaje que va desde El romance de la otra hasta Dónde estará mi carro, desde Conchita Piquer a Manolo Escobar. La España agraria ha traspasado la hegemonía a la España urbana en la que ya no quedan carros".
Mi carro fue escrita en 1969 por A. Cintas y R. Jaén. Dejando a un lado el final semifeliz de la historia (Preguntando busqué/ por todas partes,/ y por fin lo encontré/ sin atalajes), el texto chorrea por todas partes una nostalgia no asumida por un universo que se descompone. Si en Ciudadano Kane rosebud, el trineo en el que el futuro millonario fue feliz de niño, se convierte en el leitmotiv de su agonía, en forma de némesis que le recuerda que el poder no hace del todo felices, el carro al que Escobar cantaba es el símbolo de una España agraria que ha ido viendo cómo la mano de obra tenía que emigrar a las ciudades en busca de un futuro mejor. Algo parecido a lo que Celentano cantaba con otro estilo en Via Gluck. El carro, por más que esté tuneado, evoque el olor de las romerías, la cercanía del río o la visión de la luna de amor (Les digo por el camino/hablando con los romeros,/que lleva sobre las varas/mi nombre grabao a fuego…porque en él me crié/ allá en el río…En mi carro gasté/ una fortuna,/ y en mis noches de amor/ llevé la luna), es un inútil medio de transporte en la gran urbe, el campo lleva tiempo mecanizándose, y mejor hubiera hecho el dueño en ahorrar para una letra del seiscientos que en empeñarse en buscarlo para seguir recordando el terruño que abandonó, no le fuera a ocurrir como a Boabdil, que lloró por lo que no había sabido defender como hombre. Además, a este buscador empedernido de un símbolo del pasado se le hubieran reído en su cara los amigos, que ya no querían saber nada de aperos. Mi carro es, en cierto sentido, la versión especular de Porque no engraso los ejes, verdadero canto, ese sí, a la libertad, a la diferencia, y no mera expresión de añoranza por el antiguo régimen, aunque retóricamente esté muy conseguida.
Coda: Aplíquese lo dicho a la cantilena dónde estará mi móvil, mi ipad, mi libro, mi honra, etc.