miércoles, 1 de octubre de 2014

Soldado Isla en octubre en el paredondehelarte de la E.O.I.,1 de Zaragoza. Besicos a todos

 

Captura de pantalla 2014-07-04 a las 09.06.34 (1)

Texto de presentación de Ricardo Duerto

Soldado Isla

Soldado experto en tareas de camuflaje y tirador de élite, que dispara con arma a grandes distancias y desde un lugar oculto, a objetivos seleccionados. Hasta aquí la definición de francotirador.

Si dijéramos que el francotirador Antonio ejerce de isla recreativa en mitad de un lugar del Cinca Medio cuyo nombre no consigo olvidar, podría parecer un fácil guiño a su apellido. Mar adentro, es cierto que hay algo de resistente farero en ese artista al frente de un estudio de diseño gráfico en un lugar llamado Monzón, hasta el punto de que alguna vez deja escapar un “¡Monzón Power!” con un atisbo de orgullosa, periférica y merecida disidencia.

Desde dos décadas antes de su cartel para las Fiestas del Pilar 2014, ya eran reconocibles sus fogonazos gráficos, pegados en las lunas de los escaparates, o en los muros derribados de la Azucarera. Cuando me daba por preguntar por su autoría a los lugareños, los carteles más seductores me conducían a él. Hasta hoy, en que emergen sus pintadas en las paredes de la residencia que construyeron enfrente de la vieja fábrica de azúcar. Algo tenían esas imágenes -algo tienen- que se disfrutan a la primera, y a la segunda te enganchan para ya no soltarte. Sin conocernos, yo tenía la extraña certeza de reconocernos, de que habíamos visitado las mismas películas y hasta bailado idénticas canciones, incluso tal vez a la misma hora o en el mismo garito.

Trabajar a diario como dibujante incluye necesarios momentos de aislamiento o ensimismamiento, pero recreando el imaginario colectivo uno puede tender multitud de lazos, bucles y puentes, para saber que tampoco en la ficción vagamos tan solos, y que somos muchos a repartir la herencia. En las obras de Antonio Isla se divisan infinitos campos: literatura, cómic, cine, pintura, música, teatro, fotografía…, como pasillos comunicantes de una misma mansión, enorme y habitada. Y hay en ella pasarelas y escaleras de caracol que ascienden hacia otras épocas y lugares, porque el arte otorga ese don. Como el de colaborar a que el recuerdo o la evocación personales agranden la memoria colectiva en una potente fuente de común conocimiento artístico.

Piraguismo2000En ese compartido archipiélago emocional, miro sus obras y adivino escudos maoríes en las piraguas del Ésera, me inundan tsunamis japoneses a lomos de una feria del libro, veo chimeneas convertidas en bolillos de encaje, distingo a Escarlata O’Hara vestida de jotera e imagino a Obélix por la calle Joaquín Costa en un día de fiesta. Sobre esa balsa de Medusa navegan sin rumbo por el río Sosa la mona Chita y Tintín, la familia Ulises, el Capitán Trueno, Alí Babá y Peter Pan; como en una alegre danza donde celebrar la vida. Donde nos lleva la imaginación, poco o nada cuesta ser uno más.

Confundido entre esa plebe, es como consigo hacer más llevadera mi relación con una sociedad cada vez más ceremoniosa, donde, entre gente ya de por sí enferma de importancia y de solemnidad, habitan artistas con un ego del tamaño de una catedral MercadoMedieval2003 barroca. No es su caso. El arte pop nos vino bien para oxigenar las enciclopedias, para desacralizar las mayúsculas de las Bellas Artes sin por ello renegar de ellas. En el arte de Isla confluyen alcaldes negros y obispos raperos, sin renunciar a la pegada disparatada de El Bosco ni a la elegancia de un lienzo de Vermeer.

Aunque su hermano Miguel ya nos había presentado, no fue hasta junio de 2014 cuando Isla dejó de ser para mí como el avatar sin rostro, de camisa blanca y sombrero negro, de su página web. Tras un correo para felicitarlo por el cartel e invitarlo a exponer en el Paredondelarte, la negociación fue cordial y directa. Y nos dejamos caer en su red. La social no, la otra. La personal de los amigos comunes, de carne y hueso, con los que compartes una merienda o una subida al Turbón. Y esa pegajosa tela de araña sí que atrapa, porque tras ese avatar y su mapa de imágenes artísticas o logotipos corporativos, hay un tipo que se hace querer, lo cual no es poco, y una geografía humana plagada de afectos, besazos, besetes y besicos. ¡Azúcar!

Fla2010

El cartel de las fiestas del Pilar fue respaldado y elegido por primera vez por una votación popular y, cómo no, supongo que por lo mismo, no ha estado exento de cierta polémica, como si la Monna Lisa fuera intocable o como si el Equipo Crónica jamás hubiera existido. España, aparta de mí este cáliz. En la recopilación de sus trabajos, el mismo Isla etiqueta sus otros carteles (no ganadores) no como carteles presentados a concurso, sino como “carteles perdedores”. Por eso, la mejor lección de ética y estética no han sido las desaforadas críticas sobre si ese beso ya había sido dado, sino la reacción de Antonio Isla, con esa media sonrisa que se te pone con más de treinta años en el mismo oficio. Diciendo como entre dientes algo así como que vendrán otras guerras como aquellas y perderán los mismos.

Trobada2002

Artista experto en tareas profesionales de todo tipo (para políticos, constructores, hosteleros, viticultores, cantantes, feriantes y demás clientela), además de hábil diseñador, dispara con lápiz y tinta a más de cien kilómetros de esta Escuela, oculto bajo una fina ironía, a objetivos populares que libremente recrea y selecciona. Hasta aquí Antonio Isla, francotirador. Por sus obras lo conoceréis.

Y que me perdonen los académicos de la lengua, Cervantes, las panteras negras, Amenábar, Antonio Vega, Sisa, César Vallejo, El último de la fila, Celia Cruz, Jorge Drexler, Antonio Isla, el propio Doisneau, el mismo Jesucristo y hasta el barón de Eroles por haberlos citado en este escrito sin nombrarlos hasta ahora ni entrecomillarlos. Bueno, quizá ellos no. A ellos, las gracias. Que me perdonen todos los demás.

RDR

Carteles 

Un besico de amor yo se lo doy a cualquiera

Los besos que me vienen a la cabeza, el de Chagall, el de Klimt, el de Hayez (1), son paréntesis de amor, aíslan a la pareja en una cápsula, crisálida de intimidad que les aleja del devenir colectivo, como si el antes y el después fueran una amenaza al instante supremo del encuentro. Esos besos todavía no están teñidos del mal d’être deux  (Mallarmé), evocan un instante de fusión ahistórica. Tanto es así que en las tres telas el contorno de los cuerpos  tiende a encerrarlos en una especie de yin yang, forma mágica circular, furtiva en Hayez, festiva en Chagall, quintaesenciada en Klimt. Por el contrario,  en El besico de Isla, como en la famosa foto de Doisneau que le sirvió de partida, la fuerza centrípeta que amarra a los mañicos se combina aparentemente de forma feliz con la expansión colectiva de júbilo. Como si de repente, los protagonistas se hubieran dado cuenta de que se disuelven en la fiesta  y se hubiesen agarrado para recuperar la conciencia de sus cuerpos. Representa, dicho en pocas palabras, un idilio entre lo personal y lo colectivo que se resuelve en besico, algo torpe, por cierto, como los de los actores del Hollywood clásico, que no se sabe si se besan en los morros, en la barbilla o debajo de la nariz.

El beso más famoso del mundo, tomado en 1950Le baiser de l'hôtel de ville, Robert Doisneau, 1950

El beso de Doisneau, popeizado por Isla con notable gracia, celebraba, tras el final de la Segunda Guerra Mundial, la vuelta a la vida, el incipiente desarrollo económico.  “En momentos así, la historia personal parece correr con el mismo ritmo –aliento sostenido, zancadas largas, sudor y récord–  que la historia universal. Entonces todos somos héroes” (Rodrigo Fresán, Vidas de santos). Hoy no corren tiempos para sentirnos demasiado unidos a los que gobiernan nuestras vidas, menos aun, en mi caso, si se trata de reverdecer mitos tradicionales a través ritos religioso festivos. Casi casi, esos días me iría a los galachos a pasear con mi amada y perro,  vestido yo de duende. La fiesta es la fiesta, desde luego, y no se deben desaprovechar las ocasiones, pero me pregunto si, de verdad, hay algo que celebrar con los de arriba. Por eso, procuro descubrir en el trabajo de Isla algo que está presente en casi todas sus producciones, una veta de ironía o desencanto, en el ligero reencuadre de la foto, en el punto de vista, en los detalles y quizá la descubro en que, como en Doisneau, el ojo del observador no participa del beso, lo pilla fríamente, lo observa desde una terraza de Paris, desde un balcón de su casa en Monzón (léase la entrevista que aparece más abajo).

Un libro sobre uno de los príncipes del arte pop se llamaba Tristísimo Warhol (Estrella de Diego, Siruela 1999). También en la imagen de Isla hay algo de cansancio, de duda entre un beso apasionado y otro de aliño, de buenas noches, porque ustedes dirían que los maños van camino de la  fiesta o están volviendo a casa ya un poco agotadicos los dos, espumas y cierto pelo.

Javier Brox

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(1)

Marc Chagall, Il compleanno, 1915, olio su cartone, The Museum of Modern Art, New York. Acquired through the Lillie P. Bliss Bequest, 1949 © 2014. Digital image, The Museum of Modern Art, New York/Scala, Firenze
© Chagall ®, by SIAE 2014 (Fuente)

F. Hayez, Il bacio, 1859, olio su tela,  Pinacoteca di Brera, Milano(Fuente)

Gustav Klimt 016.jpgEl beso (Der Kuss), Gustav Klimt, 1907-8, Óleo sobre tela , Österreichische Galerie Belvedere (Fuente)

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Entrevista a Antonio isla aparecida en el Diario del AltoAragón  el día 12 de julio de 2014.

Toño Isla, diseñador gráfico y autor del cartel del Pilar 2014. Natural de Monzón. Nació el 16 de enero del 1963. Trabaja en su estudio de diseño. Vive en Monzón

“No amar y defender la naturaleza es propio de personas ignorantes o peligrosas”

ECOS

Ya que estamos en días de fútbol: ¿a usted le gustó Naranjito?

Me tiemblan las piernas sólo con recordarlo: no soy yo muy de criticar otros trabajos, pero tenía un sabor rancio y casposo del que se daba cuenta hasta un tipo de Huesca como yo.

¿Y el Cobi de Barcelona-92?

Lo que me gustó fue el descoloque generalizado de la gente que no estábamos preparados para una audacia gráfica así.

El besico”, el cartel de las Fiestas del Pilar, está inspirado en una foto clásica. ¿Pasa algo?

A mí no. Pero en este país, con la densidad de diseñadores por metro cuadrado, hay opiniones para todos los gustos. Un bonito mosaico verbal que deviene sin duda del exceso de tiempo libre.

¿Qué se dice al abrir los ojos por la mañana?

No digo ni pío. Toda mi energía y concentración va a cosas como encestar en el inodoro, poner la pasta en el cepillo y la mermelada en la tostada y no al revés. Y no faltarle al respeto a los primeros seres humanos con los que me cruzo.

¿A qué político le diría “cuatro cosas” a la cara?

¡No! Soy un conservacionista convencido y respeto todas las formas de vida, incluso escorpiones y babosas. Todos son hijos de Dios.

¿Y con quién compartiría a gusto a unas cañas y un tapeo?

Me encantaría charlar con Lope de Vega o el Bosco (ojo, el pintor; no el Padre fundador). Y me hubiera encantado conocer a Bach y Vermeer. Gente que sigue emocionando a través de los siglos.

Milita en el ecologismo. ¿Enfadado con el mundo?

Sí. La naturaleza en directo y el deporte en HD son los últimos espectáculos que nos quedan, y cada vez hay menos. Vivir en una provincia como Huesca y no amar y defender la naturaleza es propio de personas o ignorantes o peligrosas, o las dos cosas.

Se derriten los glaciares y la Antártida. ¿Estamos locos o qué?

¿Nosotros? ¡No! Hay tipos que tiran de hilos y de capital riesgo, de escaños y de organismos internacionales, que se han hecho el cálculo de que para lo que les queda en el convento…

¿Conoce el antídoto de la pereza?

No sabía que alguien lo buscara. Jo, hay gente para todo.

Cite tres ciudades que le gustaría conocer.

A mí, viajar me estresa mucho. Yo voy a Santander y estoy dos días con ´jet lag´. Pero si me pudiera teletransportar me gustaría ver Anchorage en Alaska, o Auckland en Nueva Zelanda.

¿Qué libro le espera en la mesilla de noche?

Dos. La secuela de Trainspotting, de Irvine Welsh, y “La arquitectura y el poder”, un ensayo. Me los han recomendado mis hijos, y por no hacerles un feo… ahí estoy, entre la heroína y el ladrillo.

Lo del cartel de las Fiestas del Pilar, ¿alimenta el ego?

Claro. El ego de los creativos es voraz. Pero los descreídos somos descreídos para todo y esto del Pilar no es para tanto estrapalucio.

A usted le va el humor. ¿Quién le hace reír?

Faemino y Cansado o el Tricicle. Me gustan las bromas de los viejos sobre su salud y el humor negro de cementerio.

Admira a las personas que…

A las personas lúcidas que saben separar el grano de la paja.

¿Qué frivolidad se permite en los ratos de ocio?

Quedarme quieto es mi deporte favorito y está claramente vinculado a mi ocio. Mi balcón es un sitio estupendo para esta práctica.

¿Votó en las elecciones europeas?

No pude; tenía un entierro.

¿Le apetece decir algo sobre el debate monarquía-república?

Pues no tengo yo este debate como prioritario. No.

De “ésta” (crisis) se sale, dicen. ¿Cómo?

Nos tendremos que acostumbrar a otro paradigma de bienestar y progreso. A expectativas más pobres y miserables. Aunque siempre podemos liar la de dios es cristo. Yo me apunto como líder teórico de la revolución. Con decir que me he comprado una gabardina modelo Durruti (en China, por Internet, las compras por cuatro perras).

Folk13 (2)

 

En el estudio de Monzón de Antonio Isla (Fotos: Andrés Guerrero)

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lunes, 29 de septiembre de 2014

Gifs, prisiones del recuerdo, restos de ganas de vivir


Estos Gifs de Kevin Weir están sacados de Guardian, pero en The Flux Machine se pueden ver muchos más de otros autores. tengan paciencia, que el efecto se produce.

Ruins of Roebling’s works, Trenton by Kevin Weir
Princess Juliana by Kevin Weir. A partir de: http://www.loc.gov/pictures/resource/ggbain.19137/
French 42cm gun by Kevin Weir
A surreal portrait of German industrialist Gustav Krupp von Bohlen by Kevin Weir
Countess Minto by Kevin Weir
Labour organiser Mother Jones by Kevin Weir
Bruges by Kevin Weir
Más Gifs. Pequeña selección (Fuente)
"Some people are bullfighters, some people are politicians. I’m a photographer." Blow-Up (1966)
"Oh, I lie now and then. Sometimes I’d tell them the truth and they still wouldn’t believe me, so I prefer to lie." The 400 Blows (1959)
"He has his father’s eyes." Rosemary’s Baby (1968)
"She might have fooled me, but she didn’t fool my mother." Psycho (1960)
"I am the creator of a television show that gives hope and joy and inspiration to millions. … Then who am I? … You’re the star." The Truman Show (1998)
"All work and no play makes Jack a dull boy." The Shining (1980)
“I slaughtered this horse last Tuesday. I’m afraid she’s startin’ to turn." O Brother, Where Art Thou? (2000)
"A boy’s best friend is his mother." Psycho (1960)
"Abby Normal. … I’m almost sure that was the name." Young Frankenstein (1974)
"I’m a stalker in a Taurus." Broken Flowers (2005)


viernes, 26 de septiembre de 2014

Camas, qué lugares tan gratos para…(1)

 

Hace tiempo que los grandes periódicos, sobre todo en su edición digital, vienen incluyendo todo tipo de galerías de fotos sobre los temas más variados. Guardian ha ido coleccionando rankings de los diez mejores desnudos masculinos , los diez mejores desnudos femeninos, las diez mejores ventanas, los diez mejores bustos, las diez mejores nevadas, las diez mejores obras escocesas, etc. etc., todo ello ligado al mundo del arte. Seguramente, tiene buena parte de razón E. Cabrera al señalar que las antologías reflejan en deseo de control y negocio de las clases dirigentes, que así crean un canon afín a sus gustos e intereses.
En cuanto a mí, estas galerías a las que me refiero me sirven muchas veces para recordar cosas conocidas, aunque a veces me hacen descubrir otras. La última galería que he visto es la de las diez mejores camas en la historia del arte. Un sitio web italiano ha elevado la lista a 22. De ahí es de donde copio las imágenes que aparecen a continuación. Los textos numerados de 1 a 4. son míos. Los pies de foto proceden de la citada página web.

1. Camas que son ombligos del mundo, lugares de comunicación entre lo real  y el más allá, camas en las que los dioses o los demonios hablan a los humanos, les revelan su condena, su futuro sacrificio, los asesinatos que va a cometer. Eso les ocurre, sin embargo, a los elegidos. Los del montón, bastante tenemos con intentar recordar algo de lo soñado la noche anterior. Entonces, a la hora del desayuno, nos sentimos privilegiados por haber atisbado briznas de trascendencia en un animal que se nos acercaba, en una sombra negra que nos ha despertado. Experiencias así, a veces nos dejan turulatos, otras, nos hacen dicharacheros con la familia. Ningún sueño  tan feliz como aquel en el que te revelan los números de la lotería o la quiniela. ¿No le pasaba algo así a un personaje de Los detectives salvajes, que está claro que se basa en hechos reales?

l sogno di Sant’Orsola, di Vittore Carpaccio (1495)
Sul sontuoso letto a cassettoni con baldacchino, la cristiana Orsola ha la visione premonitrice del proprio martirio. Un capolavoro, questo di Carpaccio, che ispirò Gabriele D’Annunzio quando, nel romanzo Il Fuoco, scrisse: “Ah, in che puro e poetico sonno posa la vergine Orsola sul suo letto immacolato!”

Il sogno di Costantino, Piero della Francesca (1466)
Un letto dove nasce uno dei miti della cristianità: parte del ciclo pittorico della Storia della Vera Croce custodita nella Basilica di San Francesco ad Arezzo, questo dipinto raffigura infatti il momento in cui a Costantino viene rivelato che, se si convertirà, vincerà su Massenzio. 

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2. Otros, después de haber perdido el tiempo en zascandilear, encuentran en la cama el observatorio ideal desde el que descubrir la verdad. La obra de arte se hace sobre el blanco de las sábanas. Proust y Onetti son dos pruebas palpables de ello. Y otros, todavía, dan a la cama usos más perversos, como R. Palizzolo (1845 – 1910), aquel político mafioso italiano que dictaba sentencias de muerte y hacía favores de todo tipo reclinado en un camastro, con una mantita sobre los hombros.

No puedo evitar ver a Berlusconi como el protagonista de la tela de Delacroix.

Salvador Dalì a letto, di Philippe Halsman (1943)
Ecco cosa succede quando uno dei più originali ritrattisti e fotografi del ‘900 incontra il maestro del surrealismo. L’uomo sdraiato è Dalì in cerca di ispirazione. Il letto su cui si sta consumando l’atto di creazione artistica è fotografato da Philip Halsman (per intenderci, colui che realizzò i celeberrimi ritratti fotografici dei baffi di Dalì)

Morte di Sardanapalo, di Eugène Delacroix (1827)
Un dipinto che è anche, insieme alla Zattera della Medusa di Gericault, manifesto del Romanticismo in pittura. Il letto (più un enorme sofà) è la diagonale rossa che taglia in due il quadro, quasi a rendere il colore protagonista della tela.

My bed, di Tracey Emin (1998)
Più che un letto, una placenta dentro cui l’artista ha vissuto uno dei periodi più bui della propria esistenza, fatto di depressione, alcolismo e sesso libero. Opera finalista al Turner Prize del 1999, nel 2014 è stato venduto per 2,5 milioni di sterline

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3. Todavía hay quien se muere en la cama, no todo van a ser infartos en el trabajo, accidentes de coche o resbalones desnucadores en el baño. La cama es el lugar privilegiado del encuentro definitivo con uno mismo. Es refugio de las agresiones exteriores, desde luego, pero una vez que estás bajo las sábanas no puedes evitar enfrentarte con una imagen de ti que es más difícil de superar incluso que la que te devuelve el espejo por la mañana, a veces a puñetazos, otras de forma más civilizada. Es que, a menudo, cuando todavía estás aprendiendo a vivir, te toca preparar las cosas del viaje. La que a todos nos iguala no tiene horario fijo de visita, pero, puesta a elegir, prefiere encontrarnos en la cama.

Camille Monet sul letto di morte, di Claude Monet (1879)
Camille, modella e poi compagna di Claude Monet, posa un’ultima volta per il marito nel momento più tragico della vita che ha smesso di appartenerle poche ore prima. Il letto accoglie la sua figura, che si dissolve nelle pennellate di giallo, blu e grigio che percuotono, scioccate, la tela.

Morte della Vergine, di Michelangelo Merisi da Caravaggio (1604)
Un dipinto scandaloso, rifiutato dagli stessi Carmelitani che l’avevano commissionato a Caravaggio, poiché privo di riferimenti mistici. L’aura sacrale viene meno, e persino il letto della Vergine è una spoglia tavola di legno.

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4. Lo que aparece en la tela de Van Gogh, más que una cama es una camita, ese sitio superior a cualquier otro en el que las mantas calientan lo justo y las almohadas son nubes. Si además tienes al lado a quien quieres y no estás obligado a madrugar, no se puede pedir más. Bueno, sí, una ruedas y un mando para dirigirla. Prefiero eso a un somier articulado con motor.

Nada es comparable a la cama recién estirada, lo cual significa dejarla todo el día sin hacer. Lo otro, dejarla recompuesta desde por la mañana, es como tomar el café recalentado. Van Gogh debía tener poderes para que las cosas se acercaran a la cama en lugar de acercarse él a ellas.  En su cuadro la cama es un imán, capaz de abrir hasta la ventana. Es verdad, es una cama que evoca más la angustia que la molicie, pero no hay molicie que no tenga querencia por la cama.


La camera di Vincent ad Arles, di Vincent Van Gogh (1888)
Il letto di Vincent, collocato nella prospettiva impossibile di una stanza in cui tutto sembra scivolare addosso allo spettatore, è vuoto: è il simbolo della sua anima travagliata.


Il sogno, di Henri Matisse (1935)
Il letto è definito dal colore, piatto e steso con leggerezza, interrotto ritmicamente dal pattern quadrettato. Espedienti pittorici che creano uno spazio astratto, quasi senza tempo.


Sole mattutino, di Edward Hopper
Un letto che si estende per tutta la lunghezza della tela non è certo un dettaglio. È il contraltare che la soggettività della ragazza contrappone al mistero insondabile dell’orizzonte (cioè della realtà) che, invece, appare come scorcio.

martes, 23 de septiembre de 2014

Las máscaras de Schommer en el Prado


A menudo me pillo con la nariz contraída y el cuello algo levantado ante el ordenador. Habría que hacer un estudio milimétrico sobre alturas y ángulos de visión óptima para forzarse a adoptarlos. Quizá, ni con eso se arreglaría, deben ser querencias del alma que se reflejan en la cara cuando menos te esperas. Como paso bastante tiempo ante la pantalla, esa cara de pasmado escrutador es uno de los gestos en los que me reconozco, una de mis características muecas involuntarias. No me gusta y en cuanto me doy cuenta de que la he adoptado, la corrijo. Me hace pensar que no estoy relajado, que fluyen por mi interior corrientes llenas de demonios o duendes que contradicen lo que estoy haciendo, preparando plácidamente clases o escribiendo una entrada semejante a esta.
Muecas como esa son lo que podríamos considerar el grado cero de la expresión, un gesto involuntario que refleja actitudes básicas de nuestra manera de vivir. Mejor si además, los ojos, demasiado pendientes de las contingencias momentáneas, no participan del careto, de la máscara.

Máscaras, así se llamaba la exposición de fotos de Alberto Schommer que podía verse en el Museo de Prado hasta el 15 de septiembre y de la que recojo aquí algunas imágenes. Desde la firmeza de F. Ayala hasta la tensa bonhomía de Celaya, pasando por el pasmo insatisfecho de Aranguren o la impenetrabilidad de Alberti, se trataba de una serie de retratos en blanco y negro de 18 príncipes de las artes y las letras de nuestro país y una princesa, la galerista Juana Mordó. Claro, que le queda a uno la duda de si lo que ve con los ojos es una proyección de su propio interior más una dosis de prejuicios y otra de lecturas o es algo que emana objetivamente de las cara de los fotografiados. 
En frente, sin venir mucho a cuenta, según mi opinión, habían colocado una galería de 13 retratos pertenecientes a las colecciones del Prado. Una invitación a eso que llaman diálogo imaginario. Debía ser un poco por aquello de que meter la obra de un fotógrafo contemporáneo en el gran museo necesitaba una justificación doméstica.

Rafael Alberti, escritor, 1985. Alberto Schommer, VEGAP. (Fuente)

(Fuente)


Retratos, Museo del Prado
(Fuente)

José Luis L. Aranguren, filósofo. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014. Cortesía del Museo del Prado.José Luis L. Aranguren, filósofo. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014. Cortesía del Museo del Prado. (Fuente)

Francisco Ayala, escritor. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014. Cortesía del Museo del Prado.Francisco Ayala, escritor. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014. Cortesía del Museo del Prado. (Fuente)

Juana Mordó, galerista. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014 Cortesía del Museo del Prado.Juana Mordó, galerista. Impresión fotográfica sobre papel baritado, 40 x 30 cm 1985 © Alberto Schommer, VEGAP, Madrid, 2014 Cortesía del Museo del Prado. (Fuente)

                 gabriel-celaya
Celaya (Fuente)

C.J.C. Foto: EiTB (Fuente)
Vista general de sala. Exposición: MÁSCARAS. Schommer.© 2014 Museo Nacional del Prado.Vista general de sala. Exposición: MÁSCARAS. Schommer.© 2014 Museo Nacional del Prado. (Fuente)

(Video sobre la exposición)

viernes, 19 de septiembre de 2014

Se acerca el maldito/bendito primer día de clase

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Marie, c'est bien Charlemagne
Qui t'a fait lever si tôt
Marie, maudis Charlemagne
Souffle une voix dans son dos…

Marie, bénis Charlemagne
Qui t'a fait lever si tôt
Marie, oublie Charlemagne
Souffle une voix dans son dos (M. le Forestier)

¡Maldito inglés, francés, español para extranjeros, ruso, alemán, claro, y hasta italiano -con lo bien que me la maravillo yo en mi español aborigen; malditos alumnos -con los que hay que ser tan simpático que ni me reconozco; malditos largos pasillos que me conducen al aula donde me siento (de sentirse, no de sentarse, que solo me apoyo de vez en cuando en la mesa) en la picota; y maldita pizarra blanca en la que escribo con una caligrafía ad hoc para que se entienda mi letra de médico encabronado; malditas redacciones sin un pelo de interés y alguna mancha de comida; maldito despacho que he intentado decorar en vano con todo tipo de carteles de actividades; malditas autoridades que me hacen estar presente en reuniones en las que, por más esfuerzos que haga, solo consigo dar la lata…!

¡Ah… y benditos alumnos que quieren aprender, bendita sensación de hermandad con el curioso, el rebelde, el que busca las vueltas y asocia, disocia, lanza hipótesis, estrecha lazos, cruza puentes, mon semblable, mon frère; bendito centro de trabajo en que hallo refugio, cuento mi vida en  conserjería y a veces hasta como galletas de chocolate; benditas celebraciones de navidad, en las que me siento uno más; bendito departamento de español al que acudo en busca de afecto de vez en cuando, los viernes o entre hora y hora; bendito esfuerzo diario bajo los ojos atentos o distraídos de un grupo de personas que no conozco, ante las procuro desplegar toda mi capacidad para hacerme entender y ante las que demasiadas veces pierdo la paciencia, mas por deseo de avanzar que por falta de aguante; bendita rutina que me salva de mi mismo, de los demonios canosos, envejecidos,  que me siguen poblando; y benditas exposiciones mensuales, después de cuyo cuelgue de cuadros a menudo me voy directamente a la cama derrengado; y bendito seas tú también blog, agárrate fuerte María, que a veces me haces visibles hilos de oro, insospechados lazos con quien no conocía, como ayer me ocurrió, para mi sorpresa, con una persona de la administración educativa, sí, sí,  de eso mismo…!

martes, 16 de septiembre de 2014

Monerías a concurso en los Sony World Photography Awards de 2015. Cómo la fotografía de animales se ha especializado en la ternura.

Estas que aparecen a continuación son algunas de las fotos que participan en los premios Sony de 2015. He escogido aquellas en las que aparecen animales, que en este mundo globalizado en el que las ciudades se parecen, en el lujo y en la miseria, los mismos desayunos se pueden hacer en cualquier sitio de la tierra, los hoteles son iguales allá donde vayas, la ropa de Zara se puede comprar hasta en la taiga, etc., etc., son todavía un resto de diversidad, una manifestación de la inmensa variedad que ofrece la naturaleza. Si las fotos a concurso en los premios internacionales buscan cada vez más los islotes de paisaje humano o natural no globalizado, lo poco que de auténtico o característico pueda quedar en algún sitio, la fotografía de animales parece haberse especializado en la ternura. Nos empeñamos, quizá, en humanizar a los bichos, los presentamos como proyección de nuestros deseseos, lagunas o añoranzas, como alguna de las fotos pone de manifiesto –recuérdese el anatema que lanzó S. Ferlosio hace ya muchos años sobre Walt Disney-, pero si uno sabe ver la diferencia a la vez que el parecido, la distancia que nos separa a nosotros, animales humanos, de ellos, tal vez no pueda evitar percibir su belleza.
(Fuentes de las fotos: 1, 2)

Georg May SWPA


(c) Seyms Brugger, South Africa, Open Competition, 2015 Sony World Photography Awards

(c) Georg May, Germany, Open Competition, 2015 Sony World Photography Awards


(c) Ekaterina Grigoryeva, Russia, Open Competition, 2015 Sony World Photography Awards

(c) Leo Bakx, Netherlands, Open Compeition, 2015 Sony World Photography Awards

(c) Phạm Xuân Hiện, Vietnam, Open Competition, 2015 Sony World Photography Awards

(c) Josie Eldred, Australia, Open Competition, 2015 SOny World Photography awards